jueves, 15 de diciembre de 2011

DE PROFESIÓN "PARÁSITO" O LO QUE ES LO MISMO, VIVIR DE LAS RENTAS


Creo que por el titulo ya os habréis imaginado, que el personaje no puede ser otro que el señor “Cayetano”, ilustre hijo de la muy honorable señora, “Duquesa de Alba” (casi ná) a la que nadie le tose, ni se atreve a llevarle la contraria. La duquesa, se viste y se peina como le da la gana -y hace muy bien-  lo que no es normal, es el peloteo que pulula a su alrededor. Aunque la duquesa lleve el vestido más horrendo, y los pelos como las pelucas de carnaval, los periodistas de las revistas del corazón, dicen que tiene mucha personalidad vistiendo ¡Qué graciosa es la duquesa!  ¡Qué bien baila la duquesa!  ¡qué arte tiene la duquesa! La hipocresía llevada al máximo extremo.

El señor Don Cayetano de Alba -de los Alba de toda la vida, como dicen algunos-, ha conseguido lo que nadie, que todos los andaluces estemos de acuerdo en que es un impresentable.  Que a muchos, nos gustaría echárnoslo a la cara para decirle lo infame de sus respuestas, a las preguntas que un avispado periodista logro sacarle. Además de compartir una indignación colectiva, hacia el personaje en cuestión.

Un señor que no ha “dáo” un palo al agua, en su acomodada y puta vida, se permite el lujo de criticar a los jóvenes andaluces.  Cuando la gran mayoría de jóvenes, seguro, que tienen más y mejor preparación que él, por la sencilla razón de que  a ellos nadie les ha regalado nada, lo han conseguido con su esfuerzo, ¿Podrá el decir el lo mismo?  ¡Lo dudo!  Se permite el lujo de criticar las ayudas miserables que algunas familias tienen la “suerte” de recibir del Estado sólo para “sobrevivir”. ¿Sabrá este personaje el significado de la palabra sobrevivir? ¡También lo dudo! De otra forma tendría más cuidado con sus declaraciones, ofensivas, e injustas.

El y toda su “trupe”, llevan años cobrando verdaderas fortunas de la Comunidad Económica Europea, por sus latifundios -pero eso es muy digno-. Crearon la “Fundación Casa de Alba” con el solo propósito de cobrar millonarias subvenciones -pero eso no les da vergüenza, no, claro que no -. Dicho esto, creo que la culpa no la tienen del todo ellos sino el Estado que se lo ha permitido. Yo me pregunto: ¿Por qué se dan ayudas a quien no le hace falta? nunca lo entenderé, estamos hablando en este caso de una de las mayores fortunas no solo de España sino de Europa. Él y toda su casta,  llevan desde el siglo XIV en el que a un antepasado suyo (al que se le apareció la virgen), le nombrara “Duque de Alba” el Rey Enrique IV por los favores prestados en conflictos entre la nobleza castellana, en sus muchas luchas y enfrentamientos solo por el poder –como siempre-. Ducado que se fue incrementando generación tras generación, a través de los muchos casamientos entre la nobleza, la cual solo se emparentaba si convenía a las arcas de la familia, lo que quiere decir que solo lo hacían con quien podía ampliar su ya próspero patrimonio. Luego esta familia, llevan toda la vida viviendo de las rentas.

Y volviendo al “señor” Cayetano, el protagonista de todas las fobias que el mismo ha levantado contra él y de paso contra toda su aristocrática familia.

¿Qué sabe este señor, lo que significa para una persona honrada perder su trabajo, y tener que depender de la familia, eso en el mejor de los casos, en otros tienen que pasar la vergüenza de pedir ayuda a los Servicios Sociales? Porque aunque este señor no lo sepa, todas las personas tienen “orgullo” por muy humildes que estos sean. ¿Qué sabe este señoritingo lo duro que es, que te echen de tu propia casa, y sigas debiéndola? Lo estamos viendo a diario, en los informativos.  ¿Qué sabe de la desesperación de ver que sus vidas se hunden en la miseria, y de no poder darles a sus hijos una vida mejor, como hasta hace poco lo hacían?  ¿Qué sabe de los contratos basura, con los que los jóvenes son explotados año tras año sin ver salida a sus aspiraciones de independizarse de sus familias, porque tienen edad suficiente para hacerlo, pero no pueden permitírselo?  ¿Qué sabe de los esfuerzos que han hecho muchos padres para poder darle a sus hijos una carrera, con la esperanza de que el día de mañana tengan una vida mejor que la que ellos tuvieron y ahora los ven con la carrera terminada y sin empleo?  ¿Qué sabe de lo que es pasar hambre y frio?  ¿Qué sabe del mísero sueldo que les pagan a muchos, aun echando diez horas al día? ¿Qué sabe de los padres que no pueden disfrutar de sus hijos por falta del tiempo que les roba unos trabajos mal remunerados, hijos que tienen que criar sus abuelos? ¿Qué sabe de los que seguramente si la cosa no se arregla, no cobraran una pensión decente al final de sus días, después de llevar toda una vida trabajando? “Trabajar”, otra palabra que seguro tampoco conoce. ¿Qué sabe del miedo que tenemos todos los españoles, a que privaticen la Sanidad Pública, unas de las pocas cosas buenas que tenemos en España? Pero, perdón, todos no, los privilegiados como él, no tienen nada que temer.  ¿Qué sabe este señor de los intentos de suicidio de muchas personas que no ven salida a su túnel particular de negrura interminable?

¡Nada, no sabe nada! ¡Absolutamente nada! Ni siquiera tiene la honestidad y deferencia de ponerse en el lugar de tantas personas afectadas por una crisis creada por culpa de personas como él, que solo buscan sus propios intereses, ambiciosas e insensibles al dolor ajeno. Hay que tener muy mala sangre, y ser muy ruin.

Por todo lo expuesto considero que  este personaje es un “miserable” y no es que lo diga yo, ha sido él solito, el que se ha clasificado como tal, por su falta de humanidad.   
 
Esta será la primera y única vez que escribo sobre estos personajes, que nada aportan a la sociedad y por tanto, no merecen que yo pierda mi valioso tiempo. 

6 comentarios:

José Manuel Fuerte dijo...

Que se lo lleve el Diablo, si existiera. Este señor no es un impresentable, es simplemente un caradura, un chupóptero, un explotador, un vividor, un ignorante, un vicioso, y una "víctima de sus propios pecados".

No merece ninguna propaganda. La única solución es sacarle de su agujero y repartir sus pertenencias entre los que más lo necesitan.

Y lo que diga: que vaya a misa.

Conchi Carnago dijo...

Pues llevas mucha razón, deberíamos ignorarlo, lo que pasa es que nos dejamos llevar en un momento de indignación, pero creo que lo que más le puede doler es la indiferencia, que se den cuenta este tipo de individuos que no ofende quien quiere sino quien puede, y el tiene mucho patrimonio, pero poca sabiduría,a pesar de sus carreras,si la tuviera, no habría tenido que disculparse.

Solo con que le dejaran a la gente labrar una parte de las tierras que no usan para nada, demostrarían un poco de humanidad.Pero la pela es la pela, que le vamos hacer.

Intentaremos no cabrearnos más por quien no merece ni que los mencionemos, como decia aquel,-anda y que les den-.

Paco Muñoz dijo...

Estos individuos no se merecen que se le cite en ningún sitio, pero no por la estupidez actual, si no por toda su vida y la de sus generaciones anteriores. Esta gente son las que han configurado la historia negra de este país. En Países Bajos no asustan a los niños como aquí, con el que viene el coco o el bute, si no con que viene el Duque de Alba. Así asesinarían y robarían allí.

Juan Guijarro Moreno dijo...

Hola amiga Conchi, a raíz de esta entrada tuya he encontrado este poema dedicado a este "mierdamieles" que se atreve a insultarnos a todo el pueblo andaluz, es del Rincón literario de cabrainformacion.com, la entrada e imagino que el poema también es de Mª Antonia Gutiérrez Huete, imagino que no le importará que lo ponga aquí. Un beso fuerte y ahí va, es estupendo:
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El Conde de Salvatierra,
Don Cayetano Martínez
de Irujo y Fitz-James Stuart,
(de la saga Alba, jolines...
Vaya tela de apellido.
Parece de los Madriles,
tan alto y guapo el jodido),
nos tocó los cataplines
y pisó en resbaladizo.
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Traspasó sagradas lindes
e insultó a un pueblo herido
por “señores” de su estirpe.

Sus palabras sin sentido,
D.Cayetano Martínez
(de Irujo y Fitz-James Stuart)
demuestran que está podrido
de soberbia, hasta las ingles.

Del andaluz, usted dijo
más o menos, con berrinche,
que, acostumbrado a subsidios,
no quiere entrar en trajines
de ganarse el pan y el vino.

¡Y lo dice usted, jolines,
el rey de los señoritos
que sólo monta rocines
y en trabajo es un pardillo!
Nos toca bien los bolines,
que un terrateniente rico
y presumido, nos linche
con el tópico manido
de vagancia y otros chismes.

¡Ay! Cayetano Martínez
de Irujo y Fitz-James Stuart,
no te metas, no nos pinches,
que el andaluz, por las buenas,
puede encajar un mal chiste,
mas por las malas, amigo,
puede volverse temible.

(¿Quién le manda hablar de higos
si de higueras él no entiende?)

Hace mal a su prestigio
difamando al que no tiene
más de un euro en el bolsillo,
mientras su casa percibe
subvenciones a porrillo.

Señor Conde, Sir Martínez
(de Irujo y Fitz-James Stuart),
ha pecado de atrevido
y se ha cagado en sus raíces.

Conchi Carnago dijo...

Ya veo que todos coincidimos en los calificativos al pavo este, y seguro que nos quedamos cortos,como dice Paco tienen en su haber un pasado sangriento con el que consiguieron acumular sus múltiples posesiones,y en vez de sentir vergüenza por los crímenes de sus antepasados se permiten mirar a los demás por encima del hombro.

Juan, muy bueno el poema lo clava a la perfección, seria bueno poderlo difundir para resarcir a todos de las ofensas del pavo.

Felices fiestas para todos.

Chary Serrano dijo...

Estoy de acuerdo en todo lo que has escrito y en los comentarios.

Muy bueno el poema que ha puesto Juan Guijarro.

Desde luego es un impresentable, un noble altivo y nada solidario con todos los problemas y carencias que estamos sufriendo y nosotros estamos padeciendo,y no hablo de oídas.
Desde su atalaya se cree por encima de todo y de todos, con el único mérito de ser hijo de...