domingo, 27 de septiembre de 2020

EL ÚLTIMO ADIOS

 Hoy 20 de septiembre ha fallecido mi hermano Antonio.  

Aunque no nos veíamos mucho, siento un vacío extraño, es el primero de nosotros cuatro en irse, los hermanos como los padres son parte de nuestras raíces, cuando desaparecen se nos va una parte de nosotros mismos. Ha tenido la “suerte” de no darse cuenta, con lo cual quiero creer que no ha sufrido nada.

Hay algo que siempre pienso, cuando las personas se mueren (de repente) como siempre se ha dicho, porque me fastidia mucho, que los familiares o amigos no se puedan despedir de ellos, porque queda un sinsabor, raro, como la falta de algo, seguramente de no haberles abrazado, más veces, de no haber podido decirles que los queríamos mucho, y sin un adiós.

En eso los creyentes nos llevan ventaja, porque piensan que se encontraran en otra vida, ojalá fuera cierto pero no lo es. Sólo nos queda recordar cómo eran y los momentos vividos.

No podía dejar de escribir este triste acontecimiento familiar, en este mi blog, que es como mi casa,  y mi confesionario.

Es increíble como cuando se presenta un trance de este tipo, el mecanismo del cerebro se pone en marcha y todo son recuerdos, recuerdos dormidos durante años, que sin embargo ahora mismo los estoy viviendo.

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Antonio fue el primero, al año justo llego Rafael, cinco más tarde llegue yo, y otros cinco más tarde el benjamín José.

Antonio siempre fue muy bueno, y muy noble. Recuerdo cuando él y “Rafalin”, hacían alguna trastada, (que era bastante a menudo) “Rafalin salía corriendo y se perdía por varias horas hasta que pasara el peligro, de la correspondiente regañina. Antonio, se quedaba quieto delante de mi madre, con la cabeza gacha, esperando el castigo, esa actitud lo salvó no pocas veces del castigo, y el pillín de Rafalin era el más castigado por haberse esfumado. Eran cosa de críos, en una época donde jugábamos con mucha libertad ya en la casa en los distintos patios, ya en la calle, donde no había temor de coches, solo las típicas peleas de críos.

Estos dos hermanos míos, eran dos elementos de riesgo, pues lo mismo se iban a las huertas cercanas y robaban algún fruto que luego se comían tranquilamente, entre todos los amigos. En los veranos se iban al rio, con otros amigos, incluso aprendieron a nadar solos y bastante bien por cierto, mi Antonio ya de chaval, era un figura en natación,  los amigos, nos contaban que salvó, a unos cuantos de morir ahogados.

En más de una ocasión faltaban a clase de tarde, (aunque sinceramente si sus clases de tarde eran como en las mías de rezos inútiles, creo que estaban mejor en sus correrías jugando al aire libre) mis padres se enteraban, porque siempre venia algún niño de sus clases de parte del maestro -¿Concha, que dice el maestro que porque han faltado esta tarde a clase Antonio y Rafalin?  ¿Cómo que no han ido al colegio?  ¡¡Deja que vengan!! No es que lo hicieran muy a menudo, pero sí de tarde en tarde, a pesar de sus múltiples travesuras, sacaban siempre muy buenas notas.

Y de más pequeños la más sonada fue en la casa, -le dice mi madre a mi tía Magdalena, -¿Has visto a los niños? Hace mucho que no se oyen, ¿Dónde se habrán metido? Al rato entra mi madre al comedor, y los ve, sentados en el suelo, brocha en manos y lata de pintura verde en el suelo, pintando las patas de la mesa del comedor, si tardan un poco más le pintan el aparador también.  Esa pintura es la que usaba mi padre para pintar las cañas de pescar que el arreglaba. Por cierto, tenían bastante trabajo, las dejaba preciosas y luego las vendía para ayudar a la economía familiar, parece que lo estoy viendo sentado en su “catrecillo” en el patio. La mayor parte de la vida la hacíamos en los patios siempre que el tiempo lo permitía.

Los últimos años a mi hermano Antonio le dio por vivir a su aire, sin complejos, iba muy descuidado, la barba larga y el pelo, la ropa vieja y no muy limpia, los zapatos igual, no crea nadie que está mal de la cabeza, no, al contrario, su cabeza y la vista la tenia mejor que yo.

Pienso que iba como le apetece ir, y le daba igual que la gente lo mirara con recelo, como si fuera un vagabundo, cuando se podía permitir ir como un señor, porque tenía una paga muy decente.

Alguien muy querido me ha dicho, muchas veces, que porque iba así, y que porque no hacíamos algo, y yo siempre le decía, primero porque no podemos ya que esta en plenas facultades mentales, y segundo porque él está a gusto, y a nadie le hace daño, de hecho nunca ha dado problemas de ningún tipo, creo que es de las personas más buenas y noble que he conocido, simplemente iba como le daba la real gana.                   

Adiós hermano, fuiste una buena persona, que es lo mejor que se puede ser en esta vida. Vivirás en nuestros recuerdos y en nuestros corazones, para mí esa es la otra vida.

D.E.P.

 

 

sábado, 6 de junio de 2020


ESTADO DE ALARMA 14 DE MARZO.
El martes 10 de marzo era la fecha en la que comenzaba mi tratamiento para luchar contra el cáncer, y como estaba previsto después de la visita a la oncóloga comenzaron a darme el primer día de tratamiento con quimioterapia, a pesar de mis miedos fue menos traumático de lo que esperaba, después se fueron abriendo paso los efectos secundarios y ya no fueros tan benignos, pero no es mi intención comentar ni aburrir con mi periplo de lucha contra el maligno, más bien contar algo de lo que está pasando para que quede en mi blog.

Después del 10 de marzo yo creía que nada peor podía pasar que lo que ya tenía encima, solo pensando en los dramáticos meses que me quedaban por vivir a mí y a mi familia, nadie podíamos sospechar lo que se nos venía encima, sabíamos por los medios que había alerta en China por un virus, pero aquello quedaba tan lejano que nadie podía sospechar nada de lo que estaba por llegar.
 Solo habían pasado 4 días del comienzo de mi primer tratamiento, cuando dieron la noticia de alerta y confinamiento de todo el país en sus casas. Sin la menor duda que ha sido lo más  tremendo y demencial que hemos vivido, ya que apenas podíamos dar crédito de estar viviéndolo, porque pasamos de la normalidad más absoluta a un estado catatónico, y surrealista.

La orden era que solo podían continuar con sus trabajos las personas de cuyos trabajos dependía nuestra supervivencia y salud, como transportistas de alimentos, supermercados, y farmacias, y menos mal, porque nadie tenía existencias de nada, salvo cuatro cosas, lógicamente médicos y sanitarios, personal de limpieza de hospitales y de la ciudad. Todos los demás comercios de todo tipo se cerraron, los colegios, institutos, y universidades también. En la gran mayoría de empresas sus trabajadores podían trabajar desde sus casas al igual que los profesores, que estaban en continuo contacto con sus alumnos, doble trabajo para ellos y un caos para los críos, imagino el pobre que en su casa no disponga de esos medios. Ningún negocio  se salvó de tener que cerrar: hoteles, bares, peluquerías, barberías, y cualquier tipo de negocio incluidos las grandes superficies.

Un pequeño e insignificante “virus” llamado por los científicos “Covid-19” era el causante de tan terrible “pandemia” cuyo contagio se extendía como la pólvora a una rapidez de vértigo, y que está costando miles de vidas. Quien nos lo iba a decir, costaba trabajo entender lo que pasaba, ya se comparaba con otras epidemias terribles como la “peste, la “Viruela” o la “gripe española” los datos diarios eran terriblemente alarmantes, sin duda y tristemente una pandemia más para la historia.  

En los días siguientes a la alerta, el país estaba paralizado, todos hemos visto videos en los que podíamos ver grandes avenidas vacías de gente y trafico, asomarnos a las ventanas y no ver ni un alma por las calles y sentir el escalofriante silencio, era como poco alucinante, más propio de estar inmersos en una pesadilla, o de una película de ciencia ficción.

Nadie nos salvamos de sentir el miedo a lo desconocido, estábamos asustados, (aun lo estamos) pues ni siquiera los científicos sabían bien a qué atenerse, y gracias que estos se han volcado, dejado otras investigaciones para centrarse solo en investigar el fenómeno, y tratar de encontrar una vacuna eficaz porque la gente seguía muriendo, en hospitales y en residencias de mayores, en estas el virus se ha cebado y ha quedado patente como estaban de mal gestionadas, un gran negocio falto de personal y medios adecuados, y de trabajadores mal pagados (a tener en cuenta para el nuevo gobierno controlar todas tanto las públicas como privadas) el bienestar de los mayores no puede ser solo negocio. Otra tragedia añadida ha sido que nadie podía despedirse ni velar a sus seres queridos. Ha sido todo tan traumático y tan difícil de asimilar, que aun parece que todo haya sido un mal sueño del que pronto despertaremos.

Desgraciadamente, también han ido muriendo médicos y sanitarios jóvenes, los hospitales se quedaron pequeños, y faltos de personal, muchas operaciones que no fueran muy urgentes tuvieron que ser aplazadas, para poder atender a los infestados, todo era tan caótico. Las consultas fueron aplazadas. Con todo este drama se puso de manifiesto las carencias en sanidad por culpa de los recortes en años anteriores y sobretodo la falta de infraestructuras en fabricación de material sanitario, algo a tener en cuenta por los todos los gobiernos para próximos años, porque todo apunta a que esto se puede repetir.

Lo que nadie podía esperar es que ese maldito virus tuviera tanto poder y trajera tanta desgracia, han sido miles de muertes y miles de infectados, al día de hoy aun sigue habiendo ingresos muertes, e infectados y  ya vamos camino de los tres meses de alarma.  
Al gobierno recién entrado le ha tocado esta papeleta imposible de prever (no me gustaría a mí haber estado en su pellejo por nada del mundo) ciertamente y sin la menor duda, lo han hecho con valentía y decisión, con sus aciertos y seguro que también fallos, pero creo que nadie con dos dedos de frente debería reprocharles nada, la situación ha sido tan inusual como caótica como para que nadie tuviera soluciones milagro. Como en todos los casos de este tipo, salen las miserias humanas a flote, aprovechando que ha “a rio revuelto ganancias de pescadores” así piensan los miserables y los canallas. No creo que sea el momento, muy al contrario todos deberíamos remar en la misma dirección. 

Estamos viendo por parte de la oposición, como a toda costa quieren acabar con este gobierno progresista, y no precisamente en las urnas como sería lo lógico, ellos no están teniendo el menor escrúpulo en utilizar a los muertos para intentar debilitar al gobierno, en lugar de ayudar como en todos los países están haciendo, por culpa de ellos ya somos la vergüenza de Europa, pero eso a ellos se ve que les da igual, hay que acabar con este gobierno si, o si, porque no les gusta, porque no es el que ellos querían y porque en su ADN no figura el saber perder. En fin ellos sabrán, en sus conciencias lo tendrán, si es que la tienen, que lo dudo.

El gobierno ante los mejores datos comenzó (siempre asesorado por los expertos científicos) lo que llaman una “desescalada” en tres fases, no es ni más ni menos que ir abriendo la mano más por presiones económicas que por necesidad. La “desescalada” se ha ido haciendo por ciudades más limpias o menos contaminadas, es lo lógico, ¿verdad? Pues por lo visto para algunos alcaldes no, los mismos que criticaron al gobierno por la tardanza en la alerta máxima (siempre según ellos) ahora les han entrado unas prisas por que todo se abra y ya, con el único fin de que la economía se restaure pronto, hasta cierto punto es comprensible, aunque nunca a costa de vidas, pienso yo, sin embargo ahora que gestionan ellos la cosa se les complica y no quieren correr tanto.  

Afortunadamente este gobierno con su ministra de trabajo al frente, pusieron inmediatamente medidas jamás conocidas en este país como los llamados ERT ayudas para empresas, empresarios y trabajadores, mientras dure la pandemia y hasta que se vuelva a la normalidad, y lo ultimo la aprobación de la “renta básica” para cientos de familias en limite de pobreza, algo que las izquierdas llevaban años reivindicando.

Vamos por los ochenta y tantos días desde que hizo su apoteósica aparición el dichoso virus, a pesar de que ya la “desescalada” va en aumento siempre según que ciudades, al día de hoy en unas van por la segunda y el lunes por la tercera, eso si no volvemos para atrás, (ya está pasando) gracias a los incumplidores de las normas que son los incívicos de siempre, los mismos que no ayudan y piensa que esto no va con ellos, se nota que no han tenido ningún afectado en su familia y que no han vivido de cerca el problema, a esos yo los pondría en primera línea a  ayudar en los hospitales, seguro que se les acababa la estupidez. Poco a poco todo va volviendo a la normalidad, y todo va bien pronto estará todo funcionando aunque creo que nada será igual.

No quiero dejar pasar la inestimable y gran labor de la “Sanidad Pública” de toda la plantilla tanto médica como sanitaria, personal de limpieza y trabajadores en general que han trabajado bajo la presión de saber que estaba expuesto a algo mortal sin precedentes, lamentablemente y como cabía esperar también se ha cobrado la vida de personal sanitario.

Todos los días a las 8 de la tarde, casi todos los ciudadanos salíamos al balcón aplaudir la labor de los que estaban dándolo todo. Hay que decir que cuando todo esto pase, habrá que hacerles un homenaje, aunque creo que el mejor homenaje seria ampliación de plantilla permanente, y dotar de medios suficientes, a los hospitales, y como no unos salarios dignos y acordes con la inmensa labor que desarrollan, y qué duda cabe que debe de haber una Ley que impida futuros recortes en la “Sanidad Pública” ya que se ha demostrado que es la única efectiva en casos de pandemias, presumiblemente no será la última, por lo tanto urge que todos los países se preparen para hacerle frente de la mano de los profesionales de la ciencia, ya que de nada sirven ya los tanques ni bombas, el enemigo es invisible.  
¡¡Increíble!!
Quien nos lo iba a decir hace tan solo tres meses. 





sábado, 16 de mayo de 2020

DON JULIO O "EL CALIFA ROJO"


Hoy Córdoba se viste de luto, a primeras horas de la mañana acabábamos de venir de dar un paseo por el campo, cuando saltó la noticia en todos los medios, nos dejaba para siempre Don Julio Anguita, “el califa Rojo”.

 No voy a contar aquí lo que todo el mundo sabe sobre su vida y trayectoria política, ya que sería absurdo y pretencioso por mi parte. Han corrido y seguirán corriendo en estos días ríos de tinta para ensalzarlo, como no puede ser de otra manera.

Yo solo escribo estas humildes líneas sobre él, con el corazón y desde el gran respeto y admiración que siempre le he tenido y porque quiero dejar constancia de este triste acontecimiento en este mi muro, que es mi casa virtual.

Solo diré, que ha sido un gran hombre, un gran político y un maestro excepcional. Nosotros a pesar de conocerlo y saludarlo siempre y preguntarle por la salud, respetábamos su intimidad, apenas lo entreteníamos, porque conocíamos su timidez y lo poco que le gustaba que la gente perturbara su cotidianidad, por eso jamás se me ocurrió pedirle de hacerme una foto con su persona, para mí el respeto a la intimidad es intocable, además que es una opinión que yo comparto.

Siempre nos veíamos y nos saludábamos en las manifestaciones, porque yo tengo la costumbre de ponernos siempre al final de todos porque me agobian las bullas. El con Agustina, su mujer, y algunos amigos íntimos, también iban siempre al final, siempre había un momento en el que conversábamos unos minutos.

Una vez recuerdo que andorreando por las callejuelas cercanas a la Magdalena, nos cruzamos con él que iba con un grupo de chavales a los que les iba explicando lo que sea, al saludarlo me dirigí a los chavales diciéndole “no sabéis la suerte que tenéis de tener un maestro como este señor” todos sonrieron, fue solo un momento, seguimos nuestro camino y ellos tan contentos por el suyo.

Lo hemos acompañado en sus innumerables mítines, y nunca nos defraudo, y mira que yo no soy de las que idolatran a nadie, pero Julio tenía un don especial para comunicar, se le notaba el amor a su profesión de maestro. Cuanto hubiera dado yo por tener en mis tiempos un maestro de esa categoría.

Ya nunca más podremos disfrutar de sus acertadas disertaciones, ya no nos lo encontraremos al final de las manifestaciones, ni por ningún sitio, simplemente se fue, esta vez su gran corazón no resistió más,  quizás lo forzó demasiado, se dejaba la piel por conseguir un mundo mejor, sin duda su corazón sufrió demasiado, no sabía parar, le afectaban demasiado los problemas de los demás, tenía que pasar.

Siempre vivirá en nuestros recuerdos y en nuestros corazones. Y pasará a la historia de este país como un gran personaje, querido, admirado y  sobretodo respetado.

jueves, 26 de marzo de 2020

SE HIZO EL SILENCIO




Levantarme, mirar por la ventana, ver la plaza sin vida, vacía sin rastro de gente, solo los coches aparcados, sobre todo me sobrecoge el silencio, a mí que soy amante de él. Mi plaza suele ser alegre y bullangera, nunca creí que podría llegar a decir esto, echo de menos el escándalo, el rumor diario de la gente que pasa charlando las personas que se sientan en los distintos bares de la plaza, cuyas conversaciones llegan hasta el tercero perfectamente, (porque la mayoría de los andaluces, parece que tenemos la necesidad de hablar a voces) no sé por qué.

Por fortuna la plaza tiene un jardín con árboles altos de los que desconozco el nombre, si bastantes naranjos, y en las aceras filas de Jacarandas algunas llegan casi a la altura de los bloques, cuando florecen son un espectáculo de color lila, también el jardín cuenta con algunas palmeras enanas, no sé de qué tipo serán porque la lista de tipos de palmeras es muy larga. Los arboles ya tienen los brotes verdes algo crecidos, los pájaros están a sus anchas, aunque supongo que también echaran de menos el ruido y las migajas que caen al suelo de las mesas de los bares, ellos los pájaros, son el único movimiento que suele a ver, a primera hora. 

Después alguna persona solitaria con su perro en la plaza, algún vecino con la compra, andando de prisa, con guantes y algunos mascarilla incluida. Muy deprimente todo. Gracias que hoy día tenemos muchos medios de entretenimiento en las casas. Y gracias a la gente que nos saca la sonrisa y a veces carcajadas con su ingenio.

Es terrible lo que está pasando, terrible. Quien nos lo iba a decir hace tan solo un mes. Pero no podemos hundirnos, tenemos que resistir, mientras podamos. Yo ni siquiera puedo bajar a comprar porque soy de alto riesgo, por la edad 72, y por mi tratamiento de quimio, con lo cual echo de menos mis paseos diarios andando a paso ligero, y otros días con Paco por los senderos de la sierra, especialmente en esta época que estará preciosa la sierra, con la gama de colores que la naturaleza nos ofrece en primavera, los distintos tonos de verdes, los olores a romero, a jara, los colores de las flores, amarillos, morados, blancos, de las retamas, los cantuesos, los innumerables tipos de jaras, etc.…
Por la noche sueño con paseos serranos. Sueño, con abrazar a mis hijos y a mis nietos, con abrazarlos y conversar con ellos, eso siempre me hace feliz, ellos siempre me sacan la sonrisa. Sueño con poder ir a ver el mar, sentarme a mirar sus suaves movimientos, eso me relaja un montón, siempre digo que yo soy de campo y de mar. Sueño con juntarnos de tertulia, con los buenos amigos.

Sueño y sufro por las familias afectadas, por todas las víctimas, por los amigos y familiares que no han podido despedirse ni acompañar a sus seres queridos. Sufro por todos los que están expuestos trabajando sin descanso en todas las áreas de servicios, para ayudar a los demás. ¡¡Bravo por ellos!! pero no basta con salir a aplaudirles que esta genial, hay que dotarlos de medios. Soy consciente del gran esfuerzo del gobierno y de los científicos que los asesoran, ante esta tragedia que ha llegado casi sin avisar, nadie estaba preparado para esto, ha sido y está siendo brutal. No comprendo a la gente que critica por criticar, que piensan que saben más que los expertos, a ellos me gustaría verlos en esa tesitura, ya os digo yo que a mí no me gustaría por nada del mundo estar en su pellejo. Lo único que toca ahora, es hacer caso omiso de las recomendaciones de las personas competentes en estas materias como son los médicos, científicos, y el gobierno.

Sueño con que esta terrorífica pesadilla acabe pronto.

Me olvidaba del asesino silencioso, causante de esta terrible pandemia o masacre. Le llaman los científicos CORANOVIRUS -19 o COVID- 19 

Espero que toda esta tristísima experiencia les sirva a todos los países a dilucidar y considerar, que el gasto en armamento se ha demostrado es totalmente inútil, No nos van a matar las bombas, ni los tanques, lo harán estos bichos invisibles y silenciosos, difíciles de controlar, que se harán los dueños de la tierra. Solo la ciencia y sus preparados científicos serán la única arma que podrá ayudarnos.

No nos equivoquemos, no nos van a matar las bombas, ni los tanques, lo harán estos bichos invisibles y silenciosos, difíciles de controlar, que se harán los dueños de la tierra.




miércoles, 11 de marzo de 2020

NUNCA CREEMOS, QUE NOS PUEDA TOCAR, HASTA QUE LLEGA




La vida siempre nos sorprende, a veces para bien, otras para mal, aunque quizás sean estas últimas las más normales que nos pasen. O quizás no sea del todo cierto, creo que soy injusta, al pensarlo, ya que todos los días nos pasan cosas buenas y maravillosas, el problema es nuestro, que no sabemos o no queremos apreciarlo. El simple hecho de estar vivos, ya es un regalo. Y que los nuestros también lo estén es aún mejor. De sobra sabemos que venimos al mundo, y que también lo tenemos que dejar, y que por muy mal que a veces nos vayan las cosas, no queremos dejarlo. Cuando tenemos el regalazo de tener una buena salud, no sabemos apreciarla, somos así de desagradecidos con la vida.

El día 11 de marzo, cumplo los 72 años, nunca he tenido enfermedades graves ni nada digno de mencionar, salvo las incomodas contracturas, que eso sí, son muy dolorosas, pero que afortunadamente pasan. Por lo tanto, creo que no tengo derecho a quejarme, simplemente ahora me ha tocado a mí algo grave, esta vez sí. El temido CÁNCER del demonio, tengo cáncer de mama y un ganglio afectado.

Ya me han hecho todas las pruebas habidas y por haber, que no voy a relatar, para no cansar, y porque cualquiera sabe de sobra del tema.

Te crees valiente hasta que te toca, un mundo nuevo de miedo e incertidumbres te invade la mente, el miedo a lo desconocido, se apodera de ti, te invade la pena, y lloras y lloras para desahogarte, no quería hablar con nadie, a todos les dije que no me llamaran, que yo les iría informando por mensajes, eso sí, casi siempre lloraba a solas por no amargar a nadie, aun así, a veces no puedes evitarlo.  
Ayer día 10 de marzo, teníamos la cita con mi oncóloga, Cristina una joven doctora, tenía que darnos el resultado de las dos últimas pruebas que eran para saber si en algún sitio de mi cuerpo podría haber algún otro tumor. Cosa al parecer muy común. Nos dio la primera noticia buena, dentro de todo lo malo claro, estaba todo limpio. Con que alivio nos miramos Paco y yo, porque llevábamos el miedo en el cuerpo pensando que podía aun ser peor. Nos explicó que las sesiones de quimio serian cada tres semanas, en el mismo día analítica, cita con ella y posterior sesión de quimio, comenzando por esa misma tarde. A las 18,00h. estábamos allí, como un clavo, y enseguida comenzó el tratamiento, fue bastante bien, no sentí nada, y todo el personal, con una profesionalidad  y amabilidad impecable. Tenemos un sistema de salud pública que es una maravilla y unos profesionales inmejorables, la pena es que “gracias” a la gestión de los gobiernos autonómicos que desmantelaron una buena parte del sistema, tanto en personal como en medios, para cedérselo a la “privada”. Hay escasez de muchas cosas imprescindibles. El personal trabaja por encima de sus posibilidades, eso se ve cuando estás dentro, si no fuera por la humanidad y el esfuerzo que hacen los trabajadores multiplicándose, esto sería un caos.
Gracias mil a tod@s ellos

Gracias a toda mi familia, especialmente a mi marido a mi Paco que por lógica al estar juntos a él le toca la máxima ayuda, estoy contenta y concienciada, que no es poco, y contar tanto con mi familia, como mis amig@s es un gran alivio. Gracias a tod@s

Algo tan grave como importante en mi vida no podía dejar de publicarlo en mi blog, ya que es mi casa y mi confesionario.

Espero poder salir con bien de esto, para seguir cumpliendo años y ver crecer a mis nietos, que es uno de mis máximos deseos.

viernes, 30 de marzo de 2018

RETAZOS 10


NECESITO UN ABRAZO.


Manuel, había sido un hombre sencillo, podríamos decir un hombre normal, había tenido lo suficiente para vivir y mantener a su familia con dignidad, gracias a su trabajo de maquinista de tren. Se crio y vivió en Madrid, se caso con Rosa de la que se enamoro a primera vista, tuvieron cuatro hijos, dos hembras y dos varones, a los que pudo darles unos estudios, no sin algún esfuerzo, y sacrificio eso sí.
Su esposa Rosa, una mujer guapa, sencilla y muy trabajadora, aunque eso sí, con mucho carácter, con lo cual llevo las riendas de la casa con mano firme. Se puede decir que fueron un matrimonio feliz, con los problemas normales de una larga convivencia. Sus hijos: el mayor es un cirujano de éxito en Barcelona. La segunda ejerce de médico de familia en León. La tercera es maestra en un pequeño pueblo de Asturias. Y el menor es arquitecto en Zaragoza. Todo había salido a pedir de boca, sus cuatro hijos tenían una buena carrera de la que vivían sin apuros, salvo la distancia que los separaban a unos de los otros, algo a lo que Rosa nunca se acostumbro.

Rosa tuvo la desgracia de ser una víctima de cáncer, a los sesenta y ocho años. El suyo fue un cáncer inmisericorde, con ella, y con toda la familia que lo sufrieron unidos como una piña, hasta el final.  Cuando Manuel se quedo solo, se le vino el mundo encima, siempre habían estado juntos desde muy jóvenes. Durante varios años estuvo solo, una mujer le venía a limpiar dos veces en semana, el iba a comer a un comedor de la tercera edad, cercano a su casa, pero se sentía tan solo que accedió a instalarse en una residencia.  
Manuel, tiene ochenta y ocho años, vive de sus recuerdos tanto buenos como malos, en la misma residencia donde entro la primera vez, allí todos lo conocen y respetan. Ha sabido rodearse de amigos con los que tiene muchas cosas en común “se lo pasan bien”. Tiene la suerte o desgracia, de tener su memoria en perfecto estado, cuando se queda solo en su habitación habla con Rosa, como si estuviera a su lado, le cuenta lo que sabe de los hijos, como son sus nietos, y le dice que aun la echa de menos, a pesar de haber pasado treinta años desde su marcha.

Al principio, todo estuvo “bien” los hijos, aunque vivían lejos lo llamaban a diario para saber cómo estaba, a veces se ponían al teléfono los nietos de los que estaba muy orgulloso, como todos los abuelos, Manuel tenía nueve nietos, lo visitaban a menudo a pesar de la lejanía, se turnaban en las visitas, y una vez al año por navidad se reunían todos.
Pasados unos años, poco a poco se fueros distanciando las visitas, después las llamadas, lógico, tenían muchas obligaciones, al parecer cada día más, los hijos sus respectivos trabajos, los nietos sus estudios y sus amoríos propios de la edad.
Pasaron los años y llego el día en que Manuel se sintió mal, muy mal, le visito el médico, y a petición suya le contó la verdad, estaba grave, le quedaba poco tiempo. Salió cabizbajo de la consulta, se encerró en su cuarto, ese día no quiso bajar con los amigos.

Como echaba de menos a su familia en esos momentos. Si por lo menos su Rosa hubiera estado a su lado. Comenzó a llamar a sus hijos, trataba de sincerarse con ellos y avisarles de su inminente y definitiva marcha, con la esperanza de que acudieran para estar a su lado y despedirse de ellos. 

 Conforme los llamaba, se iba viniendo abajo, apenas lo dejaban hablar todos estaban muy ocupados, no podían dedicarle unos segundos, todos tenían alguna urgencia, tanto fue así, que no pudo decirles que se marchaba para siempre, y que los necesitaba a su lado para el último viaje.

Manuel se moría, y en el último minuto le pidió un favor a la única persona que tenía a su lado, la enfermera, la buena mujer estaba pendiente de él tratando de consolarlo, sabia lo amargo que puede ser dejar este mundo en solitario.

De pronto Manuel le dijo -Puedo pedirle un favor ¿Me puede dar un abrazo? Hace tanto que no siento el calor de un cuerpo humano. -Necesito un último abrazo, ¡¡por favor!!
Y Manuel se fue en silencio, con el calor del abrazo solidario de una desconocida.



jueves, 8 de marzo de 2018

MOMENTO HISTÓRICO ESTE 8 DE MARZO



Y será un día histórico por ser el primero en este país, que a la celebración del Día internacional de la mujer, se le une una Huelga General, la primera convocada solo por y para las mujeres.
Estamos en el siglo XXI y la lucha de las mujeres por la igualdad comenzó en 1857 es pues incomprensible e injusto que al día de hoy tengamos que seguir reivindicando esa deseada y merecida igualdad, máxime cuando no se pide nada que no sea lógico, sino todo lo contrario, solo ser tratadas como personas de pleno derecho, y respetadas en todos los ámbitos, en el trabajo, y en la casa, si todos somos iguales ante La Ley, y La Constitución así lo refleja, que se cumpla de una vez y para siempre esa igualdad.
El morado es el color que nos representa en este día. Se cree que ese color se adopto, en honor de las 129 mujeres que fueron asesinadas a sangre fría en 1908 en la fábrica de textil  donde trabajaban, al negarse a seguir trabajando si no se atendían sus reivindicaciones dada la gran explotación que sufrían. Como todos ya saben o deberíamos saber, fue el propio empresario quien prendió fuego a la fábrica con todas las trabajadoras dentro. Al parecer en ese aciago día, las telas que estaban tratando eran del color morado, de ahí que se decidiera en recuerdo de aquellas valientes mujeres adoptarlo para representarnos a todas.
Es un hecho histórico en España por ser la primera huelga de mujeres en exclusiva. Ya en el 1975 en Islandia las mujeres la hicieron y casi paralizaron el país. Hoy la gran mayoría de las mujeres pararan, en sus quehaceres cotidianos, aunque desgraciadamente muchas no lo podrán hacer por el miedo a ser despedidas y porque tienen contratos basura, pero que aun a sabiendas de que lo son ellas necesitan ese trabajo, en solidaridad con ellas, debemos de poner un delantal colgado de ventanas y balcones, el mío ya está puesto.  Hoy no haremos nada de los trabajos que hacemos habitualmente, es un (día de brazos cruzados) y saldremos a la calle a para decirle al mundo que no vamos a parar ni a callar hasta conseguirlo.
Creo firmemente que este día y esta huelga, puede ser un antes y un después, ojala lo sea, por el bien de toda la sociedad, por todas las mujeres de hoy y del mañana, para que este día en un futuro solo sea recordatorio de la lucha, cuando ya nada haya que reclamar, porque por fin se cumpla en todo la añorada IGUALDAD PLENA.