sábado, 6 de junio de 2020


ESTADO DE ALARMA 14 DE MARZO.
El martes 10 de marzo era la fecha en la que comenzaba mi tratamiento para luchar contra el cáncer, y como estaba previsto después de la visita a la oncóloga comenzaron a darme el primer día de tratamiento con quimioterapia, a pesar de mis miedos fue menos traumático de lo que esperaba, después se fueron abriendo paso los efectos secundarios y ya no fueros tan benignos, pero no es mi intención comentar ni aburrir con mi periplo de lucha contra el maligno, más bien contar algo de lo que está pasando para que quede en mi blog.

Después del 10 de marzo yo creía que nada peor podía pasar que lo que ya tenía encima, solo pensando en los dramáticos meses que me quedaban por vivir a mí y a mi familia, nadie podíamos sospechar lo que se nos venía encima, sabíamos por los medios que había alerta en China por un virus, pero aquello quedaba tan lejano que nadie podía sospechar nada de lo que estaba por llegar.
 Solo habían pasado 4 días del comienzo de mi primer tratamiento, cuando dieron la noticia de alerta y confinamiento de todo el país en sus casas. Sin la menor duda que ha sido lo más  tremendo y demencial que hemos vivido, ya que apenas podíamos dar crédito de estar viviéndolo, porque pasamos de la normalidad más absoluta a un estado catatónico, y surrealista.

La orden era que solo podían continuar con sus trabajos las personas de cuyos trabajos dependía nuestra supervivencia y salud, como transportistas de alimentos, supermercados, y farmacias, y menos mal, porque nadie tenía existencias de nada, salvo cuatro cosas, lógicamente médicos y sanitarios, personal de limpieza de hospitales y de la ciudad. Todos los demás comercios de todo tipo se cerraron, los colegios, institutos, y universidades también. En la gran mayoría de empresas sus trabajadores podían trabajar desde sus casas al igual que los profesores, que estaban en continuo contacto con sus alumnos, doble trabajo para ellos y un caos para los críos, imagino el pobre que en su casa no disponga de esos medios. Ningún negocio  se salvó de tener que cerrar: hoteles, bares, peluquerías, barberías, y cualquier tipo de negocio incluidos las grandes superficies.

Un pequeño e insignificante “virus” llamado por los científicos “Covid-19” era el causante de tan terrible “pandemia” cuyo contagio se extendía como la pólvora a una rapidez de vértigo, y que está costando miles de vidas. Quien nos lo iba a decir, costaba trabajo entender lo que pasaba, ya se comparaba con otras epidemias terribles como la “peste, la “Viruela” o la “gripe española” los datos diarios eran terriblemente alarmantes, sin duda y tristemente una pandemia más para la historia.  

En los días siguientes a la alerta, el país estaba paralizado, todos hemos visto videos en los que podíamos ver grandes avenidas vacías de gente y trafico, asomarnos a las ventanas y no ver ni un alma por las calles y sentir el escalofriante silencio, era como poco alucinante, más propio de estar inmersos en una pesadilla, o de una película de ciencia ficción.

Nadie nos salvamos de sentir el miedo a lo desconocido, estábamos asustados, (aun lo estamos) pues ni siquiera los científicos sabían bien a qué atenerse, y gracias que estos se han volcado, dejado otras investigaciones para centrarse solo en investigar el fenómeno, y tratar de encontrar una vacuna eficaz porque la gente seguía muriendo, en hospitales y en residencias de mayores, en estas el virus se ha cebado y ha quedado patente como estaban de mal gestionadas, un gran negocio falto de personal y medios adecuados, y de trabajadores mal pagados (a tener en cuenta para el nuevo gobierno controlar todas tanto las públicas como privadas) el bienestar de los mayores no puede ser solo negocio. Otra tragedia añadida ha sido que nadie podía despedirse ni velar a sus seres queridos. Ha sido todo tan traumático y tan difícil de asimilar, que aun parece que todo haya sido un mal sueño del que pronto despertaremos.

Desgraciadamente, también han ido muriendo médicos y sanitarios jóvenes, los hospitales se quedaron pequeños, y faltos de personal, muchas operaciones que no fueran muy urgentes tuvieron que ser aplazadas, para poder atender a los infestados, todo era tan caótico. Las consultas fueron aplazadas. Con todo este drama se puso de manifiesto las carencias en sanidad por culpa de los recortes en años anteriores y sobretodo la falta de infraestructuras en fabricación de material sanitario, algo a tener en cuenta por los todos los gobiernos para próximos años, porque todo apunta a que esto se puede repetir.

Lo que nadie podía esperar es que ese maldito virus tuviera tanto poder y trajera tanta desgracia, han sido miles de muertes y miles de infectados, al día de hoy aun sigue habiendo ingresos muertes, e infectados y  ya vamos camino de los tres meses de alarma.  
Al gobierno recién entrado le ha tocado esta papeleta imposible de prever (no me gustaría a mí haber estado en su pellejo por nada del mundo) ciertamente y sin la menor duda, lo han hecho con valentía y decisión, con sus aciertos y seguro que también fallos, pero creo que nadie con dos dedos de frente debería reprocharles nada, la situación ha sido tan inusual como caótica como para que nadie tuviera soluciones milagro. Como en todos los casos de este tipo, salen las miserias humanas a flote, aprovechando que ha “a rio revuelto ganancias de pescadores” así piensan los miserables y los canallas. No creo que sea el momento, muy al contrario todos deberíamos remar en la misma dirección. 

Estamos viendo por parte de la oposición, como a toda costa quieren acabar con este gobierno progresista, y no precisamente en las urnas como sería lo lógico, ellos no están teniendo el menor escrúpulo en utilizar a los muertos para intentar debilitar al gobierno, en lugar de ayudar como en todos los países están haciendo, por culpa de ellos ya somos la vergüenza de Europa, pero eso a ellos se ve que les da igual, hay que acabar con este gobierno si, o si, porque no les gusta, porque no es el que ellos querían y porque en su ADN no figura el saber perder. En fin ellos sabrán, en sus conciencias lo tendrán, si es que la tienen, que lo dudo.

El gobierno ante los mejores datos comenzó (siempre asesorado por los expertos científicos) lo que llaman una “desescalada” en tres fases, no es ni más ni menos que ir abriendo la mano más por presiones económicas que por necesidad. La “desescalada” se ha ido haciendo por ciudades más limpias o menos contaminadas, es lo lógico, ¿verdad? Pues por lo visto para algunos alcaldes no, los mismos que criticaron al gobierno por la tardanza en la alerta máxima (siempre según ellos) ahora les han entrado unas prisas por que todo se abra y ya, con el único fin de que la economía se restaure pronto, hasta cierto punto es comprensible, aunque nunca a costa de vidas, pienso yo, sin embargo ahora que gestionan ellos la cosa se les complica y no quieren correr tanto.  

Afortunadamente este gobierno con su ministra de trabajo al frente, pusieron inmediatamente medidas jamás conocidas en este país como los llamados ERT ayudas para empresas, empresarios y trabajadores, mientras dure la pandemia y hasta que se vuelva a la normalidad, y lo ultimo la aprobación de la “renta básica” para cientos de familias en limite de pobreza, algo que las izquierdas llevaban años reivindicando.

Vamos por los ochenta y tantos días desde que hizo su apoteósica aparición el dichoso virus, a pesar de que ya la “desescalada” va en aumento siempre según que ciudades, al día de hoy en unas van por la segunda y el lunes por la tercera, eso si no volvemos para atrás, (ya está pasando) gracias a los incumplidores de las normas que son los incívicos de siempre, los mismos que no ayudan y piensa que esto no va con ellos, se nota que no han tenido ningún afectado en su familia y que no han vivido de cerca el problema, a esos yo los pondría en primera línea a  ayudar en los hospitales, seguro que se les acababa la estupidez. Poco a poco todo va volviendo a la normalidad, y todo va bien pronto estará todo funcionando aunque creo que nada será igual.

No quiero dejar pasar la inestimable y gran labor de la “Sanidad Pública” de toda la plantilla tanto médica como sanitaria, personal de limpieza y trabajadores en general que han trabajado bajo la presión de saber que estaba expuesto a algo mortal sin precedentes, lamentablemente y como cabía esperar también se ha cobrado la vida de personal sanitario.

Todos los días a las 8 de la tarde, casi todos los ciudadanos salíamos al balcón aplaudir la labor de los que estaban dándolo todo. Hay que decir que cuando todo esto pase, habrá que hacerles un homenaje, aunque creo que el mejor homenaje seria ampliación de plantilla permanente, y dotar de medios suficientes, a los hospitales, y como no unos salarios dignos y acordes con la inmensa labor que desarrollan, y qué duda cabe que debe de haber una Ley que impida futuros recortes en la “Sanidad Pública” ya que se ha demostrado que es la única efectiva en casos de pandemias, presumiblemente no será la última, por lo tanto urge que todos los países se preparen para hacerle frente de la mano de los profesionales de la ciencia, ya que de nada sirven ya los tanques ni bombas, el enemigo es invisible.  
¡¡Increíble!!
Quien nos lo iba a decir hace tan solo tres meses. 





sábado, 16 de mayo de 2020

DON JULIO O "EL CALIFA ROJO"


Hoy Córdoba se viste de luto, a primeras horas de la mañana acabábamos de venir de dar un paseo por el campo, cuando saltó la noticia en todos los medios, nos dejaba para siempre Don Julio Anguita, “el califa Rojo”.

 No voy a contar aquí lo que todo el mundo sabe sobre su vida y trayectoria política, ya que sería absurdo y pretencioso por mi parte. Han corrido y seguirán corriendo en estos días ríos de tinta para ensalzarlo, como no puede ser de otra manera.

Yo solo escribo estas humildes líneas sobre él, con el corazón y desde el gran respeto y admiración que siempre le he tenido y porque quiero dejar constancia de este triste acontecimiento en este mi muro, que es mi casa virtual.

Solo diré, que ha sido un gran hombre, un gran político y un maestro excepcional. Nosotros a pesar de conocerlo y saludarlo siempre y preguntarle por la salud, respetábamos su intimidad, apenas lo entreteníamos, porque conocíamos su timidez y lo poco que le gustaba que la gente perturbara su cotidianidad, por eso jamás se me ocurrió pedirle de hacerme una foto con su persona, para mí el respeto a la intimidad es intocable, además que es una opinión que yo comparto.

Siempre nos veíamos y nos saludábamos en las manifestaciones, porque yo tengo la costumbre de ponernos siempre al final de todos porque me agobian las bullas. El con Agustina, su mujer, y algunos amigos íntimos, también iban siempre al final, siempre había un momento en el que conversábamos unos minutos.

Una vez recuerdo que andorreando por las callejuelas cercanas a la Magdalena, nos cruzamos con él que iba con un grupo de chavales a los que les iba explicando lo que sea, al saludarlo me dirigí a los chavales diciéndole “no sabéis la suerte que tenéis de tener un maestro como este señor” todos sonrieron, fue solo un momento, seguimos nuestro camino y ellos tan contentos por el suyo.

Lo hemos acompañado en sus innumerables mítines, y nunca nos defraudo, y mira que yo no soy de las que idolatran a nadie, pero Julio tenía un don especial para comunicar, se le notaba el amor a su profesión de maestro. Cuanto hubiera dado yo por tener en mis tiempos un maestro de esa categoría.

Ya nunca más podremos disfrutar de sus acertadas disertaciones, ya no nos lo encontraremos al final de las manifestaciones, ni por ningún sitio, simplemente se fue, esta vez su gran corazón no resistió más,  quizás lo forzó demasiado, se dejaba la piel por conseguir un mundo mejor, sin duda su corazón sufrió demasiado, no sabía parar, le afectaban demasiado los problemas de los demás, tenía que pasar.

Siempre vivirá en nuestros recuerdos y en nuestros corazones. Y pasará a la historia de este país como un gran personaje, querido, admirado y  sobretodo respetado.

jueves, 26 de marzo de 2020

SE HIZO EL SILENCIO




Levantarme, mirar por la ventana, ver la plaza sin vida, vacía sin rastro de gente, solo los coches aparcados, sobre todo me sobrecoge el silencio, a mí que soy amante de él. Mi plaza suele ser alegre y bullangera, nunca creí que podría llegar a decir esto, echo de menos el escándalo, el rumor diario de la gente que pasa charlando las personas que se sientan en los distintos bares de la plaza, cuyas conversaciones llegan hasta el tercero perfectamente, (porque la mayoría de los andaluces, parece que tenemos la necesidad de hablar a voces) no sé por qué.

Por fortuna la plaza tiene un jardín con árboles altos de los que desconozco el nombre, si bastantes naranjos, y en las aceras filas de Jacarandas algunas llegan casi a la altura de los bloques, cuando florecen son un espectáculo de color lila, también el jardín cuenta con algunas palmeras enanas, no sé de qué tipo serán porque la lista de tipos de palmeras es muy larga. Los arboles ya tienen los brotes verdes algo crecidos, los pájaros están a sus anchas, aunque supongo que también echaran de menos el ruido y las migajas que caen al suelo de las mesas de los bares, ellos los pájaros, son el único movimiento que suele a ver, a primera hora. 

Después alguna persona solitaria con su perro en la plaza, algún vecino con la compra, andando de prisa, con guantes y algunos mascarilla incluida. Muy deprimente todo. Gracias que hoy día tenemos muchos medios de entretenimiento en las casas. Y gracias a la gente que nos saca la sonrisa y a veces carcajadas con su ingenio.

Es terrible lo que está pasando, terrible. Quien nos lo iba a decir hace tan solo un mes. Pero no podemos hundirnos, tenemos que resistir, mientras podamos. Yo ni siquiera puedo bajar a comprar porque soy de alto riesgo, por la edad 72, y por mi tratamiento de quimio, con lo cual echo de menos mis paseos diarios andando a paso ligero, y otros días con Paco por los senderos de la sierra, especialmente en esta época que estará preciosa la sierra, con la gama de colores que la naturaleza nos ofrece en primavera, los distintos tonos de verdes, los olores a romero, a jara, los colores de las flores, amarillos, morados, blancos, de las retamas, los cantuesos, los innumerables tipos de jaras, etc.…
Por la noche sueño con paseos serranos. Sueño, con abrazar a mis hijos y a mis nietos, con abrazarlos y conversar con ellos, eso siempre me hace feliz, ellos siempre me sacan la sonrisa. Sueño con poder ir a ver el mar, sentarme a mirar sus suaves movimientos, eso me relaja un montón, siempre digo que yo soy de campo y de mar. Sueño con juntarnos de tertulia, con los buenos amigos.

Sueño y sufro por las familias afectadas, por todas las víctimas, por los amigos y familiares que no han podido despedirse ni acompañar a sus seres queridos. Sufro por todos los que están expuestos trabajando sin descanso en todas las áreas de servicios, para ayudar a los demás. ¡¡Bravo por ellos!! pero no basta con salir a aplaudirles que esta genial, hay que dotarlos de medios. Soy consciente del gran esfuerzo del gobierno y de los científicos que los asesoran, ante esta tragedia que ha llegado casi sin avisar, nadie estaba preparado para esto, ha sido y está siendo brutal. No comprendo a la gente que critica por criticar, que piensan que saben más que los expertos, a ellos me gustaría verlos en esa tesitura, ya os digo yo que a mí no me gustaría por nada del mundo estar en su pellejo. Lo único que toca ahora, es hacer caso omiso de las recomendaciones de las personas competentes en estas materias como son los médicos, científicos, y el gobierno.

Sueño con que esta terrorífica pesadilla acabe pronto.

Me olvidaba del asesino silencioso, causante de esta terrible pandemia o masacre. Le llaman los científicos CORANOVIRUS -19 o COVID- 19 

Espero que toda esta tristísima experiencia les sirva a todos los países a dilucidar y considerar, que el gasto en armamento se ha demostrado es totalmente inútil, No nos van a matar las bombas, ni los tanques, lo harán estos bichos invisibles y silenciosos, difíciles de controlar, que se harán los dueños de la tierra. Solo la ciencia y sus preparados científicos serán la única arma que podrá ayudarnos.

No nos equivoquemos, no nos van a matar las bombas, ni los tanques, lo harán estos bichos invisibles y silenciosos, difíciles de controlar, que se harán los dueños de la tierra.




miércoles, 11 de marzo de 2020

NUNCA CREEMOS, QUE NOS PUEDA TOCAR, HASTA QUE LLEGA




La vida siempre nos sorprende, a veces para bien, otras para mal, aunque quizás sean estas últimas las más normales que nos pasen. O quizás no sea del todo cierto, creo que soy injusta, al pensarlo, ya que todos los días nos pasan cosas buenas y maravillosas, el problema es nuestro, que no sabemos o no queremos apreciarlo. El simple hecho de estar vivos, ya es un regalo. Y que los nuestros también lo estén es aún mejor. De sobra sabemos que venimos al mundo, y que también lo tenemos que dejar, y que por muy mal que a veces nos vayan las cosas, no queremos dejarlo. Cuando tenemos el regalazo de tener una buena salud, no sabemos apreciarla, somos así de desagradecidos con la vida.

El día 11 de marzo, cumplo los 72 años, nunca he tenido enfermedades graves ni nada digno de mencionar, salvo las incomodas contracturas, que eso sí, son muy dolorosas, pero que afortunadamente pasan. Por lo tanto, creo que no tengo derecho a quejarme, simplemente ahora me ha tocado a mí algo grave, esta vez sí. El temido CÁNCER del demonio, tengo cáncer de mama y un ganglio afectado.

Ya me han hecho todas las pruebas habidas y por haber, que no voy a relatar, para no cansar, y porque cualquiera sabe de sobra del tema.

Te crees valiente hasta que te toca, un mundo nuevo de miedo e incertidumbres te invade la mente, el miedo a lo desconocido, se apodera de ti, te invade la pena, y lloras y lloras para desahogarte, no quería hablar con nadie, a todos les dije que no me llamaran, que yo les iría informando por mensajes, eso sí, casi siempre lloraba a solas por no amargar a nadie, aun así, a veces no puedes evitarlo.  
Ayer día 10 de marzo, teníamos la cita con mi oncóloga, Cristina una joven doctora, tenía que darnos el resultado de las dos últimas pruebas que eran para saber si en algún sitio de mi cuerpo podría haber algún otro tumor. Cosa al parecer muy común. Nos dio la primera noticia buena, dentro de todo lo malo claro, estaba todo limpio. Con que alivio nos miramos Paco y yo, porque llevábamos el miedo en el cuerpo pensando que podía aun ser peor. Nos explicó que las sesiones de quimio serian cada tres semanas, en el mismo día analítica, cita con ella y posterior sesión de quimio, comenzando por esa misma tarde. A las 18,00h. estábamos allí, como un clavo, y enseguida comenzó el tratamiento, fue bastante bien, no sentí nada, y todo el personal, con una profesionalidad  y amabilidad impecable. Tenemos un sistema de salud pública que es una maravilla y unos profesionales inmejorables, la pena es que “gracias” a la gestión de los gobiernos autonómicos que desmantelaron una buena parte del sistema, tanto en personal como en medios, para cedérselo a la “privada”. Hay escasez de muchas cosas imprescindibles. El personal trabaja por encima de sus posibilidades, eso se ve cuando estás dentro, si no fuera por la humanidad y el esfuerzo que hacen los trabajadores multiplicándose, esto sería un caos.
Gracias mil a tod@s ellos

Gracias a toda mi familia, especialmente a mi marido a mi Paco que por lógica al estar juntos a él le toca la máxima ayuda, estoy contenta y concienciada, que no es poco, y contar tanto con mi familia, como mis amig@s es un gran alivio. Gracias a tod@s

Algo tan grave como importante en mi vida no podía dejar de publicarlo en mi blog, ya que es mi casa y mi confesionario.

Espero poder salir con bien de esto, para seguir cumpliendo años y ver crecer a mis nietos, que es uno de mis máximos deseos.