domingo, 28 de noviembre de 2010

¿HA CAMBIADO ALGO EL MUNDO?

Es una pregunta que me hago cada vez más a menudo, y siempre llego a la conclusión de que los seres humanos no hemos cambiado nada. En los países mandan los poderosos, como siempre. Los dirigentes, se siguen “lavando las manos como Pilatos”, ante problemas que deberían resolver con la mayor urgencia. Los poderosos se ayudan entre ellos en decremento de los más indefensos, masacran a países indefensos por intereses ocultos, lo han hecho toda la vida y siguen haciéndolo. Luego no hemos aprendido nada.

 Me parece muy “fuerte” como dicen ahora, que sigamos actuando igual que hace miles de años, no dicen que “de los errores se aprende”, ¿por qué el género humano sigue sin aprender?

La historia está llena de errores humanos, en conflictos bélicos, en maneras de gobernar los países, en la vida privada ¿por qué no se ha aprendido nada? si hay ejemplos suficientes para cualquier caso de situaciones. Sin embargo nos puede la envidia, los celos, la avaricia, la rivalidad, el rencor, deshonramos, mentimos calumniamos, matamos, etc…

Actualmente medio mundo está en crisis y el otro medio se muere de hambre y sed. Sin ninguna duda algo estamos haciendo mal. Luego no hemos hecho los deberes.

Cuando nuestros hijos, nos traen malas notas en los estudios nos sentimos mal, creemos que lo mejor es que aprendan todo lo necesario para ser mejores personas, y puedan construir un mundo mejor, y más solidario. Los castigamos de diversas maneras para “meterlos en vereda” hasta que lo conseguimos, y nos sentimos satisfechos por el deber cumplido.

Pero ¿quién castiga a todos esos gobernantes que no cumplen con sus obligaciones y su deber, deberes que juraron, algunos ante la biblia? Seguro que han estudiado mucho, y en las mejores universidades para llegar tan alto, ¿y para qué? si parece que solo han aprendido a mentir, a pisotear al adversario, contradiciéndose continuamente sin ningún pudor, prometiendo cosas que jamás cumplen y se quedan tan tranquilos, muchos de ellos implicados en numerosas corrupciones.  Y lo peor de todo es que una gran parte de la sociedad los sigue votando, perdonándole cosas que son de juzgado de guardia.  En este caso ciertamente no son ellos los culpables, sino los que los siguen votando.

 La democracia nos da la opción de castigar con nuestro voto a todo el que se haya salido del camino recto y ejemplarizante que debe ser la política. Afortunadamente no estamos en el Medievo.

¿Por qué no hay exámenes para entrar en política, si los exigen para casi para todos los trabajos? No basta con terminar una carrera, después hay que opositar, y la política es una carrera de fondo, donde algunos, “bastantes” le dedican toda su vida. Tendría que haber además de unos exhaustivos exámenes, una declaración de los bienes que poseen al entrar, y los que tienen al salir. Es una cosa tan elemental y sencilla, que quizás por eso no lo hacen. Las cosas fáciles sencillas y elementales, “no se llevan” no están de moda. Solo hay que ver los rodeos que da mucha gente, especialmente los políticos, para decir tan poco.

Por eso digo que el género humano no ha cambiado nada. Pero quiero creer que alguna vez todos esos personajes fueron honestos, tuvieron ideales y quisieron cambiar el mundo, de verdad, ¿Qué les ha pasado? ¿Cuándo y en qué momento dejaron todo por el camino?  ¿Por qué no rebobinan el disco duro de su mente, y recuerdan que en el principio de sus vidas fueron limpios, e idealistas? Siempre estarán a tiempo, “rectificar es de sabios” y además es “sanísimo” el mundo se lo agradecería.

Me estoy refiriendo más, a los políticos porque  son los que tienen en sus manos el poder de cambiar la sociedad, con la ayuda de los votantes. Aunque no siempre cumplen lo que prometen, y  nos están acostumbrando, a perdonarles sus incompetencias, y eso es muy grave.

La política es buena y tiene que existir, son algunos políticos los que tienen que cambiar, afortunadamente no son todos, pero sí una gran parte de ellos, en nuestras manos está el castigo. No seamos indulgentes.

Todavía no comprendo –debo de ser muy ingenua-, cómo se ha podido llegar a estos extremos de crisis mundial. ¿Cuántos años se han estado forrando ésta gente? los mismos que ahora lloran, porque las cosas van mal  ¿Qué han hecho con todas  esas ganancias desorbitadas e indecentes? seguro que en paraísos fiscales claro. ¿Por qué esos políticos tan ilustrados, no  veían venir lo que estaba claro, que  tenía que explotar por algún lado?

Hemos pasado del Estado del Bienestar, al Estado del Malestar, sólo espero que no afecte demasiado a las políticas sociales.

Conclusión:
El mundo si ha cambiado, el hombre no.

5 comentarios:

José Manuel Fuerte dijo...

Querida Conchi,

Tu conclusión final lo dice todo: el mundo ha cambiado, pero el ser humano no lo ha hecho.

Muchas veces pensamos que nuestros antepasados eran tan distintos a nosotros que nos invade una sensación de superioridad hacia ellos absolutamente estúpida. Porque no era así. Nuestros antepasados tenían las mismas inquietudes, necesidades, miedos, alegrías y ganas de vivir que tenemos hoy nosotros. Y los políticos que les regían desde que el Homo Sapiens se hizo sedentario eran exactamente iguales que lo son ahora, porque en el fondo, el que mandaba, igual que ahora, era el que tenía, y tiene, la sartén por el mango.

La clase política (¡qué mal suena eso de clase!) debería plantearse su situación. Hoy, como entonces, es al que pagan por decir mentiras mientras se lucra de ellas, ocultando la verdadera fuerza de poder y decisión, y haciéndola invisible al resto de los humanos. Es decir, el soplagaitas que vive bien (quizás mejor de lo que se merece) de las hostias que le dan por tapar las corruptelas de los verdaderamente poderosos.

Igual que en el Imperio Romano, pero con chaqueta y corbata.

Seguro que en unas centenas de años decir a alguien político será como decir hoy burgués, palabra que en un tiempo designó a la clase obrera especializada, y que luego se transformó en sinónimo de poder y riqueza, y por lo tanto, de explotador y aprovechado.

Los nombres, como el mundo, cambian. Las personas siguen, y seguirán, siendo las mismas.

Conchi Carnago dijo...

Me alegro de que estés de acuerdo conmigo Jose Manuel.Que el ser humano no ha cambiado en nada, es tan cierto como que el agua es transparente,seguimos teniendo las mismas querencias, y ambiciones, algunas ciertamente licitas,mientras que no se juegue sucio,cosa difícil en este mundo de competitividad,solo los que han recibido una educación en el respeto y sepan mantenerla, se salvan.
Me gustaría creer otra cosa , pero mucho me temo que la actual crisis, lejos de aliviar los síntomas de este mal generalizado,lo acentuara.

Paco Muñoz dijo...

Conchi enhorabuena por la entrada, muy apropiada para el momento, pero con validez para cualquier tiempo.

Lisístrata dijo...

Te leí nada más aparecer el post, siempre lo hago, sólo que ahora ando de cabeza, laboralmente hablando, y voy leyendo ,q es mi ocio preferido, mu poquito a poco. nada más leerte se me ocurrió enviarte un artículo y al día siguiente leí otro en la misma línea que los dejo AQUÍ y AQUÍ (está en inglés pero se entiende perfectamente).

Es verdad q persiste el sentimiento egoísta de unos sobre los otros y que quien se lleva el gato al agua no sólo es el más egoísta de todos sino quien tiene el poder de la fuerza, pero a pesar de la impaciencia q tenemos muchos porque se palíen las injusticias, bien es verdad que han descendido en número y q más gente vive en mejores condiciones q antes, será pues no sólo algo fortuito dado por la ciencia, sino porque tb quienes han trabajado en favor de ella la han humanizado y globalizado un poco.

En fin, menos mal que se inventó "la justicia", para los pobres, claro, porque los ricos nunca la necesitaron (no sé donde lo leí, pero es verdad), porque aunque sus resortes aún funcionen regular y a veces mal, menos es nada y en ocasiones, hemos de reconocerlo, triunfa.

Tu reflexión, como dice paco, es intemporal hoy por hoy, pues siempre recurrimos a ella cuando miramos alrededor y nos conmovemos por el dolor de los demás, parte de ese dolor perfectamente evitable si la riqueza se redistribuyera mejor y más solidaria y equitativamente (lo del cólera en Haití, por poner un ejemplo es vergonzoso y eso no se soluciona a "escote" entre la voluntad de los ciudadanos, sino con un fácil y poco costoso acto de voluntad de los gobiernos y de esa entidad cabrona llamada FMI).

Ojalá un día se quede obsoleta, señal de q la utopía de la equiparación entre los seres humanos ha dejado de serlo.

un abrazo.

Conchi Carnago dijo...

Muy interesante el vídeo Lisis. Ciertamente justo es decir que se a avanzado mucho en condiciones de vida que hace unos años eran impensables, gracias a que en todas las épocas hay gente como tu bien dices,que ha trabajado por limar desigualdades,y eso los honra, pero en el fondo el ser humano en general no hemos cambiado, cometemos las mismas equivocaciones una y mil veces,eso esta hay, no lo digo yo.
Ahora tenemos la suerte de tener unos medios de comunicación, como nunca antes se han tenido,donde podemos levantar la voz para denunciar las injusticias, sin que los poderosos puedan hacer nada, lo estamos viendo recientemente con la web de wikileaks.

Un abrazo amiga.