miércoles, 16 de febrero de 2011

ATRACCIÓN FATAL

¿Que tiene la política? ¿Por qué atrapa y seduce? Seguramente habrá muchas respuestas, cada cual tendrá su versión particular del tema, a mí personalmente me parece indecente, que muchos quieran perpetuarse en los cargos, sobre todo cuando es el pueblo masivamente el que le pide que dimita, como ha sido estos días el caso de Egipto, pero no es ese caso solo, la lista sería interminable, hay y ha habido muchos más, y lo que es peor seguirá habiéndolos, de ahí viene mi pregunta. ¿Qué tiene la política?

¿Por qué  algunos se resisten a dejar sus cargos contra viento y marea? ¿Qué hace que una persona pierda de esa manera su dignidad? Para mí, no tienen orgullo, ni amor propio.  A mí jamás se me ocurriría estar en un sitio en contra de la voluntad de la gran mayoría, ¡será que yo no soy normal! (estoy empezando a preocuparme). Antes he dicho, algunos, y es porque no me gusta generalizar, pero realmente son muy pocos los que han sabido retirarse a tiempo.

Será que los asientos de los escaños están revestidos de “Liria o Liga” -especie de pegamento para atrapar pájaros, que se hace con sabia de ajonje, se fríe con aceite y pez-rubia, sabiendo las proporciones-, y hace que queden pegados. Pues parece que algo parecido les pasa a  los políticos, el cargo los atrapa y los subyuga, como la mejor y más fuerte de las drogas, debe ser eso, porque si no dirían tantas tonterías, se pasan los plenos insultándose unos a otros, en vez de dar soluciones. Dan muchas  ruedas de prensa, para no decir nada, y para colmo los periodistas no pueden preguntar. “Esto no es normal” no sé si me equivoco pero veo mucha mediocridad. Día tras día están dando un mal ejemplo, las personas en paro quieren soluciones, no riñas vulgares, el hambre no se quita con palabrería barata. Un poquito de seriedad, por favor” Luego se quejaran de la abstención.

Otro motivo  puede ser, que les guste salir en los medios, y escuchar las continuas palabras de “peloteo” de gente que los alaban delante, y los repudian por detrás.

Si el político se cree solo las alabanzas, está “muerto” como político, las personas auténticas son las que le dicen la verdad aun a costa de perder su estima o su empleo. El político inteligente es el que se rodea de gente de gran valía sin temor a que le hagan sombra, y debe de escuchar más al que no siempre le da la razón, pues seguramente es el que más razón tiene.

De todas formas los políticos son necesarios, aunque a mí me parezca un oficio que tiene mucho de masoquismo, porque el buen político de verdad, no tiene tiempo para disfrutar de la vida en familia ya que los problemas se multiplican, y hay que solventarlos con urgencia, ya sea en el gobierno central, en comunidades, o en ayuntamientos, y cuando hay muchos problemas no se pueden evadir, si tienen “lo que hay que tener” claro está.

No puedo pasar por alto la corrupción, si ya en cualquier ámbito de la sociedad es malo, en política es inadmisible, es sabido que ningún partido está libre de indeseables, pero ante la mas mínima sospecha de corrupción “tolerancia cero”,  lo que es igual a “expulsión”, si así lo hicieran, pronto se acabaría con los vividores de la política, que tanto daño le están haciendo.

A las personas que cansadas de que los partidos actuales no cumplen con sus expectativas, y deciden formar nuevos partidos, con toda la ilusión valentía y propósito, de cambiar todo lo que funciona mal en el país, con las mejores de las intenciones, les quiero decir una cosa, que tengan cuidado con las malas hierbas que se cuelan entre el buen trigo (creo que a buen entendedor con pocas palabras basta), y por supuesto les deseo mucha suerte y que no cambien como tantos otros, que se mantenga limpios  “que no es poco”.

Yo, cuando deje la organización a la que pertenecí dije “nunca mais” como dicen los gallegos, mi “voto” estará dispuesto para quien se lo gane por su trayectoria y coherencia.

Esto es solo la humilde opinión de una inexperta en muchas cosas, mi única experiencia son los años vividos, esta opinión no tiene porque ser compartida. Siempre digo que nadie tiene la verdad absoluta y, por supuesto, yo tampoco.

2 comentarios:

Simon dijo...

Muchas preguntas para un par de respuestas: El Poder crea adicción y medrar en él es el fin prioritario de todo político que se precie. El político digno y honesto o "pasa por el aro" de la corruptela o tiene efímera vida en la actividad...

Conchi Carnago dijo...

Cuanta razón tienes Simón, pero que pena no. Yo me niego a creer que todos sean iguales, debe de haber muchos honestos, que como tu dices su carrera política es efímera pero que den buen ejemplo de lo que debe ser un político, el problema es que se rinden ante antes de tiempo,y es comprensible, tiene que ser muy difícil luchar contra los "elementos" y nunca mejor dicho.

Saludos.