lunes, 3 de enero de 2011

AÑO NUEVO


Acabamos de estrenar año. Muchos tenemos la costumbre de rebobinar un poco el disco duro de la memoria. No sé si eso es bueno o malo, pero si nostálgico. Tampoco quiere decir que los recuerdos sean mejores o peores, simplemente son eso, recuerdos, que nos invaden, casi siempre involuntarios, pues eso es lo que tiene la mente, que se dispara sin permiso y la mayoría de las veces en el momento menos apropiado. Nos sentimos tristes sin motivo aparente, y notamos las lágrimas a flor de piel, nos invade el sentimiento, que intentamos reprimir, pues no queremos preocupar a nadie. Sería  bueno dejar que las lagrimas fluyeran,  a su antojo, entre recuerdo y recuerdo. Cuando se tienen tantos años, hay mucho que recordar, no todo es bueno, ni malo, pero es todo lo que hemos vivido, es  nuestra vida, la única que vamos a tener, y que no podemos cambiar ni volver atrás.

De la niñez no tengo apenas recuerdos de la Nochevieja, en mi casa no había costumbre de esa celebración. Ya siendo una chavalilla sí, con las amigas, y  siempre en la casa de alguna de ellas, mas tarde con mi novio y otras parejas de amigos, también en casa de algunos amigos, donde bailábamos, y reíamos como todos a esas edades, mas tarde en familia con nuestro primer hijo Paco, unos años después, con Gabriel ya éramos cuatro.

Nunca ha sido una fiesta que a mí particularmente me haya atraído mucho, quizás por eso no tengo recuerdos dignos de mencionar. Lo que si me llama la atención es lo amable que nos ponemos todos deseándonos feliz año, eso está muy bien, pero por qué no somos así todo el año.  Por qué tenemos que ser solidarios solo en estas fechas, ¡no lo entiendo! Ya, ya sé, que es la costumbre, pero da mucho que pensar ¿o no?

Todos los días del año son buenos para desearles a los amigos, a familiares, o conocidos, lo mejor de lo mejor, de alegrarnos de sus logros, de entristecernos con sus desgracias, de ayudarlos y animarlos cuando tienen un problema. No, realmente no creo que sólo en estas fiestas tengamos que ser tan amables, valoro mucho más la amabilidad de diario, que me parece más natural, más auténtica, la de estas fiestas es mas protocolaría y mucho menos sincera.

Le pedimos al nuevo año cosas, que el nuevo año no puede dar, el que él nos traiga esto o aquello no depende de él. Estamos equivocados, él solo puede dar días que van pasando uno tras otro, y que nos ayudan a vivir más, solo eso. El que se acabe la crisis, “no depende del año”. Que todos los parados encuentren un  trabajo, “no depende del año”. Que seamos más solidarios, para que nadie se muera de hambre y todos tengan un techo donde cobijarse del frio o la lluvia, “no depende del año”. Que los políticos hagan bien su trabajo y en vez de pelearse como niños, piensen más en el bienestar general, “no depende del año”. Que cuidemos el medio ambiente para que nuestros descendientes lo puedan disfrutar como nosotros, “no depende del año”. Que no haya guerras ni terrorismo “no depende del año” Que todos respeten a todos, “no depende del año”. Que seamos mejores personas “no depende del año.”

No pidamos a quien no puede dar. Arrimemos todos el hombro cada cual en la medida de sus posibilidades, y como decía CONFUCIO;  DONDE HAY JUSTICIA NO HAY POBREZA.

4 comentarios:

Paco Muñoz dijo...

Muy bonito e interesante Conchi.

ben dijo...

Con los años,nos ponemos llorones,
no es una debilidad,sino que nos vamos llenando de amor,de compren
sión hacía las personas,los anima
les,incluso hacía las cosas.Un ni
ño,tus nietos,pero también el que
ves sufrir en la TV.Un árbol,que dejas de ver,porque un desaprensi
vo le estorbaba,sin saber los sen
timientos que te movían hacía él.
Incluso un camino,una vereda,por
donde tantas veces pasastes.
No tenemos muchos años,aún nos
queda muchos,para ver pasar esta crisis y otras.
Saludos

Conchi Carnago dijo...

Cuanta razón llevas ben.De todas formas espero no perder nunca esa sensibilidad, que nos hace emocionarnos con tantas cosas.

Yo también pienso que esta crisis pasara y otras muchas.Que las veamos o no ya es otro cantar.

Un saludo.

Lisístrata dijo...

Mis mejores deseos para ti y los tuyos desde un día cualquiera de este año, Conchi. Son personas como tú las que hacen el mundo menos duro, al menos el trocito de ese mundo q le tocó en suerte ser tu entorno... no depende de los años, llevas razón.

Un abrazo