domingo, 5 de diciembre de 2010

ESTOY PREPARADA


Os preguntareis ¿preparada para qué? Lo diré de la manera más clara posible,  para “pasar a mejor vida”. Esa frase hecha que todos conocemos y que yo personalmente no sé, de quién es, pues reconozco ser una gran ignorante, puede que sea anónima o más que probable que saliera de la boca de Jesús, o de Ala, o de Buda, vete tú a saber, ya que todas las religiones tienen la misma base con distintos nombres y rituales. No conozco la trayectoria de las demás religiones, aunque supongo que en todas partes cuecen habas, pero la de la Iglesia Católica, a lo largo de la historia, no tiene nada que ver pero nada de nada con los principios básicos que dicen que predicó Jesucristo, de caridad, justicia, comprensión, austeridad, y sobre todo perdón.

Creo que en todas hay un gran porcentaje de fanatismo. Sólo hay que repasar la historia para saber las barbaridades que se han cometido en el nombre de “Dios”, y el atesoramiento desorbitado y vergonzoso de la Iglesia Católica con el paso de los años. Yo que no entiendo de grandes finanzas, estoy completamente segura, que con una mínima parte de las riquezas del Vaticano se podría acabar con el hambre en el mundo, pero claro, eso sería restar dividendos al gran negocio, hecho a costa de la necesidad que tenemos los humanos, de creer que alguien nos puede solucionar los problemas, o curar nuestras enfermedades, o la de nuestros seres más queridos.

Creo que fue Antonio Gala quién dijo “que hablaba con Dios sin intermediarios”. Esta sería una buena solución para no incrementar sus arcas, y otra mucho más efectiva sería que, tuviéramos unos gobernantes valientes y que de una vez por todas les retiraran todos los privilegios, que son muchos, y con los dineros que año tras año no se recaudan, se podrían cubrir muchas necesidades sociales.

En fin, que me indigno, y como no es ese el tema, de este pequeño relato, y ni tan siquiera me había planteado mencionar a la Iglesia, pero es bien cierto que cuando te pones a escribir algo, siempre surgen cosas que en principio no tenías en mente, pero surgen y ahí se quedan. Trataré de no volver  a desviarme del tema.

Es algo que tenía en mente hacer desde que en el 2003, se aprobó el Decreto Ley que regula la Declaración de Voluntad Vital anticipada en Andalucía. Cuando salió a la luz la noticia, en todos los medios, me dije a mi misma que tenía que hacerlo, pero como tantas veces, con otras tantas cosas que dejamos pasar casi siempre por desidia, pero que estamos firmemente convencidos de querer hacerlas.

Cuando el dramático caso de “Eluana”, la chica italiana que llevaba diecisiete años en estado vegetativo, deteriorándose su cuerpo de una manera antinatural e inhumana, y que todos hemos podido leer y escuchar en todo tipo de medios de comunicación,  las numerosas polémicas a favor y en contra de la eutanasia. Como podéis imaginar a raíz de lo que llevo escrito estoy totalmente a favor, lo cual no me impide ser respetuosa con los que no lo están, a los que de ninguna manera les incitaría a cambiar de opinión, pero el mismo respeto y tolerancia exijo para mí y para todas las personas que deseamos tener “una muerte digna”, frase que dicen no entender los que están en contra, y es curioso porque yo, desde muy joven, casi niña aún, y sin que nadie me explicara nada al respecto lo he tenido bastante claro.

Confío plenamente en la ciencia; soy partidaria de la investigación con células madre; y de todo lo que signifique avances para dar mejor calidad de vida a las personas, pero cuando por desgracia, esta misma ciencia ya no pueda hacer nada por la persona, que está clínicamente muerta, la dejen descansar en paz para siempre y no la mantengan con ningún tipo de artilugios, por muy modernos que estos sean. Para mí eso sería lo lógico, lo humano y lo más natural, y por qué no lo más cristiano.

Creo firmemente que nadie tiene derecho a decidir por mí, y no se lo permito ni a mi familia, y para que no haya ningún tipo de duda he querido hacerlo oficial, ya que la ley me lo permite y siempre lo he  tenido claro, el caso de Eluana sólo contribuyó a no demorarlo por más tiempo.

El día que firme los documentos me sentí realmente bien, como si me hubiera quitado un gran peso de encima, estaba satisfecha y muy segura de haber dejado muy claro mi voluntad, también la que de que llegado el momento del final de mi paso por la vida, sean utilizados todos mis órganos vitales, que lógicamente sean aprovechables, para dar la oportunidad a otras personas de tener mejor calidad de vida y también para la investigación. EL simple hecho de dejarlo por escrito, firmado y con testigos, me reconfortó enormemente. Una semana más tarde también lo hizo mi marido, y se lo comunicamos a nuestros hijos que respetaron nuestra decisión, ya que los hemos educado en el respeto y la tolerancia.

Afortunadamente gozo de buena salud, con los achaques propios de la edad, y no les quepa la menor duda de que no tengo ninguna prisa por dejar este mundo, pero cuando llegue el momento estaré preparada.

Pero tampoco penséis que soy una mujer valiente o quizá una inconsciente, ninguna de las dos cosas, tan solo es, que a lo largo de los muchos años ya vividos, he tenido tiempo de ir asimilándolo, no ha sido fácil, he tenido que luchar sola tratando de razonar, primero que es ley de vida, que nacemos y morimos, y no sabemos ni cuándo ni cómo, y sí aceptas que eso no está en nuestras manos poder cambiarlo, y que es absurdo vivir asustados y sentir el lógico miedo a lo desconocido, sólo entonces dejas de pensar en ello y te dedicas a vivir la vida lo mejor posible.

Lo que si me gustaría es saberlo con un mínimo de tiempo, para poder transmitir a los míos la aceptación de un hecho tan natural con paz y serenidad.

Rogarles por favor que sean felices, que intenten recordar sólo lo bueno que les pase en la vida, de lo malo y los errores lo justo para no volver a cometerlos, que afronten la vida con valentía y sobre todo con optimismo.

Y por último, que mis cenizas las esparzan en algún lugar solitario y bonito de nuestra sierra cordobesa.


Quiero poner este escrito en mi blog, por si a alguien de los que puedan leerlo, le pudiera  servir de orientación, no para convencerlos de nada, esto es muy personal, e intransferible. 

10 comentarios:

Lisístrata dijo...

Sintonizo en todo lo que expresas. Yo tendré que hacer un día de estos lo mismo. A ver si me pongo fecha.

No sólo lo has comunicado con sencillez, sino también con dulzura y elegancia. Es de agradecer leer sobre la vida y la muerte en con ese tipo pinceladas.

Manuel Estévez dijo...

Estimada Conchi


Admiro su Serenidad para hablar de una cosa tan importante como es la muerte. Igualmente le honra el buen detalle de la donación de organos.

En el tema de las religiones, ha generalizado, pero curiosamente arremete solamente con la Católica.
Menos mal, que no iba hablar del tema que si no...

La historia de la Iglesia, como la de cualquier institución en la que haya intervenido el hombre, es un episodio para olvidar.

Los creyentes tienen fe de ello y procuran por todos los medios que esos errores no vuelvan a darse.

Los miembros de la Iglesia estamos convencidos de que IGLESIA SOMOS TODOS, los que de una forma libre y voluntaria hemos escogido ser uno más de esta EXTENSA FAMILIA.

En cuanto a la riqueza, bien dice Vd. que no entiende de finanzas, pero cae en el topico de todo el mundo. LAS RIQUEZAS DEL VATICANO.

En los sesenta, vino a Córdoba, un señor, venido de las MIL Y UNAS NOCHES, que traía SESENTA COCHES DE LA MARCA MERCEDES, para su séquito.

Allí en aquella zona, se conjuga la mayor riqueza del mundo, con la mayor pobreza.

En cambio, yo por ejemplo que soy creyente y me considero IGLESIA, no tengo ni un duro.

En cuanto al dnero que le da el Gobierno, el Ejecutivo, no da nada simplemente los ciudadanos señalan con una cruz en la Liquidación de Renta, lo que tiene que dar.

Es loable que haya personas como Vd. que se atrevan a FIRMAR, pero hay que tener mucho cuidado en que la clase politica no meta la MANO EN ESTE ASUNTO, pues a lo mejor le sirve para cuadrar presupuestos.


Saludos

Conchi Carnago dijo...

Gracias Lisis.
Un abrazo.


Señor Estévez, en primer lugar gracias por leerme.

Como ha podido usted leer en mi escrito digo que todas las religiones me parecen iguales, pero lógicamente de la única que tengo conocimiento es de la católica,de la que me he sentido estafada muchas veces, y como yo muchísima gente,que ademas nos hemos criado en esa fe por obligación como usted bien sabe.

Tengo que decirle señor que la iglesia no somos todos, hay mucha gente que no es creyente de ninguna religión,y para mi tienen todo mi respeto igual que respeto que usted si lo sea y esta usted en su derecho de creer en lo que quiera, jamas se me ocurriría decir a nadie lo que tiene que creer, como nadie me va hacer a mi cambiar de opinión, tengo muchos amigos y familia creyentes,y son buenísimas personas, no tiene nada que ver los creyentes con las actuaciones de la iglesia.

Jesucristo, predicaba austeridad, donde esta la austeridad de la iglesia, repartir los bienes con los necesitados, creo que no se esta cumpliendo la palabra de Jesús.

Como usted comprenderá no tengo nada en contra de los creyentes, entre otras cosas por que yo lo he sido, hasta que no pude obviar las evidencias.

En cuanto a lo que dice usted de que los que hay que tener cuidado de que los políticos no metan la mano, señor las leyes estan para cumplirse y en el setenta y nueve se aprobó que la iglesia se auto financiara, cosa que jamas cumplieron, estafando a todo un país, yo no culpo del todo a la iglesia pues los encargados de hacer cumplir las leyes es el estado, y han pasado muchos gobiernos de izquierda y de derecha sin que ninguno se haya atrevido, a reclamar, un dinero que le pertenece al pueblo y con el que se podrían paliar las necesidades de los mas pobres,eso si seria cristiano, y solo estamos hablando de hacer cumplir la ley que se aprobada por el parlamento.

Creo que ya esta todo aclarado su postura y la mía,no quiero extenderme mas,pues lógicamente nunca nos pondríamos de acuerdo,yo respeto la suya y usted la mía.

UN saludo.

Manuel Estévez dijo...

Estimada Señora.


En mis palabras yo no he querido decir que "TODOS" somos Iglesia, con posible alusión a Vd. y a los que como Vd. no crean. No, yo he dicho que todos los creyentes nos sentimos parte de la Iglesia, allí en donde estemos.

Por otra parte mi querida madre, que quizás sea la persona que de forma más desinteresada me quiso, nunca me obligó a ninguna CREENCIA y por favor una madre no engaña a su hijo.

Por tanto cada persona que cuente la realidad como le fue.

Existen también muchos tópicos en esto.


Saludos

ben dijo...

No sé si los católicos son hipo
cretas,eso es personal de cada uno,
pero desde luego las monjitas de
Santa Ana son divinas,que dulces
de navidad hacen,mare mia.Unos ros
cos de vino,unos polvorones,unos
alfajores...He comprado el sabado
y ya queda la mitad,que bronca de
mi mujer.Nada tendré que acercarme
otra vez y proveer,que al cielo se
va con la barriguita bien satis
fecha de....Polvorones,en el buen
sentido,claro.Ah!.Y si quereis más
delicias,bocato di cardinalis,acer
caros al obispado,además de una
exposición de arte,hay otra de delicateces de varios conventos.So
bretodo una carne de membrillo,
autentica,fresca,astrisgente y
que te eleva lo divino,hacía lo
maximo permitido a nuestra edad,
osea,te deja contento a uno y a
la una.Bendición de Dios.

Conchi Carnago dijo...

Estoy de acuerdo con usted, en que cada uno cuente su realidad,y la realidad de mi niñez, ¿no se que edad tendrá usted! yo soy del cuarenta y ocho, y en mi colegio, del estado,regentado por profesoras, estaba siempre el cura dictando ordenes, y como usted sabrá,la religión católica era impuesta, no había elección,los padres aunque fueran agnósticos no podían hacer nada, esa era la realidad.La mía y la de toda una generación.No son tópicos.

A lo mejor en otras cosas estaremos de acuerdo en esta parece que no.

No voy a polemizar mas sobre este tema.

Como ya digo en mi escrito, estoy a favor de la eutanasia, contenta de dejarlo muy clarito para que mis hijos no tengan ninguna duda, estoy segura que se respetara mi decisión.

Saludos.

Conchi Carnago dijo...

Ben ten cuidado, que engordan bastante, pero llevas razón todas estan estan deliciosas,no hay nadie como las monjitas para los dulces navideños,a cada uno su merito.
Buen provecho.

Saludos.

Manuel Estévez dijo...

Estimada Conchi


Yo, soy del cuarenta y cuatro y estuve en las Escuelas de San Andrés 1951-1952.

En todo el curso apareció el cura por allí. Por otra parte no es de extrañar pues los curas todos lo saben y se quejan de que trabajan poco.

Terminado está el asunto.


Saludos

ben dijo...

Ay!.Conchi,que ocurrencia la vues
tra,firmar un cheque en blanco,para
pasar a mejor vida.Sabiendo que eso
en cualquier negocio,incluido alle
gados,nunca se hace.
Máximo,cuando a cierta edad,vamos
hasta estorbar,cuando nos mirarán
como gastadores máximos del pre
supuesto nacional.Hasta habrá quien
se compadezca y nos querrá dar le
jia,para aliviar nuestros sufri
mientos.Algunos más considerados,
nos querrán dormiditos y llenos de
sedantes,para así pasemos dulce
mente el transito,así dejaremos
camas libres.
Prefiero "joder la marrana",hasta
el final,que para eso me lo he
currado,que me aguanten un poquito,
que par eso yo aguanté.
Saludos y deja de dar caña a los
católicos,mejor un polvorón y otro
para Paco,que estamos próximos a
fiestas de paz y amor.

Conchi Carnago dijo...

Hola Ben,siento no estar de acuerdo contigo, yo creo que en esos casos se obra bien,y si no fuera por los donantes no se habría avanzado nada en cuestiones de trasplantes,solo es cuestión de solidaridad,y yo no tengo ningún interés en ser un vegetal,que le vamos a hacer.

Ben yo no me he metido con los católicos,que tienen todo mi respeto, no así la iglesia.

Saludos.