domingo, 7 de octubre de 2012

NOS QUITAN NUESTRO HOGAR



Los datos que salen a la luz sobre desahucios son escalofriantes, se están batiendo récord diarios, solo pensar que son miles las familias desahuciadas al “mes”, es algo que resulta tan increíble, e inhumano que me deja sin palabras.  Pero en estas líneas solo voy a tratar de algo que me preocupa, a causa de mi inmenso amor por los niños, para mí los niños están por encima de todo.

Mi preocupación es la siguiente: Cómo les explican los padres de esas desafortunadas familias a sus hijos pequeños, que todavía no tienen edad de comprender lo cruel que puede llegar a ser la vida,como se le dice a un niño de corta edad, que su casa ya no es su casa. Que su hogar, ese en el que han vivido desde su nacimiento, ya no es su hogar. Que esas paredes que escucharon salir de su boca sus primeros balbuceos, sus primeras silabas, su primer “mama” o “papa”, esas, ya no estarán, para seguir siendo testigos de su normal evolución.  Que esa casa donde dieron sus primeros pasos, después de rastrearla a gatas por los pasillos, ya no es su casa, ya no es su hogar, y que ya no formara parte de su vida futura.

Cómo, y qué, dirán a sus hijos cuando pregunten por “su cuarto”, ese, en el que guardaban todos sus juguetes, ese que durante algunos años han compartido juegos con hermanos o amigos, donde tantos días se han sentido héroes de sus cuentos con la imaginación, han sido el guerrero, el “spiderman” o el “superman”, o la “enfermera”, el o la “médico”, la “mamá”, o la “princesa”. Donde han jugado con sus hermanos o hermanas. Donde se dormían escuchado los cuentos que su padre o su madre les leían por las noches para soñar con maravillosas historias.
Ya nunca más será su cuarto, ya jamás podrán jugar en él. ¿Cómo comprende un niño, que todo lo que allí han vivido, ya es historia?

¿Por qué no existe un manual para esos terribles momentos? Pobres padres no solo tienen que afrontar el terrible desbarajuste que supone, quedarse sin trabajo, el drama de tener que dejar su casa. La injusta y demencial ley que obliga a  una familia a tener que seguir pagando algo que nunca será suyo. Es tan absurdo como doloroso y difícil de asumir. Pero como se le explica a un niño todas esas cosas que además de incomprensivas son terriblemente injustas.

Los adultos estamos acostumbrados a pasar por situaciones difíciles y sabemos salir adelante luchando, pero, qué hay de los niños. Ellos, los niños, no entienden de crisis, ni de bancos ni primas de riesgo, ni de mercados, ni de justicia o injusticia, ellos solo quieren volver a “su casa”.

Las injusticias se vuelven más injustas cuando hay niños de por medio, ¿Dónde están los tan cacareados, derechos de los niños?  ¿Por qué, ni gobierno ni bancos tienen en cuenta esos derechos?  Tiene que haber medios justos para estos casos, seguro que los hay, solo falta voluntad de entendimiento, por todas las partes. Si en el siglo XXI no somos capaces de solucionar ese tipo de situaciones con el dialogo y el entendimiento, es que poco o nada hemos aprendido.

Y por último, compadezco a los padres que se ven en esa tremenda y triple situación, sin trabajo, sin casa, y con parte de hipoteca, con el añadido de cómo hacer comprender lo incomprensible a sus hijos pequeños. 

Que difícil tarea, dios.

6 comentarios:

Gilberto Cervantes dijo...

Dadme el poder de imprimir el dinero de una nación y no me importará quien haga sus leyes. -Rothschild.

Jefferson decía: " el día que permitamos a un banco privado crear dinero público tendremos a un enemigo de la libertad más poderoso que cualquier ejército"

"el banco y sus camarillas privarán a la gente de toda posesión, primero con la inflacción , y, luego con la recesión hasta que llegue un día que sus hijos se despertarán sin casa y sin techo sobre la tierra que sus padres conquistaron"

Te dejo un beso y se feliz!

Conchi Carnago dijo...

Estimado amigo Gilberto, que bonito escribes.Me encanto tu blog.

Yo siempre digo que no hay nada nuevo bajo el sol, y que por desgracia seguimos cometiendo los mismos errores, y las mismas barbaridades.
Cuantas preguntas se quedan flotando en el aire de la incomprensión,¿hasta cuando? ¿por qué? ¿De que sirve la inteligencia, si no la usamos para mejorar el
mundo? yo que sé.

Un abrazo.

fus dijo...

Conchi, como sabes llegar al centro del problema social que estamos viviendo, ¿que seràn de esos niños que nada entienden?...que pasarà cuando sus vidas se encuentren abandonadas sacialmente, cuando no puedan comprender la depresión de unos padres, incapacitados ante los acontecimientos de una guerra económica, que los deja sin medios para vivir entre sus amigos y familiares.
Este desastre no tiene soluciòn hasta que de una vez por toda digamos BASTA.

Me ha gustado mucho tu denuncia social. Enhorabuena.

un fuerte abrazo para los dos


Paco

Conchi Carnago dijo...

Amigo fus, el problema de los desahucios es muy, pero que muy grave, y lo estan sufriendo ya en este país miles de familias, que se dice pronto, es muy fuerte,solo hay que ponerse en el lugar de ellos sobretodo de los que tienen hijos, para mi los niños deberían ser intocables, creo que cualquier persona lo entiende excepto los banqueros y los politicos que gobiernan,pues parece
que no tienen sensibilidad ninguna,seria más fácil si supieran ponerse por unos momentos en el lugar de esos padres y pensaran en esos pequeños, pero eso seria lo lógico y parece que la logica no esta en sus carpetas.

Besos.

José Manuel Fuerte dijo...

Conchi, a los banqueros no les importan los niños, ni sus padres, ni los abuelos, ni las personas que viven en precario, ya sea por economía o por la desgracia de depender de alguien. No saben de sentimientos, ni de familias, ni de penas o alegrías. Cuando un banquero se sienta en el despacho, en su mesa solo hay un papel: la cuenta de explotación. Si hay beneficios, "palante", si no los hay, a buscarlos, caiga quien caiga, pese a quien pese, suponga lo que suponga.

Esta gentuza son los que ahora vamos a ayudar con rescates y cifras millonarias, que tendremos que pagar los que vivimos en casas y pisos, los que leemos cuentos a nuestros hijos antes de acostarse, los que ponemos todos los días la comida en la mesa...

Es la sociedad que entre todos hemos construido, nos guste o no... ¿y ahora?

Conchi Carnago dijo...

Esta muy claro José Manuel que a ellos les traen sin cuidado los problemas sociales, son buitres al acecho de sus presas,para ellos todo vale aunque sea inhumano, pero más culpa tienen los politicos que no ponen remedio, porque tiene que haber un limite,sobretodo para las familias con niños pequeños, es un tema que me crispa,el derecho de esos niños debería ser inviolable, y buscar por todos los medios soluciones, ya que sí las hay para la banca.
Que mundo más injusto,y que pena,verdad.