miércoles, 22 de diciembre de 2010

DÍA DE LA SALUD

Veintidós de diciembre: Es el día del sorteo extraordinario de la lotería de navidad, en  la que juega mucha gente, que normalmente no lo hace por cuestión de presupuesto, algunos juegan por costumbre adquirida de sus padres, o sea por tradición, otros los más,  porque tienen  grandes deudas con los bancos en forma de hipotecas, y ven en ese pequeño décimo la solución en parte. Otros por la ilusión de ver cumplidos sus sueños, hacer grandes viajes, comprarse una casa mejor, montar un negocio, etc…

Pero hagamos un poco de historia como de costumbre de la mano de mi buen amigo “Google”. La lotería en España vino de la mano de Carlos III que la importó de una tradición de Nápoles, la cual era igual que la primitiva actual. El primer sorteo fue el 10 de Diciembre de 1763.

La lotería actual, nació en Cádiz en 1811, con el fin de aportar fondos a la hacienda pública, que quedo resentida por la Guerra de la Independencia, fue un medio de aumentar los ingresos del erario público sin acrecentar los impuestos.

El primer sorteo fue el 4 de marzo de 1812, solo en Cádiz y San Fernando, saltando después a Ceuta y a toda Andalucía, tras la progresiva retirada del  ejército napoleónico.

El 28 de febrero de 1814 se celebra el sorteo  por primera vez en Madrid, convirtiéndose desde entonces en sede de la Lotería Nacional. Siendo llamada por el pueblo la “Moderna”.

Yo recuerdo que mi madre decía siempre “quien mete por necesidad pierde por obligación”. Mis padres estuvieron subscritos a un número el cual no logro recordar.

Todas las navidades, yo iba con mi madre a la administración que hay al lado del gran teatro, ese pequeño quiosco antiguo que tantos recuerdos me trae, donde le reservaban su número todos los años. Aunque les costaba mucho trabajo reunir el dinero, no quería renunciar a el por aquello de que “el día que lo dejemos toca”, y porque ese número lo tenían siempre reservado mis abuelos maternos y mi madre continuó con la tradición.

 A mí lo que me gustaba era ir al centro, donde podía ver en los escaparates tantas cosas bonitas, que por supuesto no nos podíamos permitir, cogida de la mano de mi madre con mi abrigo de segunda mano, que heredaba de la hija de algún pariente  de mi madre, pero feliz y contenta por el paseo. Luego soñaba con todo lo que había visto, y era feliz.

Nunca tocó nada. Todos los años, un repunte de esperanza, sueños de una pequeña mejora, luego,  la frustración más absoluta, y vuelta a la rutina y cruda realidad. Pero durante unos días se soñaba que las cosas podían cambiar gracias a la Lotería, algo así como el cuento de la lechera. De vez en cuando un poco de ilusión ayuda, luego el espíritu de supervivencia te pone en tu sitio.

También se decía “el dinero busca al dinero”, casi siempre toca a los más poderosos, por la sencilla razón de que gastan mucho más durante todo el año, en todo tipo de juegos de azar, sin necesidad de hacer ningún esfuerzo, ventajas de las clases pudientes ¡qué fácil lo tienen todo!

El día en cuestión, desde muy temprano se podía escuchar a través de la radio, la machacona cantinela, de los niños de San Idelfonso, cantando los números que iban saliendo del bombo, y el característico sonete,  “veinticinco miiiil peseeeeetas.”

Han pasado muchos años, y esta historia ha cambiado muy poco, las mismas desilusiones,  más en tiempos de crisis como el que estamos pasando, cuando mucha gente teme perder su trabajo aunque esté mal pagado,  cuando cientos ya lo han perdido, cuando tantos jóvenes se han sacrificado ellos y sus padres por terminar una carrera y no encuentra su primer trabajo, cuando muchos tienen que dejar sus hogares por no poder pagar la hipoteca.

Los mismos que nos han llevado a esta terrible situación, no tienen el menor remordimiento ni les tiembla la mano cuando desahucian a una familia con hijos dejándolas en la puta calle, “perdón” por la expresión pero es que no me sale otra, lo siento.

Cuando el gobierno de turno favorece al poderoso y carga contra los más débiles, que son los que con su trabajo y sus impuestos controlados, mantienen a todo el país. Paradojas de la vida, los que más trabajan y contribuyen a que el país funcione, son los que menos ganan, y los que siempre pagan el pato de los desaguisados que cometen los gobernantes de turno.

Vuelvo a decir que no hemos cambiado nada o muy poco.

Feliz día de la salud. 

5 comentarios:

Lisístrata dijo...

Pues nos va a hacer falta, la salud, aunq no sólo, si viene acompañada de triple dosis de energía y un poco de inteligencia para llevarnos a la rebelión q hace falta hace ya tiempo y vamos tarde, mucho mejor.

Salud, Conchi, para todos y a descansar y a disfrutar de la familia en estas fiestas, q enero viene calentito y creo q hasta nos podemos quemar con las nuevas reformas de pensiones.

Conchi Carnago dijo...

Tienes mucha razón Lisis vamos a necesitar, muchas energías para lo se avecina, aunque yo cada vez tengo menos, acabo de pasar una crisis de vértigos,que no se la deseo a nadie.

Yo quiero creer que esto tendrá algún arreglo,espero.

Yo también te deseo unas buenas vacaciones, en buena compañía.
Un abrazo.

José Manuel Fuerte dijo...

Y además, recurriendo a frases típicas respecto a la lotería, hay una que llama la atención, y que dice que "esto solo les toca a los ricos", y uno se pregunta... ¿por qué siempre les toca a los ricos?

¿Quién tiene la respuestaaaa? Que levante el dedo.

Conchi Carnago dijo...

Jajajaaaj, llevas razón José Manuel, siempre decimos lo mismo, pero si creemos que solo les toca a los ricos, porque puñetas metemos todos los años, son ganas de perder el dinero tontamente, "pero por si acaso" otra frase tonta para gastar tontamente, en fin que a pesar de todo siempre picamos, "por si acaso"

Felices fiestas de relax.

Lisístrata dijo...

¡VigenSita que me quede como estoy! felices fiestas y mucha salud para seguir adelante a todos ^o^