lunes, 3 de octubre de 2011

DESDE CUANDO PREVARICACIÓN, ES DAR UN CAPRICHO A UN NIÑO.

No sé a ustedes, pero a mí me parece demencial la noticia publicada hoy en todos los medios de comunicación.  Por si no sabéis de qué hablo, pongo el texto integro sacado del periódico El País:

“El juez de Sevilla Francisco Serrano, juzgado desde esta mañana en el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) por un supuesto delito de prevaricación al modificar el turno de custodia de un niño de 11 años para garantizar su salida como paje en una cofradía de la Madrugá sevillana, ha defendido su actuación y ha asegurado que dictó su resolución ‘sin hacer daño a ninguna parte’.

Según ha declarado, su intención era que se garantizara que el niño saliera en la procesión, teniendo en cuenta que ya lo había hecho en años anteriores y que un auto del Juzgado de Violencia sobre la mujer número 4 ya había establecido que debía atenderse el deseo del menor en ese sentido.

Serrano ha explicado que fue el propio abuelo quien acudió en compañía de su nieto a su juzgado, el de Familia número 7, el 30 de marzo de 2010, cuando el niño le verbalizó su convencimiento acerca de que su madre (divorciada de su padre) no le iba a dejar salir en la Madrugá.

La Fiscalía pide para el juez diez años de inhabilitación y el pago de una multa de 5.400 euros, mientras que la acusación particular, que ejerce la madre del menor, solicita 20 años de inhabilitación y 14.400 euros de multa, así como el pago de una indemnización de 60.000 euros a la madre; de 100.000 euros al menor, y de 12.000 euros al otro hijo menor de la querellante.”

Qué daño ha cometido ese padre, queriendo dar a su hijo un capricho, que dicho sea de paso, parece que llevaban años consintiéndoselo ambos padres. Pero claro, seguramente el matrimonio  en esos otros años estaría bien avenido. Ahora por lo mismo, hay que montar un circo. Denuncias, indemnizaciones millonarias, demandar al  juez, que imagino que pesaría más en el, contentar al niño puesto que para el crío eso era de vital importancia, y no perjudicaba a nadie. Siempre decimos que por encima de todo debe prevalecer el bien y la felicidad de los críos. 

Puede, que a muchos que dejamos de creer, sobretodo en la iglesia, nos parezca una tontería el empeño del crío, pero es solo eso, un crío, que por otro lado si ya lo había hecho en años anteriores es porque fueron sus propios  padres los que le involucraron,  en esos temas. 

Tras una separación, son muchas las barbaridades que cometen algunos padres  y madres, con los hijos, sin darse cuenta, o no queriéndosela dar, del inmenso daño que les hacen a sus propios  hijos. 

He conocido casos, en los que los críos tienen que ir al psicólogo, porque sus propios padres los vuelven locos, hablándole mal el uno del otro, y ellos en medio sin saber que está pasando, para ellos son, su padre y su madre, los quieren a los dos, y no pueden  elegir, ellos no llegan nunca a comprender el alcance de la situación. 

Se supone que los adultos tenemos que dar ejemplo, explicando a los críos que ellos siempre serán queridos por los dos, y aceptar una relación lo menos traumática para ellos que no tienen la culpa de nada.

Hay cosas que  sinceramente no comprendo, los niños deben estar siempre protegidos, si es necesario de sus propios padres. 

Me parece tan absurda la denuncia y tan desproporcionada, y lo de las indemnizaciones una verdadera desvergüenza. Solo veo interés de hacer daño, mucho daño. Y lo peor de todo es que el más perjudicado será como siempre el niño.

Un caso verdaderamente irracional.

8 comentarios:

Paco Muñoz dijo...

Afortunadamente parece que otras instancias han solucionado el desatino.
Un beso

Conchi Carnago dijo...

No podía ser de otra manera, era tan absurdo, que lo contrario hubiera sido descabellado.

ben dijo...

Conchi,hay unos terceros perjudica
dos,en estos asuntos de separacio
nes,somos los abuelos que tanto
cariño hemos puestos en nuestros
queridos nietos y que de pronto
nos encontramos que la unidad familiar,que tanto ayudamos a que
se formara,incluso con ayudas direc
tas económicas,vemos que se rom
pe y tenemos problemas en conti
nuar nuestro amor por los niños,
tenemos que andar con mucho tacto
para que esa unión abuelos-nie
tos se mantengan,algo que resul
ta muy difícil,ya que no tienes
que tomar partido por ninguno de
los conyugues,para evitar mosqueos,
de lo contrario te juegas el no verlos más

Juan Guijarro Moreno dijo...

Hola Conchi, lo que tú dices: "una barbaridad". Y es que la justicia no es objetiva en muchísimas ocasiones como ésta, en la que entra en juego "el machacar a la otra parte con los hijos". ¡Vamos!, la acusación particular pide "20 años de inhabilitación y 14.400 euros de multa, así como el pago de una indemnización de 60.000 euros a la madre; de 100.000 euros al menor, y de 12.000 euros al otro hijo menor de la querellante, y menos mal que el niño quería salir en la Madrugá.
O sea, hacerse rica quería la mamaíta, y es que "por pedir que no quede, después el juez procederá", ésto ya me lo dijeron a mí hace algunos años.
Lo peor la fiscalía...¡ya le tendría que tocar una mujer como la de este episodio!
Una pena que se den cosa así...
Un abrazo fuerte

Conchi Carnago dijo...

Cuanta razon tienes, ese es otro daño colateral, tiene que ser muy doloroso que no te dejen ver a tus nietos o que haya malos royos, todo eso lo sufren también los niños,no se debe privar a los niños de la figura de los abuelos, seria un despropósito más,yo no quiero ni pensarlo porque me pongo mala.
Espero que no estemos en esa situación nunca, y si por desgracia llega, pues nadie estamos libres, sepamos ser civilizados, sobre todo sus padres por el bien de sus hijos.


Un saludo, ben.

Conchi Carnago dijo...

Juan es que son cosas tan absurdas, y desproporcionadas, que me parecen que estamos llegando a unos extremos irracionales. Y como pueden los magistrados y los jueces perder su tiempo en esas necedades, lo lógico seria que los convencieran para que la denuncia no llegara prosperar por la lógica de que no deja de ser una tontería. Pero claro hay entra lo que ya hemos comentado, es solo ganas de hacer daño, y si de paso se puede sacar tajada pues mejor, que poca vergüenza hay que tener y que mala persona hay que ser.


Un abrazo Juan.

José Manuel Fuerte dijo...

Valiente y sincera tu entrada.

Efectivamente, una barbaridad. Porque, independientemente de políticas y religiones, ahí hay un crío al que le apetece hacer algo que para él es como un juego, como asistir a un partido de fútbol o ser parte de una obra de teatro.

¿Que está influenciado por las creencias de al menos uno de sus padres? Seguro. Pero prohibirle algo es como quitarle parte de su libertad, y eso no me entra.

En cualquier caso, lo que tenemos (está claro) es una intención económica, más que educacional.

Conchi Carnago dijo...

Efectivamente Jose Manuel,es cuestión económica ademas de tener muy mala leche,para atravez del niño hacerle daño al padre, o viceversa. hay que ser muy tonto, o tonta para no saber que el verdadero perjudicado sera el crió. Yo hay cosas que de verdad me indignan y no puedo comprender por mas vueltas que le doy,


Un saludo.