jueves, 26 de marzo de 2020

SE HIZO EL SILENCIO




Levantarme, mirar por la ventana, ver la plaza sin vida, vacía sin rastro de gente, solo los coches aparcados, sobre todo me sobrecoge el silencio, a mí que soy amante de él. Mi plaza suele ser alegre y bullangera, nunca creí que podría llegar a decir esto, echo de menos el escándalo, el rumor diario de la gente que pasa charlando las personas que se sientan en los distintos bares de la plaza, cuyas conversaciones llegan hasta el tercero perfectamente, (porque la mayoría de los andaluces, parece que tenemos la necesidad de hablar a voces) no sé por qué.

Por fortuna la plaza tiene un jardín con árboles altos de los que desconozco el nombre, si bastantes naranjos, y en las aceras filas de Jacarandas algunas llegan casi a la altura de los bloques, cuando florecen son un espectáculo de color lila, también el jardín cuenta con algunas palmeras enanas, no sé de qué tipo serán porque la lista de tipos de palmeras es muy larga. Los arboles ya tienen los brotes verdes algo crecidos, los pájaros están a sus anchas, aunque supongo que también echaran de menos el ruido y las migajas que caen al suelo de las mesas de los bares, ellos los pájaros, son el único movimiento que suele a ver, a primera hora. 

Después alguna persona solitaria con su perro en la plaza, algún vecino con la compra, andando de prisa, con guantes y algunos mascarilla incluida. Muy deprimente todo. Gracias que hoy día tenemos muchos medios de entretenimiento en las casas. Y gracias a la gente que nos saca la sonrisa y a veces carcajadas con su ingenio.

Es terrible lo que está pasando, terrible. Quien nos lo iba a decir hace tan solo un mes. Pero no podemos hundirnos, tenemos que resistir, mientras podamos. Yo ni siquiera puedo bajar a comprar porque soy de alto riesgo, por la edad 72, y por mi tratamiento de quimio, con lo cual echo de menos mis paseos diarios andando a paso ligero, y otros días con Paco por los senderos de la sierra, especialmente en esta época que estará preciosa la sierra, con la gama de colores que la naturaleza nos ofrece en primavera, los distintos tonos de verdes, los olores a romero, a jara, los colores de las flores, amarillos, morados, blancos, de las retamas, los cantuesos, los innumerables tipos de jaras, etc.…
Por la noche sueño con paseos serranos. Sueño, con abrazar a mis hijos y a mis nietos, con abrazarlos y conversar con ellos, eso siempre me hace feliz, ellos siempre me sacan la sonrisa. Sueño con poder ir a ver el mar, sentarme a mirar sus suaves movimientos, eso me relaja un montón, siempre digo que yo soy de campo y de mar. Sueño con juntarnos de tertulia, con los buenos amigos.

Sueño y sufro por las familias afectadas, por todas las víctimas, por los amigos y familiares que no han podido despedirse ni acompañar a sus seres queridos. Sufro por todos los que están expuestos trabajando sin descanso en todas las áreas de servicios, para ayudar a los demás. ¡¡Bravo por ellos!! pero no basta con salir a aplaudirles que esta genial, hay que dotarlos de medios. Soy consciente del gran esfuerzo del gobierno y de los científicos que los asesoran, ante esta tragedia que ha llegado casi sin avisar, nadie estaba preparado para esto, ha sido y está siendo brutal. No comprendo a la gente que critica por criticar, que piensan que saben más que los expertos, a ellos me gustaría verlos en esa tesitura, ya os digo yo que a mí no me gustaría por nada del mundo estar en su pellejo. Lo único que toca ahora, es hacer caso omiso de las recomendaciones de las personas competentes en estas materias como son los médicos, científicos, y el gobierno.

Sueño con que esta terrorífica pesadilla acabe pronto.

Me olvidaba del asesino silencioso, causante de esta terrible pandemia o masacre. Le llaman los científicos CORANOVIRUS -19 o COVID- 19 

Espero que toda esta tristísima experiencia les sirva a todos los países a dilucidar y considerar, que el gasto en armamento se ha demostrado es totalmente inútil, No nos van a matar las bombas, ni los tanques, lo harán estos bichos invisibles y silenciosos, difíciles de controlar, que se harán los dueños de la tierra. Solo la ciencia y sus preparados científicos serán la única arma que podrá ayudarnos.

No nos equivoquemos, no nos van a matar las bombas, ni los tanques, lo harán estos bichos invisibles y silenciosos, difíciles de controlar, que se harán los dueños de la tierra.




miércoles, 11 de marzo de 2020

NUNCA CREEMOS, QUE NOS PUEDA TOCAR, HASTA QUE LLEGA




La vida siempre nos sorprende, a veces para bien, otras para mal, aunque quizás sean estas últimas las más normales que nos pasen. O quizás no sea del todo cierto, creo que soy injusta, al pensarlo, ya que todos los días nos pasan cosas buenas y maravillosas, el problema es nuestro, que no sabemos o no queremos apreciarlo. El simple hecho de estar vivos, ya es un regalo. Y que los nuestros también lo estén es aún mejor. De sobra sabemos que venimos al mundo, y que también lo tenemos que dejar, y que por muy mal que a veces nos vayan las cosas, no queremos dejarlo. Cuando tenemos el regalazo de tener una buena salud, no sabemos apreciarla, somos así de desagradecidos con la vida.

El día 11 de marzo, cumplo los 72 años, nunca he tenido enfermedades graves ni nada digno de mencionar, salvo las incomodas contracturas, que eso sí, son muy dolorosas, pero que afortunadamente pasan. Por lo tanto, creo que no tengo derecho a quejarme, simplemente ahora me ha tocado a mí algo grave, esta vez sí. El temido CÁNCER del demonio, tengo cáncer de mama y un ganglio afectado.

Ya me han hecho todas las pruebas habidas y por haber, que no voy a relatar, para no cansar, y porque cualquiera sabe de sobra del tema.

Te crees valiente hasta que te toca, un mundo nuevo de miedo e incertidumbres te invade la mente, el miedo a lo desconocido, se apodera de ti, te invade la pena, y lloras y lloras para desahogarte, no quería hablar con nadie, a todos les dije que no me llamaran, que yo les iría informando por mensajes, eso sí, casi siempre lloraba a solas por no amargar a nadie, aun así, a veces no puedes evitarlo.  
Ayer día 10 de marzo, teníamos la cita con mi oncóloga, Cristina una joven doctora, tenía que darnos el resultado de las dos últimas pruebas que eran para saber si en algún sitio de mi cuerpo podría haber algún otro tumor. Cosa al parecer muy común. Nos dio la primera noticia buena, dentro de todo lo malo claro, estaba todo limpio. Con que alivio nos miramos Paco y yo, porque llevábamos el miedo en el cuerpo pensando que podía aun ser peor. Nos explicó que las sesiones de quimio serian cada tres semanas, en el mismo día analítica, cita con ella y posterior sesión de quimio, comenzando por esa misma tarde. A las 18,00h. estábamos allí, como un clavo, y enseguida comenzó el tratamiento, fue bastante bien, no sentí nada, y todo el personal, con una profesionalidad  y amabilidad impecable. Tenemos un sistema de salud pública que es una maravilla y unos profesionales inmejorables, la pena es que “gracias” a la gestión de los gobiernos autonómicos que desmantelaron una buena parte del sistema, tanto en personal como en medios, para cedérselo a la “privada”. Hay escasez de muchas cosas imprescindibles. El personal trabaja por encima de sus posibilidades, eso se ve cuando estás dentro, si no fuera por la humanidad y el esfuerzo que hacen los trabajadores multiplicándose, esto sería un caos.
Gracias mil a tod@s ellos

Gracias a toda mi familia, especialmente a mi marido a mi Paco que por lógica al estar juntos a él le toca la máxima ayuda, estoy contenta y concienciada, que no es poco, y contar tanto con mi familia, como mis amig@s es un gran alivio. Gracias a tod@s

Algo tan grave como importante en mi vida no podía dejar de publicarlo en mi blog, ya que es mi casa y mi confesionario.

Espero poder salir con bien de esto, para seguir cumpliendo años y ver crecer a mis nietos, que es uno de mis máximos deseos.

viernes, 30 de marzo de 2018

RETAZOS 10


NECESITO UN ABRAZO.


Manuel, había sido un hombre sencillo, podríamos decir un hombre normal, había tenido lo suficiente para vivir y mantener a su familia con dignidad, gracias a su trabajo de maquinista de tren. Se crio y vivió en Madrid, se caso con Rosa de la que se enamoro a primera vista, tuvieron cuatro hijos, dos hembras y dos varones, a los que pudo darles unos estudios, no sin algún esfuerzo, y sacrificio eso sí.
Su esposa Rosa, una mujer guapa, sencilla y muy trabajadora, aunque eso sí, con mucho carácter, con lo cual llevo las riendas de la casa con mano firme. Se puede decir que fueron un matrimonio feliz, con los problemas normales de una larga convivencia. Sus hijos: el mayor es un cirujano de éxito en Barcelona. La segunda ejerce de médico de familia en León. La tercera es maestra en un pequeño pueblo de Asturias. Y el menor es arquitecto en Zaragoza. Todo había salido a pedir de boca, sus cuatro hijos tenían una buena carrera de la que vivían sin apuros, salvo la distancia que los separaban a unos de los otros, algo a lo que Rosa nunca se acostumbro.

Rosa tuvo la desgracia de ser una víctima de cáncer, a los sesenta y ocho años. El suyo fue un cáncer inmisericorde, con ella, y con toda la familia que lo sufrieron unidos como una piña, hasta el final.  Cuando Manuel se quedo solo, se le vino el mundo encima, siempre habían estado juntos desde muy jóvenes. Durante varios años estuvo solo, una mujer le venía a limpiar dos veces en semana, el iba a comer a un comedor de la tercera edad, cercano a su casa, pero se sentía tan solo que accedió a instalarse en una residencia.  
Manuel, tiene ochenta y ocho años, vive de sus recuerdos tanto buenos como malos, en la misma residencia donde entro la primera vez, allí todos lo conocen y respetan. Ha sabido rodearse de amigos con los que tiene muchas cosas en común “se lo pasan bien”. Tiene la suerte o desgracia, de tener su memoria en perfecto estado, cuando se queda solo en su habitación habla con Rosa, como si estuviera a su lado, le cuenta lo que sabe de los hijos, como son sus nietos, y le dice que aun la echa de menos, a pesar de haber pasado treinta años desde su marcha.

Al principio, todo estuvo “bien” los hijos, aunque vivían lejos lo llamaban a diario para saber cómo estaba, a veces se ponían al teléfono los nietos de los que estaba muy orgulloso, como todos los abuelos, Manuel tenía nueve nietos, lo visitaban a menudo a pesar de la lejanía, se turnaban en las visitas, y una vez al año por navidad se reunían todos.
Pasados unos años, poco a poco se fueros distanciando las visitas, después las llamadas, lógico, tenían muchas obligaciones, al parecer cada día más, los hijos sus respectivos trabajos, los nietos sus estudios y sus amoríos propios de la edad.
Pasaron los años y llego el día en que Manuel se sintió mal, muy mal, le visito el médico, y a petición suya le contó la verdad, estaba grave, le quedaba poco tiempo. Salió cabizbajo de la consulta, se encerró en su cuarto, ese día no quiso bajar con los amigos.

Como echaba de menos a su familia en esos momentos. Si por lo menos su Rosa hubiera estado a su lado. Comenzó a llamar a sus hijos, trataba de sincerarse con ellos y avisarles de su inminente y definitiva marcha, con la esperanza de que acudieran para estar a su lado y despedirse de ellos. 

 Conforme los llamaba, se iba viniendo abajo, apenas lo dejaban hablar todos estaban muy ocupados, no podían dedicarle unos segundos, todos tenían alguna urgencia, tanto fue así, que no pudo decirles que se marchaba para siempre, y que los necesitaba a su lado para el último viaje.

Manuel se moría, y en el último minuto le pidió un favor a la única persona que tenía a su lado, la enfermera, la buena mujer estaba pendiente de él tratando de consolarlo, sabia lo amargo que puede ser dejar este mundo en solitario.

De pronto Manuel le dijo -Puedo pedirle un favor ¿Me puede dar un abrazo? Hace tanto que no siento el calor de un cuerpo humano. -Necesito un último abrazo, ¡¡por favor!!
Y Manuel se fue en silencio, con el calor del abrazo solidario de una desconocida.



jueves, 8 de marzo de 2018

MOMENTO HISTÓRICO ESTE 8 DE MARZO



Y será un día histórico por ser el primero en este país, que a la celebración del Día internacional de la mujer, se le une una Huelga General, la primera convocada solo por y para las mujeres.
Estamos en el siglo XXI y la lucha de las mujeres por la igualdad comenzó en 1857 es pues incomprensible e injusto que al día de hoy tengamos que seguir reivindicando esa deseada y merecida igualdad, máxime cuando no se pide nada que no sea lógico, sino todo lo contrario, solo ser tratadas como personas de pleno derecho, y respetadas en todos los ámbitos, en el trabajo, y en la casa, si todos somos iguales ante La Ley, y La Constitución así lo refleja, que se cumpla de una vez y para siempre esa igualdad.
El morado es el color que nos representa en este día. Se cree que ese color se adopto, en honor de las 129 mujeres que fueron asesinadas a sangre fría en 1908 en la fábrica de textil  donde trabajaban, al negarse a seguir trabajando si no se atendían sus reivindicaciones dada la gran explotación que sufrían. Como todos ya saben o deberíamos saber, fue el propio empresario quien prendió fuego a la fábrica con todas las trabajadoras dentro. Al parecer en ese aciago día, las telas que estaban tratando eran del color morado, de ahí que se decidiera en recuerdo de aquellas valientes mujeres adoptarlo para representarnos a todas.
Es un hecho histórico en España por ser la primera huelga de mujeres en exclusiva. Ya en el 1975 en Islandia las mujeres la hicieron y casi paralizaron el país. Hoy la gran mayoría de las mujeres pararan, en sus quehaceres cotidianos, aunque desgraciadamente muchas no lo podrán hacer por el miedo a ser despedidas y porque tienen contratos basura, pero que aun a sabiendas de que lo son ellas necesitan ese trabajo, en solidaridad con ellas, debemos de poner un delantal colgado de ventanas y balcones, el mío ya está puesto.  Hoy no haremos nada de los trabajos que hacemos habitualmente, es un (día de brazos cruzados) y saldremos a la calle a para decirle al mundo que no vamos a parar ni a callar hasta conseguirlo.
Creo firmemente que este día y esta huelga, puede ser un antes y un después, ojala lo sea, por el bien de toda la sociedad, por todas las mujeres de hoy y del mañana, para que este día en un futuro solo sea recordatorio de la lucha, cuando ya nada haya que reclamar, porque por fin se cumpla en todo la añorada IGUALDAD PLENA.

viernes, 17 de noviembre de 2017

NOAH


El diez de noviembre de 2.017 a llegado a este mundo un nuevo miembro de la familia, el segundo hijo de mis hijos Gabriel y Virginia. Hace dos años y medio nos regalaron a Enara su primogénita y ahora a su hermano Noah, nombre cuyo significado es Noé, que es indistintamente para niño y niña, o sea que es unisex. El nombre es bonito y pegadizo, aunque tengo que reconocer que poco usual por ahora, que todos sabemos lo de la moda de los nombres, y si no que se lo digan a los maestr@s.
Afortunadamente todo salió bien y ya están en su casa, su confortable hogar, con su pizpireta hermana que tras conocerlo puso la normal cara seria que todos los niños ponen ante un personaje desconocido, después se lo ha tomado muy bien, le habla y hace caricias, el se pasa casi todo el día dormido con cara de estar muy satisfecho. La hermana parece que tiene prisa porque crezca rápido para que juegue con ella, cosas de la poca edad, ya que ella aun habla algunas cosas en clave casi ininteligible, aunque sabe muy bien lo que quiere y lo que no, afianzando su personalidad a pasos agigantados.

Noah, es ya el cuarto nieto, Claudia, Alejandro, Enara, y ahora Noah. Es una gozada ver crecer la familia, saber que cuando nosotros ya no estemos parte de nuestra sangre seguirá viviendo en ellos, para mí esa es la única y mejor resurrección con la que podría soñar.
Como con los anteriores nietos tenía que escribirle unas notas, no iba a ser menos mi benjamín NOAH.
Al igual que con los anteriores nietos mi deseo principal es que sean queridos, que no les falte de nada, y no me refiero a lujos superfluos, solo en el sentido de lo verdaderamente importante, y sobre todo que sean muy felices. Sé que lo serán ya que han tenido la gran suerte de nacer fruto del amor de sus padres. Ninguno de ellos sufrirá el desamor ni el desapego, ellos aún no saben de su suerte, solo cuando pase el tiempo y la vida les muestre con toda su crudeza, la triste realidad que sufren millones de niños en el mundo, un mundo que se llama civilizado, pero que deja que se mueran de hambruna, dejan que sufran en sus carnes la maldades de guerras provocadas por intereses, les niegan la entrada a otros países a las familias que huyen de esas malditas guerras que otros provocan, y que solo ellos las sufren, para ser olvidados y llamados “daños colaterales”, lo digo siempre, pero por mucho que lo repitamos nunca lo diremos lo suficiente, pues por desgracia los dueños del mundo no ponen ningún empeño en cambiar nada.

Me preocupa, eso sí, el mundo que les vamos a dejar, porque sin ir más lejos ayer mismo científicos de todo el planeta 15.000 exactamente de 184 países, han dado la voz de alarma a todos los países para que hagan algo, para que paren esta acelerada destrucción del planeta, aunque mucho me temo que todo seguirá igual. 

Está claro que ni yo ni nadie de mi generación lo veremos, pero eso no quita para que sufra pensando en mis cuatro nietos, en su futuro, en su paso por este planeta llamado Tierra.
Ojala que los gobernantes de esta tierra sean conscientes de lo tremendo que sería no poner las medidas adecuadas para su recuperación.

Bienvenido al planeta Tierra NOAH, bienvenido a un mundo que es y podría ser mucho mejor si todos ponemos de nuestra parte, para que tú, y todos los de vuestra generación lo contempléis en todo su esplendor.

Tu abuela Conchi que te quiere y te quiso aun antes de nacer.

lunes, 31 de julio de 2017

QUE SÍ, QUE SÍ, QUE LA VIDA VA EN SERIO.


Nos damos cuenta demasiado tarde que “la vida va en serio”. 

La vida puede ser maravillosa y a la vez cruel. En segundos puede transportarnos de la mayor felicidad, a la mayor tragedia, lo peor de todo es que nadie está preparado para ese cambio tan brutal. En la vida no hay ensayos como en el teatro, o en la música, no hay un seguro a todo riesgo que nos compense, es un salto de trampolín sin red.  Siempre da una de cal y otra de arena, nos damos cuenta de ello demasiado tarde, de todas formas tampoco podríamos hacer nada. 

Ciertamente, de las desgracias nadie se libra, da igual el estatus que tengas, aunque en otras muchas cuestiones y curiosamente, la vida, no trata a todos por igual, no debería ser así, pero es la verdad, ¿selectiva?  O paradojas de la propia vida. Sinceramente no creo que sea la propia vida per se, somos los humanos, los que hacemos las distinciones, desde que el mundo es mundo. El ser humano es el mejor y el peor de los seres vivos, en él se encuentran todas las virtudes y todos los defectos, la mente de los humanos ha sido y sigue siendo conflictiva, nadie como el ser humano es capaz de lo más humano y de lo más ruin. De tener sentimientos nobles, de sentir  empatía por los más débiles, o de ser un miserable capaz de conseguir sus propósitos al precio que sea.

Qué duda cabe de que a los pobres de solemnidad siempre les toca la peor parte. A ver si no, en caso de un desastre natural, por ejemplo: un terremoto ¿qué barrios se destruyen antes? Los de los ricos y poderosos, construidas con todas las garantías y últimas tecnologías a prueba de seísmos, o las viviendas de barrios deprimidos de construcciones de bajo coste y dudosa calidad, porque a ningún gobierno le importa un pepino el destino de sus moradores. 

Si amig@s la vida va en serio, y mejor acostumbrase lo antes posible a sus vaivenes. Una cosa buena que se aprende con los años es saber valorar las cosas que de verdad son importantes, que no son precisamente las que se puedan comprar, a veces cuesta saber valorarlas, es por eso que la experiencia es un grado, las vivencias te lo enseñan, solo tienes que tener los pies en la tierra para darte cuenta, aun así, hay gente que jamás se enteran. 

Perdón por el tostón, es que hoy me ha dado por filosofar y tenía el blog abandonado, he ahí la cuestión.

viernes, 4 de septiembre de 2015

UN NIÑO, UNA VIDA, UNA FOTO.



Una foto da la vuelta al mundo, la imagen, un niño de unos dos años yace boca abajo en la orilla de una playa Turca, una imagen que nos ha roto el corazón, su hermano de cinco y su madre también perecieron en el intento. Desgraciadamente no es el único, son miles, él, es solo el detonante que ha conmovido las conciencias, ¿pero acaso ha movido las de los que tienen en sus manos el remedio? Lo dudo, “ellos” los inhumanos, se toman su tiempo, después de comprobar durante un tiempo con la máxima pasividad, como el problema aumenta día a día, ante la ya evidente emergencia de la tragedia, “ellos” se toman su tiempo y deciden reunirse dentro de 15 días,  seguramente en ese trance tardaran sabe dios cuánto tiempo más en ponerse de acuerdo.

Realmente nada les importa, no sienten esa urgencia, ni ellos, ni los suyos la sufren, desde su estatus de privilegiados. Mientras cada día, cada hora, cada minuto, hay miles de personas desperdigadas por caminos y vías de trenes, faltos de alimentos, agua, e higiene, cargados con una gran mochila de preocupación e incertidumbre, el miedo a lo desconocido, saben que muchos se quedaran por el camino, comprueban en primera persona la indiferencia del mundo ante su sufrimiento. Muchos se preguntaran ¿si es tan grave su delito de querer salir del infierno de sus países? Sin duda que son gentes pacificas, que solo desean trabajar en un país en paz, quieren vivir en un país en paz para el futuro de sus hijos. Quizás no sospechaban que se encontrarían con la incomprensión del continente europeo, ese que todos buscan como si del paraíso se tratara, el paraíso de los derechos humanos, no contaban que los mismos que aprueban las leyes sobre derechos, cuando llega el momento de ejercerlos, no las cumplan. ¿Qué podemos hacer?  ¿Quién castiga a los incumplidores?

Lamentablemente tendremos que seguir viendo como se pisotean esos supuestos derechos, y veremos con horror a más niños como a Aylan, aun tengo grabada en mi retina la imagen de un niño de Gaza partido en dos, si hiciéramos un recuento seria miles los niños masacrados, ¿Dónde quedaron Los Derechos de los niños?  En un mundo que se llama civilizado, existen los niños sin derechos.

La vida sigue y pronto nadie se acordara de estas y otras muchas tragedias de nuestros días, creadas ex profeso por intereses.

Mientras ellos se toman su tiempo, el mundo se indigna, comprobando que lo de los derechos humanos, solo es un bonito eslogan.