jueves, 19 de agosto de 2021

AYER PASE POR MÍ CASA

 

 

Después de muchos años de habitar en otras tierras, de pasear por otros parques, de admirar otros paisajes, de escuchar otros acentos, y de confraternizar con otras gentes, después, mucho después, regresé a mi tierra, a la ciudad que me vio nacer. Una ciudad hermosa y rica, no en riqueza material, sino en riqueza cultural, es decir en historia. La ciudad donde nací, fue Córdoba, llamada “romana y mora” pero fueron muchas las civilizaciones que pasaron por estas tierras. Y como suele ocurrir siempre, todas dejaron reductos de un pasado glorioso. A todas esas huellas  las llamamos “historia”.

Por suerte hay cosas que el dinero no puede comprar, y una de ellas es la historia. La historia se tiene o no se tiene, ni se compra, ni se vende. Con la historia pasa como con los recuerdos que están dentro de nosotros para siempre, nadie nos los puede arrebatar, ni sacar de nuestra mente, son exclusivamente nuestros e intransferibles. Es cierto que de un mismo hecho cada persona tiene un recuerdo distinto, algunas veces son coincidentes pero otras muchas no, es muy común, que cada persona recuerde el mismo hecho desde su percepción. También es muy cierto que cuando somos niños todo lo magnificamos, después con el paso de los años, lo vemos de muy distinta manera, a mí personalmente me ha ocurrido.

Tras descansar del largo viaje, y después del desayuno, un café bien cargado, y una rica tostada de pan con aceite, el cual saboree como el mejor manjar del mundo, respiré hondo y me sentí feliz por haber retornado a mi tierra, a mis raíces.

Ya durante el desayuno, se fueron avivando mis recuerdos como brasas azuzadas por soplillo, estaba inquieta, no podía perder ni un minuto más, tenía que terminar y salir a la calle sin más preámbulos. Tampoco tenía demasiado tiempo, había querido venir sola, pero mi familia y mis obligaciones laborales en otro país me reclamaban, aunque estaba a punto de jubilarme, aun tenia obligaciones ineludibles que cumplir. Tenía pues que darme prisa si quería que mi cuerpo y mi mente se encontraran con la Córdoba que yo recordaba, necesitaba a toda costa rememorar el pasado, antes de olvidarlo definitivamente. Era algo que por alguna razón sentía que me urgía hacerlo y pronto. Quizás era un mal presagio, o quizás solo era añoranza, lo cierto es que había seguido mis impulsos, y aquí estaba yo en mi Córdoba sola con mis recuerdos, en la ciudad que me vio nacer, y la ciudad de mis ancestros.

Salí del moderno hotel donde me alojaba, donde estuvo el antiguo “Hotel Palace”, mucho más bonito por dentro que por fuera, todo hay que decirlo. Del hotel, a la que fue mi casa, solo había un agradable paseo y yo estoy acostumbrada a andar, y hacerlo por mi ciudad después de tantos años era un verdadero placer. Atravesé todo el centro y me dirigí hacia la Plaza de Capuchinos, estaba igual de austera y bonita que siempre, la crucé y la saboree andando despacio rememorando antiguos paseos. Baje por la Cuesta del Bailío a  la que fue mi calle.

 

En el lugar donde estuvo mi casa, habían hecho un hotel, “Hotel Alfaros” ponía en su rótulo, no podía ser de otra manera estando en la calle Alfaros. Interiormente me derrumbé, me encontré tan mal que tuve que entrar en el hotel y buscar el bar, me senté y le pedí a una atenta camarera que por favor me sirviera una tila. Poco a poco me tranquilice en parte por la tila, en parte porque fui recapacitando, y adaptando mi mente a la realidad. Lo que yo había pretendido no era normal, había estado engañándome a mi misma durante los últimos años, queriendo creer que todo iba a estar igual que cuando nos fuimos mi familia y yo.

Como he dicho antes, por alguna razón que se me escapa, había sentido la necesidad de reavivar  mis recuerdos antes de mi último adiós, pues tenía la certeza de que aquella sería la última vez que pisaría mi tierra, no me pregunten por qué pues no lo sé, llamémosle premonición.

La chica desde que entré se dio perfecta cuenta de mi estado de ánimo, se me acerco muy atenta y me dijo si no prefería sentarme en la terraza del patio, que era mucho más agradable y fresca, le di las gracias por ser tan atenta y seguí su consejo, deje los hermosos y elegantes salones. Me dirigí hacia donde me había indicado la joven. El patio era moderno con una bonita piscina o estanque no me fije demasiado, el patio rodeado de numerosos macetones de barro de grandes dimensiones que albergaban hermosas plantas de diferentes variedades, algunas de ellas también las teníamos en mi casa. El toque verde le daba al espacio un toque de armonía y frescor de lo más agradable. Las mesas y los sillones eran modernos y cómodos, de fondo una suave melodía, inspire hondo, y empecé a sentirme a gusto, y ya más relajada, comencé a recordar sin rencor.

Con la imaginación, traté de ubicar en qué lugar de esta nueva casa podrían haber estado las antiguas habitaciones de mi casa, y como no los patios, tan distintos a este tan perfecto y cuidado, aunque en su sencillez no eran menos agradables. En mi casa había cuatro familias que compartían la casa. Querer ubicar el sitio exacto de las antiguas dependencias era tarea  ardua de la que desistí rápidamente, pues me di cuenta de que el hotel no solo estaba ubicado en la que fuera mi casa, sino que había sido ampliado varias veces en terreno de varias de las antiguas viviendas de vecinos, e incluso de lo que fue el huerto de Santa Marta. Luego era una tarea imposible, desistí y me conforme con retroceder en el tiempo.

Los recuerdos se me amontonaban queriendo salir todos de golpe. Por unos momentos pensé que no sería capaz de ir por orden pero de pronto llegó hasta mí un delicioso olor a carne, que enseguida clasifiqué como el del “rabo de toro” que hacia mi madre, o la de “carne de ternera o gallina en pepitoria”, que así le llamaban en aquella época. El delicioso olor me transportó a la cocina de mi casa, aquella gran cocina de la que recuerdo como salían voluptuosas humaredas perfumadas de intensos olores a diversas especias, que ponían en movimiento las glándulas salivares. Otro de los gratos recuerdos eran los murmullos de las conversaciones de las mujeres contándose sus cuitas. Los bonitos delantales que usaban, confeccionados por ellas mismas, con restos de telas armonizando los colores, (por encima de todo, la coquetería femenina).

 

El pozo de agua cristalina de donde se sacaba toda el agua para lavar, guisar y regar los patios. El sonido que las mujeres hacían al restregar una y otra vez la ropa. El olor del jabón y de la lejía, la suavidad del agua, la espuma que se iba formando con la que jugábamos. Los negros trozos de carbón que ponían en los huecos de los fogones donde se hacia la candela, ayudándose de un soplillo que avivaba la misma, transformándolos de un negro intenso a un rojo vivo, para más tarde transformarse en un gris mate y mustio. Sobre ellas se iban haciendo las comidas. Todo el laborioso proceso se hacía entre risas, conversaciones acaloradas y los susurros de las  confidencias entre féminas. De fondo los gritos y voces de los niños jugando en los patios.

 

Como si se tratase de un documental antiguo visualice en mi mente el comedor, aquel sitio acogedor donde pasábamos muchas horas sobre todo en los largos inviernos.

Aquella mesa cuadrada de madera oscura, seis sillas compañeras, un aparador con espejo, y un par de mecedoras de “rejilla” ese era todo el mobiliario, por otra parte suficiente. Encima del aparador vi un frutero de cristal tallado de color verde y unas tazas de porcelana finísima, que a mí me encantaban y que mi madre guardaba como oro en paño pues eran herencia de la suya, y no quería que se rompieran ya que formaban parte de sus recuerdos. Ahora la comprendo mejor, era la huella tangible de su pasado, lo único que le quedaría cuando la memoria le fallase.  

Desde el hermoso ventanal del dormitorio de mis padres, donde me gustaba asomarme, veía el cielo, y los tejados de la parte más baja de la casa, y a los perezosos gatos que se encajaban entre las tejas para dormitar, otros observaban atentos a la caza y captura de algún pequeño ratón, o rondando a las gatas en época de celo.

Las lagartijas se paseaban a sus anchas por tejados y paredes. Los pájaros deambulaban buscando también su sustento entre las pequeñas hierbas frescas que brotaban entre los huecos de las tejas.  Cuando algún gato se acercaba sigiloso hacia ellos, estos alzaban el vuelo en estampida sin ser alcanzados.

Cuando los niños jugábamos en los patios cuyo suelo era de cantos rodados, entre las piedras podíamos seguir el itinerario de las filas de hormigas hasta llegar a su hormiguero.  En aquellos suelos había toda una fauna para distraer nuestra curiosidad, podíamos ver a las que llamábamos comúnmente “mariquitas” rojas con lunares negros. y las “marranitas” eran grises y al rozarlas se hacían una bola, y los “cortapichas” o “nazarenos” sus nombres científicos no nos interesa ya que no figuran en el libro de mis recuerdos. Nuestra curiosidad  iba en aumento a la vez que aumentaban nuestros años.

En los veranos era costumbre sacar cada vecino su cómoda silla de enea, para sentarse en los patios, a disfrutar de su frescor, pues al atardecer todos los días era obligatorio su regado. La noche en el patio principal después del largo y caluroso día era mágica para mí que siempre aprendía muchas cosas. Animado por las improvisadas tertulias con división de opiniones que eran la sal del debate, con lo que resultaban ser muy amenas. Mientras los niños y niñas de la casa jugábamos a la vez que escuchábamos atentas algunas conversaciones que nos llamaban la atención, con esa capacidad que tienen los niños para “estar en misa y repicando” como decía mi madre.

En verano, mi madre llenaba un baño con agua del pozo y lo ponía al sol en el patio durante unas horas, cuando pasaba la siesta ya era la hora del baño, y os puedo asegurar que el agua estaba a la temperatura perfecta para un baño tan relajante como cualquiera de los que ahora disfrutamos.

No menos agradable era el baño en invierno, éste se hacía en la habitación que tuviera más espacio. Mi madre ponía una olla grande en la candela, cuando a punto de hervir la vaciaba en el baño, añadiendo agua fría hasta conseguir la temperatura adecuada. Todavía puedo sentir el olor tan agradable y duradero que dejaba en mi cuerpo, el jabón “Heno de Pravia” con el que me enjabonaba mi madre. Ella tenía la costumbre de calentar la ropa interior en el brasero, sobre unas enjugaderas de mimbre, los días de mucho frío, y además de calentita estaba perfumada, pues mi madre se encargaba de echar sobre las brasas un puñado de alhucema, nombre árabe, también llamada Espliego o Lavanda. Cuando salía del agua con las yemas de los dedos arrugaditas, y ella me secaba amorosamente, como sólo una madre sabe hacerlo,  me ponía la ropa caliente e impregnada de aquel olor tan agradable que ha perdurado a través del tiempo.

 

Ya más tranquila decidí salir a la calle, no sin antes dar las gracias a la amable y guapa señorita que tan amablemente me había atendido. Camine en dirección hacia mi antiguo colegio donde aprendí y pase grandes momentos de mi vida. Baje por la calle San Pablo, a San Andrés, pasé y entre, en la conocida como “La casa Encantada” como le llamábamos por su leyenda, pero en realidad es “La casa de los Villalones” su magnífica fachada de estilo renacentista, ha sido recuperada para disfrute del pueblo. Detrás de ella un bonito jardín y la también restaurada Sala Capitular del convento de San Pablo, cruzándolo, salí a la calle Carreteras. Seguí por calle Almonas hasta San Pedro, una de las muchas iglesias fernandinas en Córdoba del siglo XIII que como tantas fue levantada sobre una mezquita, que a su vez se levantaron sobre templos visigodos. Esta Iglesia era a donde nos llevaban las monjas muy a menudo, sería sin duda por su cercanía.

Enseguida estuve en la plaza del colegio, me senté en un banco a contemplarla, en verdad que era hermosa, el colegio estaba en la antigua casa de los Aguayo, “Las Francesas” era el nombre del colegio, ahora se llama “De La Sagrada Familia”. La Plaza de Aguayos, preciosa plaza con una talla de San Rafael rodeada de una bonita reja, la plaza tiene varias casas solariegas o palacetes del siglo XVI, de estilo medieval y renacentista.

Me vi a mi misma saliendo del colegio con mis amigas hablando sin parar, como avecillas volando libres, sintiendo la vida rebullir en nuestros jóvenes cuerpos, rebosantes de alegría, aun no teníamos edad para pensar en el futuro. En estos pensamientos estaba cuando comenzaron a salir del colegio las chicas llenando la hermosa plaza de voces y risas ¡dios mío! Se me estaba pasando la mañana sin darme apenas cuanta. Por un instante me sentí niña otra vez. Era como si no hubiera pasado el tiempo. Por aquellas calles se iniciaron mis primeros coqueteos, con la inocencia que se tiene a esas edades, el despertar de algo que está cambiando dentro de nuestro cuerpo, y no sabíamos muy bien que era, pero nos atraían las miradas de los chicos, y a ellos les pasaba lo mismo. Era la vida en forma de hormonas que estaban en plena ebullición.

Cuando termine de cursar mis estudios, pronto encontré un buen trabajo el cual me ha llevado por diversas ciudades y países. Conocí al hombre del que me enamore y que hoy es mi marido tengo tres hijos, por diversas circunstancias nunca volví a mi tierra, hasta  ahora que sentí  una imperiosa necesidad de volver al pasado, y me dejé llevar por la absurda idea de que todo estuviera igual.

Solo he conseguido rememorar algunos recuerdos que servirán para mitigar mi añoranza, la misma que me ha impulsado a venir, y comprobar que la vida cambia siempre en todos los lugares.

Me paseé por todo el entorno de la Mezquita y entré en ella, allí siempre se respira una paz inigualable. Entré para perderme por su bosque de altaneras columnas. Respiré su pasado y me sentí como el árabe que visita su casa, en cierto modo también era la mía, ya que entre aquellas paredes me paseé e incluso jugué muchas veces. Recordé muchos y bonitos momentos, pero algo me decía que era la despedida definitiva. Me alegré de haber regresado, solo por volver a ver esa maravilla ya merecía la pena.

 

Dando por terminada mi visita turística, camine despacio hacia el hotel pues ya el cansancio y las emociones habían hecho mella en mí. La ciudad esta preciosa, y me siento orgullosa de haber nacido en este lugar, pero ya no es la que yo recuerdo, y mi casa, aquella humilde casa de vecinos, en la que fui tan feliz, ya solo está en mi mente y morirá conmigo,  ya nada me retiene aquí.

 

En este viaje he comprendido por primera vez la frase de “El pasado, pasado está” es cierto, nunca lo podremos recuperar, estará en nuestra mente mientras tengamos memoria, pero nunca vuelve, sólo es eso, pasado.

 

 

 

domingo, 25 de julio de 2021

 

POR TODOS LOS HOMBRES Y MUJERES QUE ARRIESGAN SU VIDA EN BUSCA DE UNA QUIMERA, Y DE LOS DRAMAS PERSONALES DE MILES DE PERSONAS EN LA INDIGENCIA.

 

La otra noche,  en unas horas de insomnio, como tantas otras, acudí a una de mis distracciones  favoritas,  la Radio, en concreto el programa llamado,  HABLAR POR HABLAR, (creo que ya no existe) ahora a la misma hora hay uno muy entretenido llamado el  “El Faro” y los participantes “fareros” que emite  la cadena SER favorita junto a Radio Nacional.

 

En las noches de obligado insomnio, digo obligado por que no es voluntario, viene sin avisar y se queda sin que nadie lo haya invitado, a esa horas casi siempre las mismas, son las que justamente coinciden con el horario de ese ya antiguo programa, que sirve de consuelo y paño de lágrimas a cientos de personas a las que la vida las ha puesto a prueba.  A veces no puedo con el dolor ajeno, y cambio de canal.

 

Quien lo haya escuchado alguna vez, sabe que es un programa donde predominan el sentimiento  y el dolor de muchas personas que solo buscan un desahogo a su soledad, o a sus numerosos problemas. El programa consiste en llamar  y contar  cada cual sus preocupaciones, esperar unas palabras de consuelo, o un buen consejo de algún oyente que haya pasado por su mismo problema. Siempre hay gente que contesta, dándole ánimo o algún consejo. Algunos desde la experiencia de haber pasado por situaciones parecidas.

 

Ciertamente es muy difícil conciliar el sueño, escuchando a tantas personas contar sus problemas, miedos y temores, ya sean temas de trabajo, enfermedades, o de amores y desamores. Es increíble la cantidad de historias conmovedoras que cuentan algunos/as. No cabe duda que la frase “La realidad supera la ficción”, es totalmente cierta.

 

No es ni la primera vez, ni será la última, que algunas historias me han hecho llorar. Por un lado sientes que no debes escuchar algo que te hace sufrir, y por otro, también creo que tener los pies en la tierra, nos hace valorar más lo que tenemos. Ante tanto drama, es difícil no pensar que a veces nos quejamos de vicio, aunque por otro lado, siempre se ha dicho “que mal de muchos consuelo de tontos”,  o “quien no se consuela es porque no quiere”, sin duda frases hechas, que de nada nos sirven, y es que a cada cual le duele lo suyo. Cosa por otra parte más que lógica.

 

Entre otros muchos, llamo una señora mayor que se expresaba bastante bien y con la que me sentí totalmente identificada, nos recordó la reciente y dramática tragedia  de Lampedusa. Un caso que nos han conmovido a toda la gente con “humanidad” por su significado. El naufragio, aunque no es ni el primero ni será el último,  desgraciadamente, es tan conmovedor, que hay que ser muy mala persona para no emocionarse  y al mismo tiempo indignarse porque las naciones no  hagan algo efectivo. El mar con todo su inmenso poder se ha apoderado de una mayoría de ellos, como un gran dragón insaciable, los ha deglutido. Los otros, los rescatados, solo son números. Una verdad horrible y cruel.

 

Otro caso que también mencionó esta amable y educada señora, y que nos ha conmovido especialmente, es el del chico polaco, al que al parecer no le atendieron en el hospital  como lo que era, un moribundo. Y que murió pocas horas después en un comedor social en espera de un plato de comida caliente que llevarse al estómago.  Y en esas falleció, sin consuelo de nadie, pues imagino que los demás estarían impacientes en la cola, por la misma urgente necesidad.

 

Yo me pregunto, ¿Qué clase de médico deja a un paciente en esas circunstancias? una persona, que se encuentra tan mal y que según los datos pesaba treinta kilos, ¡Por dios bendito! ¿Qué fue lo que no vio ese médico?  Que los medios con los recortes escasean, vale, y que seguro que tienen órdenes especificas para los inmigrantes, no lo dudo, pero el deber de un medico es ayudar sobre todo a personas cuyo estado es tan lamentable, que es inhumano dejarlo tirado en la calle, como a un perro callejero.

 

En este caso, y siempre desde mi punto de vista, hay una clara culpa no solo de las infames restricciones causadas por esta crisis, que por cierto, no la hemos creado nosotros, como querían hacernos creer, también ha habido una gran falta de humanidad, por el personal responsable del hospital. Y a eso precisamente se refería la citada señora, a la falta de esa empatía que se está apoderando de nosotros, a ese no querer saber nada de los problemas de los demás.

 

Hoy he escuchado en las noticias unas palabras del famoso por bonachón “Padre Pateras” que de esas historias sabe un montón, sin duda más que nadie. El buen hombre, dijo con toda la razón (que lo injusto son las normas y leyes que prohíben a cualquier persona que socorra o de amparo en su casa a cualquier sin papeles, bajo pena de multa). Algo fuera de toda lógica humanitaria, leyes que sin duda él no sigue, son muchas las personas que lleva acogiendo en su propia casa, desde hace bastantes años. Imagino que ahora estará desbordado, sin duda este buen señor si practica el auténtico cristianismo.

 

Pensad por un momento (yo ya lo hago siempre), que ese chico podía haber sido un hijo mío, o vuestro.  Sin duda se ha tenido que sentir muy solo, y perdido en un lugar del mundo, lejos de familia y amigos, y que por alguna razón no ha tenido suerte, no todos la tienen. Cuántos miles de jóvenes bien preparados están emigrando diariamente. Los que se van con contratos, mucho mejor, pero todos sabemos que una gran mayoría se van a la aventura. Cuántos de ellos tendrán suerte, y cuántos se verán solos y desprotegidos. Afortunadamente no es el caso más común, que nadie se alarme.

 

Estamos sufriendo una crisis mucho peor que la monetaria, para mi mucho más grave, es la de la insensibilidad  por los  más desvalidos. El pasar de largo, para que no nos salpique. ¡Mientras que no nos toque! El cerrar los ojos ante tanta injusticia.

 

Desde este mi humilde blog un gran abrazo solidario, para todos los que buscando un futuro mejor se aleja del hogar que los vio crecer.

 

 Mucha suerte para todos.

 

En fin que esto es HABLAR POR HABLAR, o reflexiones de una madre y abuela que no quiere para los demás lo que no quiere para los suyos ni para sí misma.

 

 

 

 

 

sábado, 10 de julio de 2021

CARTAS A OLIVIA. SERIE RETAZOS.

 

RETAZOS

CARTAS A OLIVIA

Julia era una mujer madura de apariencia aun joven. Vivía sola y trabajaba de secretaria en unas grandes oficinas, Julia, estaba muy preparada ya que además de su carrera, sabía varios idiomas, era muy formal y trabajadora.

 Para los compañeras/os Julia, era “una tipa rara” o eso era lo que decían de ella a sus espaldas, y en parte llevaban razón, ya que procuraba aislarse lo más posible del resto, al parecer amaba demasiado la soledad y su privacidad. Cumplía a la perfección con su trabajo, pero nunca quedaba con nadie al salir ni acudía alguna celebración, no aceptaba ningún tipo de bromas. Tampoco le conocían ningún romance, ni novios o amigos íntimos. Lo dicho la consideraba, una “tipa rara”.

Lo que nadie conocía eran los  motivos, de su actitud tan arisca y extraña, porque a nadie se los conto, ya que para ella su intimidad era sagrada.

Julia había sido madre a los 15 años gracias a un hombre sin escrúpulos, amigo de la familia, para más inri. Había tenido una niña, a la que por decisión de la familia habían dado en adopción.  La familia temiendo el escándalo, y la deshonra, dispusieron de ambas a su antojo, Julia,  apenas se dio cuenta de nada, era aun tan niña, y entre el trauma primero por el embarazo no deseado, del que se dieron cuenta demasiado tarde, para Julia todo aquello, le era ajeno, había pasado por encima de ella como una pesadilla, los meses de embarazo, fueron un calvario, veía como su joven y liso vientre se iba hinchando, sin poder hacer nada. La apartaron de sus amigas, se la llevaron a una casa de campo, se sintió sola, y asustada, ni tan siquiera comprendía nada.

Cuando todo aquello acabo y ella se recupero, sintió un irresistible  instinto maternal, a pesar de su corta edad, quiso que le devolvieran a su hija, les amenazo con irse de casa pero todo fue inútil, se juro así misma que se iría cuando cumpliera la mayoría de edad y estuviera preparada.

Julia nunca fue la misma, había perdido las ilusiones y la alegría propia de sus años. Se centro solo en estudiar, y estudiar, cuando estuvo preparada se fue sin tan siquiera despedirse, jamás les perdonaría.

Julia todas las noches escribía unas líneas en su diario, dirigidas a su hija, su hija Olivia, era el nombre con el que decidió llamarla para pensar en ella, para escribirle, y quien sabe quizás algún día encontrarla.

“Querida Olivia soy Julia tu madre biológica, quiero que sepas que nunca, nunca quise apartarte de mí, y no sabes cómo sufro por lo ocurrido, por no haber reaccionado a tiempo. Siento un dolor inmenso, y quiero que sepas lo arrepentida que estoy, que no hay un solo día en que no me acuerde de ti, de tantas cosas que me estoy perdiendo, tus risas, tus abrazos y  caricias, tus llantos, tus calenturas, tus caídas, tu mirada, tus cumpleaños, tus juegos, tu cariño. Mi niña, mi pequeña, Olivia.

“Querida Olivia, te imagino parecida a mí con tus años, tu pelo rubio ensortijado recogido con un lazo rojo, corriendo por el parque con otros niños, y yo mirándote jugar embelesada. Pensando que Jamás hubo una niña más linda que tu”. Mi pequeña, buenas noches tesoro.

Y así un día y otro, y otro.

Querida Olivia hoy es tu cumple años, ya haces 12 años, eres casi una mujercita, espero que seas muy feliz allá donde estés. No tengas prisa por conocer el amor que llegara a su debido tiempo, no quiero que te pase como a mí, serias desgraciada, aunque si yo hubiera tenido una madre de verdad y que me hubiera apoyado, ahora tu estarías conmigo, no supe reaccionar a tiempo.  Lo siento mucho, tesoro.

Julia, cada día y cada cumpleaños, le compraba algo según la edad, y lo guardaba todo en un armario con su nombre, las cartas y los regalos, se sentía feliz haciéndolo.  

Ese era el secreto que Julia guardaba, y por el que se comportaba de un modo un tanto raro a pesar de ser cortes, y por el que no había rehecho su vida.

Julia se hacía mayor pero nunca perdió la esperanza de encontrarla, aunque por más que había buscado y pagado porque la encontrara sus pesquisas nunca dieron frutos.

Olivia, era su único amor, y su secreto mejor guardado.

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Esta historia inventada podría ser la de cualquier chica de su edad, a la que sus padres no solo no apoyaron, sino que decidieron por ellas más por hipocresía y por el qué dirán que pudo más que la felicidad de sus hijas que hubiese sido plena de haber podido criar a sus pequeños, incluso esos abuelos hubieran sido más felices ayudando a sus hijas en la crianza de un bebe, que es el regalo más hermoso que la vida nos regala. Cuantos padres insensibles  sucumbieron a tal perversión de arrancar a una criatura inocente de su madre biológica.

lunes, 8 de marzo de 2021

DIA INTERNACIONAL DE LA MUJER. AÑO 2.021 DEL SIGLO XXI

 


El ocho de marzo  como todas/os sabemos, el día reconocido por la Organización de las Naciones Unidas, como el día de la mujer trabajadora, día en el que se conmemora la lucha de la mujer por la igualdad en la sociedad, como personas de pleno derecho, la idea surgió a finales del siglo XIX en plena revolución industrial, en los años del despertar de el movimiento obrero.

El día Internacional de la Mujer se celebra por primera vez el 19 de marzo de 1911 en Alemania, Dinamarca, Austria, y Suiza, con mítines a los que asistieron más de un millón de personas, donde exigían para las mujeres el derecho al voto, el derecho al trabajo, el derecho a la formación profesional, el derecho a ocupar cargos públicos, y a la no discriminación laboral.

En España, a principios del siglo XX, algunos grupos minoritarios empiezan a moverse a favor del voto femenino, voces tímidas que rápidamente son acalladas por la gran mayoría, incluidas las mujeres. Es Carmen de Burgos, quien desarrolla una importante, campaña de información y sensibilización de la población, a través de sus escritos en el Heraldo de Madrid. Fue la  primera en publicar una encuesta sobre el voto femenino, y otra sobre el divorcio. Pero esto ya es historia y hay mucho escrito sobre el tema.

Es verdad que se han logrado muchas cosas gracias al gran esfuerzo de tantas mujeres, las “pioneras” las que abrieron el camino en un mundo machista, tras largos años de espera, que han costado lágrimas, y peor muertes.  Tengo que decir que ha costado que los hombres se nos unan, antes no participaban con nosotras, o para ser exactos solo unos pocos, llevamos algunos años en los que los hombres si se involucran, y nos acompañan en las calles, me pregunto ¿quizás si lo hubiesen hecho antes estaríamos más avanzadas? no lo sé.  Pero en fin más vale tarde.

Lamentablemente había una gran mayoría de mujeres, que tampoco creían que ninguna Ley que les concediera a ellas el mismo derecho que a los hombres pudiera salir adelante, estaban tan acostumbradas a ser personas de segunda clase, y a depender en todo de sus maridos que les daba igual, o simplemente no se lo cuestionaban, a pesar de que no podían sacar del banco ni su propio dinero sin la autorización de sus maridos. Algunos inclusive dilapidaban las herencias de sus mujeres. ¡¡Que manda huevos!!

 Volviendo al pasado, grandes mujeres fueron punteras en todas las artes, música, pintura, escultura, escritura, poesía, y como no en ciencia, donde muchas destacaron, pero ninguna o casi ninguna, nunca fueron reconocidas, y muchas de ellas, tuvieron que dar sus obras a conocer a nombre de sus maridos padres o hermanos, aprovechándose ellos de su talento, y prestigio, sin el menor escrúpulo ni cargo de conciencia. Eso pasaba hasta no hace mucho.

 

Estamos en el siglo XXI  y todavía hay hombres que piensan que su mujer, su compañera, o su amante, es una propiedad más de la que se puede disponer a su antojo, llegando incluso a sesgarles la vida “la mate porque era mía” esa lacra aun sigue sucediendo, y con demasiada  asiduidad. Sin duda en algo estamos fallando, creo que es en la educación y en la familia. Sabemos que aún queda mucho por hacer, y seguiremos en la brecha hasta que la igualdad en todo sea una realidad.

 Es muy fuerte que en el 2.021 del siglo XXI y después de todo lo pasado aun tengamos que seguir reivindicando derechos que nos corresponden por derecho, y que siguen sin cumplirse, es terrible, y desesperante.

Que no os engañen los que aun dicen que las feministas vamos contra de los hombres, es mentira, jamás se ha dicho semejante falacia, igualdad no es querer ser más que ellos, es querer ser iguales en derechos, a igual valía igual reconocimiento e igual sueldo. Para los que no lo tengan aun claro.

 

FEMINISMO es; “Defensa de la Igualdad de Derechos entre todos los seres humanos sin distinción”.

 

Están surgiendo grupos o partidos de ideología nazis, que ya les gustaría vernos como en otros tiempos, (incluyendo a la iglesia) lo que no saben es que por mucho que se empeñen no van a conseguir que retrocedamos, han sido años muy duros, y muchas mujeres asesinadas, como para que ahora nos crucemos de brazos. Pues no señor, que se lo metan en esa mollera de machistas recalcitrantes que usan como cerebro. Tenemos hijas/hijos nietas/os, y no, no queremos que nadie pase por lo mismo.

Desgraciadamente este año por causa de la pandemia, muchas no saldremos a llenar las calles, por precaución, no pasa nada ya habrá muchos años más. Todo el mundo sabrá que es nuestro día mientras no consigamos la igualdad total. Estamos inundando las redes sociales de todo tipo de reivindicaciones con alegría e imaginación, las ventanas con carteles, los balcones con colores morados, la radio, la televisión, todos los medios se harán eco, aunque algunos a su manera como ya sabemos, pero el mundo sabrá y sabe, que la lucha sigue, y que no nos rendiremos. 

Demostraremos una vez más, que somos solidarias con las familias y victimas del Covid, que muchos de los “patriotas”, que  han llenado calles sin respetar las distancias y sin mascarillas, sin importarle infestarse e infestar, lo peor es que gran parte de la policía los dejaban tranquilos o hacían la vista gorda. Doble vara de medir. en estos días habido muchas más concentraciones por diversos motivos y conciertos masivos, sin que esos partidos levante su voz, incluso la larga cola para rezar a un santo en Madrid, cosa que respeto aunque no comparta, donde la mayoría no guardaban las distancias. Seguimos con la doble vara de medir. Mientras, la justicia sigue perdida o despistada.

 

Parece que las únicas peligrosas somos las mujeres. (que cosas).

 

Máximo respeto para todas/os los que hoy salgan a la calle a exigir lo que por Ley nos corresponde, a nosotras y a todos los ciudadanos.

 Yo lo hare desde este medio, y desde mis ventanas y balcón. Que sepan que cuentan con todo mi apoyo. Como ya sabemos, esto no es cosa solo de este día, es de todos los días, y de largos meses, y años, ojala muy pronto no hubiera que seguir haciéndolo, porque sería señal de que por fin habíamos llegado a conseguirlo., Se lo debemos a las pioneras y a nuestras hijas y nietas.

En momentos así es cuando nos damos cuenta del valor de la sanidad pública, espero que esta tremenda desgracia sirva al menos para que sepamos valorar lo que de verdad es importante, que cualquier gobierno que se precie no recorta nunca más en lo esencial que es lo publica para todas/os los ciudadanos, no todos se pueden permitir la sanidad privada, y la obligación de todo gobierno  es legislar para la gran mayoría, y solventar los problemas de los más desfavorecidos.

 

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En un día tan importante, no puede faltar mi máximo agradecimiento a todas/os los médicos y sanitarios, por su gran labor sabemos que sean dejado la piel y desgraciadamente muchos la vida, y porque ellas/os han sido el único consuelo de tantos enfermos por no poder tener al lado a sus familiares, No creo que jamás puedan olvidar tantos momentos durísimos por los que han tenido que pasar, tampoco olvidaran las cientos de vidas salvadas. Ha debido de ser durísimo, tremendo, e inolvidable. También al personal de limpieza de los hospitales. A tanta gente que han trabajado para que nada nos faltara.  Gracias a todas/os.

 

Mi pésame y abrazo virtual y extensivo a los familiares de las miles de víctimas, y mucha fuerza.

 

viernes, 1 de enero de 2021

ADIÓS 2020 BIENVENIDO 2021

Este año que dejamos atrás, ha sido catastrófico para todas/os, los ciudadanos del mundo, gracias una pandemia cuyo causante ha sido y desgraciadamente sigue siendo, mortal para millones de personas, el maldito y diminuto asesino en masa es llamado “COVID 19”. Es increíble que algo tan diminuto e invisible tenga tanto poder, lo que nos demuestra que en estos tiempos de nada sirven las armas, por muy modernas y sofisticadas que estás sean. Ya que un insignificante virus puede acabar con toda una civilización, si no fuera porque los científicos han trabajado a tope o a destajo, para encontrar el antídoto en forma de vacuna. 

Afortunadamente ya es una realidad que esperamos todos con ansiedad, algunos con escepticismo, pero hoy por hoy es lo único que nos puede ayudar, como en otras tantas ocasiones de enfermedades que también hicieron estragos en las poblaciones. 

Para nosotros en particular este año además del “virus” hemos sufrido y luchado contra otra lacra, bastante extendida como es el CÁNCER” aunque  yo la llamaría también “Pandemia” dado la cantidad de personas que la sufren y te das cuenta de ello cuando vas al hospital. 

Por todo eso para nosotros ha sido un año “negro” aunque por fortuna parece que lo vamos superando, primero Paco, ahora yo, que sigo en tratamiento después de la operación, este será largo, pero no doloroso, que ya es algo positivo.

Tengo que dar las gracias a todo el personal de nuestra querida y necesaria “Sanidad pública” porque con los años de recortes que han sufrido los diez últimos años si no fuera por el grandísimo esfuerzo de todos ellos, nada funcionaria.

Todos hemos podido comprobar la necesidad que hay en todos los países de invertir en sanidad y ciencia, ellos si salvan vidas, no lo santos ni ningún dios.

Creo que todo el mundo hemos coincidido en decirle adiós maldiciéndolo, y recibiendo al nuevo con esperanza, aun sabiendo que los primeros meses será más de lo mismo o mucho me temo que inclusive peor. Ya están en marcha las vacunas eso ya es un soplo de aire, ahora a esperar que den el resultado deseado, y que todo el mundo tengan aseso a ella.

Adiós malvado 2.020 y bienvenido 2.021 con la esperanza de recuperar la normalidad.

Espero que hayamos aprendido algo bueno de todo esto, como es saber lo que de verdad es importante y lo que no. Mucha suerte a todas/os.

No podía dejar de poner por escrito, estos episodios tan graves y trágicos en este mi humilde blog.

 

domingo, 27 de septiembre de 2020

EL ÚLTIMO ADIOS

 Hoy 20 de septiembre ha fallecido mi hermano Antonio.  

Aunque no nos veíamos mucho, siento un vacío extraño, es el primero de nosotros cuatro en irse, los hermanos como los padres son parte de nuestras raíces, cuando desaparecen se nos va una parte de nosotros mismos. Ha tenido la “suerte” de no darse cuenta, con lo cual quiero creer que no ha sufrido nada.

Hay algo que siempre pienso, cuando las personas se mueren (de repente) como siempre se ha dicho, porque me fastidia mucho, que los familiares o amigos no se puedan despedir de ellos, porque queda un sinsabor, raro, como la falta de algo, seguramente de no haberles abrazado, más veces, de no haber podido decirles que los queríamos mucho, y sin un adiós.

En eso los creyentes nos llevan ventaja, porque piensan que se encontraran en otra vida, ojalá fuera cierto pero no lo es. Sólo nos queda recordar cómo eran y los momentos vividos.

No podía dejar de escribir este triste acontecimiento familiar, en este mi blog, que es como mi casa,  y mi confesionario.

Es increíble como cuando se presenta un trance de este tipo, el mecanismo del cerebro se pone en marcha y todo son recuerdos, recuerdos dormidos durante años, que sin embargo ahora mismo los estoy viviendo.

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Antonio fue el primero, al año justo llego Rafael, cinco más tarde llegue yo, y otros cinco más tarde el benjamín José.

Antonio siempre fue muy bueno, y muy noble. Recuerdo cuando él y “Rafalin”, hacían alguna trastada, (que era bastante a menudo) “Rafalin salía corriendo y se perdía por varias horas hasta que pasara el peligro, de la correspondiente regañina. Antonio, se quedaba quieto delante de mi madre, con la cabeza gacha, esperando el castigo, esa actitud lo salvó no pocas veces del castigo, y el pillín de Rafalin era el más castigado por haberse esfumado. Eran cosa de críos, en una época donde jugábamos con mucha libertad ya en la casa en los distintos patios, ya en la calle, donde no había temor de coches, solo las típicas peleas de críos.

Estos dos hermanos míos, eran dos elementos de riesgo, pues lo mismo se iban a las huertas cercanas y robaban algún fruto que luego se comían tranquilamente, entre todos los amigos. En los veranos se iban al rio, con otros amigos, incluso aprendieron a nadar solos y bastante bien por cierto, mi Antonio ya de chaval, era un figura en natación,  los amigos, nos contaban que salvó, a unos cuantos de morir ahogados.

En más de una ocasión faltaban a clase de tarde, (aunque sinceramente si sus clases de tarde eran como en las mías de rezos inútiles, creo que estaban mejor en sus correrías jugando al aire libre) mis padres se enteraban, porque siempre venia algún niño de sus clases de parte del maestro -¿Concha, que dice el maestro que porque han faltado esta tarde a clase Antonio y Rafalin?  ¿Cómo que no han ido al colegio?  ¡¡Deja que vengan!! No es que lo hicieran muy a menudo, pero sí de tarde en tarde, a pesar de sus múltiples travesuras, sacaban siempre muy buenas notas.

Y de más pequeños la más sonada fue en la casa, -le dice mi madre a mi tía Magdalena, -¿Has visto a los niños? Hace mucho que no se oyen, ¿Dónde se habrán metido? Al rato entra mi madre al comedor, y los ve, sentados en el suelo, brocha en manos y lata de pintura verde en el suelo, pintando las patas de la mesa del comedor, si tardan un poco más le pintan el aparador también.  Esa pintura es la que usaba mi padre para pintar las cañas de pescar que el arreglaba. Por cierto, tenían bastante trabajo, las dejaba preciosas y luego las vendía para ayudar a la economía familiar, parece que lo estoy viendo sentado en su “catrecillo” en el patio. La mayor parte de la vida la hacíamos en los patios siempre que el tiempo lo permitía.

Los últimos años a mi hermano Antonio le dio por vivir a su aire, sin complejos, iba muy descuidado, la barba larga y el pelo, la ropa vieja y no muy limpia, los zapatos igual, no crea nadie que está mal de la cabeza, no, al contrario, su cabeza y la vista la tenia mejor que yo.

Pienso que iba como le apetece ir, y le daba igual que la gente lo mirara con recelo, como si fuera un vagabundo, cuando se podía permitir ir como un señor, porque tenía una paga muy decente.

Alguien muy querido me ha dicho, muchas veces, que porque iba así, y que porque no hacíamos algo, y yo siempre le decía, primero porque no podemos ya que esta en plenas facultades mentales, y segundo porque él está a gusto, y a nadie le hace daño, de hecho nunca ha dado problemas de ningún tipo, creo que es de las personas más buenas y noble que he conocido, simplemente iba como le daba la real gana.                   

Adiós hermano, fuiste una buena persona, que es lo mejor que se puede ser en esta vida. Vivirás en nuestros recuerdos y en nuestros corazones, para mí esa es la otra vida.

D.E.P.

 

 

sábado, 6 de junio de 2020


ESTADO DE ALARMA 14 DE MARZO.
El martes 10 de marzo era la fecha en la que comenzaba mi tratamiento para luchar contra el cáncer, y como estaba previsto después de la visita a la oncóloga comenzaron a darme el primer día de tratamiento con quimioterapia, a pesar de mis miedos fue menos traumático de lo que esperaba, después se fueron abriendo paso los efectos secundarios y ya no fueros tan benignos, pero no es mi intención comentar ni aburrir con mi periplo de lucha contra el maligno, más bien contar algo de lo que está pasando para que quede en mi blog.

Después del 10 de marzo yo creía que nada peor podía pasar que lo que ya tenía encima, solo pensando en los dramáticos meses que me quedaban por vivir a mí y a mi familia, nadie podíamos sospechar lo que se nos venía encima, sabíamos por los medios que había alerta en China por un virus, pero aquello quedaba tan lejano que nadie podía sospechar nada de lo que estaba por llegar.
 Solo habían pasado 4 días del comienzo de mi primer tratamiento, cuando dieron la noticia de alerta y confinamiento de todo el país en sus casas. Sin la menor duda que ha sido lo más  tremendo y demencial que hemos vivido, ya que apenas podíamos dar crédito de estar viviéndolo, porque pasamos de la normalidad más absoluta a un estado catatónico, y surrealista.

La orden era que solo podían continuar con sus trabajos las personas de cuyos trabajos dependía nuestra supervivencia y salud, como transportistas de alimentos, supermercados, y farmacias, y menos mal, porque nadie tenía existencias de nada, salvo cuatro cosas, lógicamente médicos y sanitarios, personal de limpieza de hospitales y de la ciudad. Todos los demás comercios de todo tipo se cerraron, los colegios, institutos, y universidades también. En la gran mayoría de empresas sus trabajadores podían trabajar desde sus casas al igual que los profesores, que estaban en continuo contacto con sus alumnos, doble trabajo para ellos y un caos para los críos, imagino el pobre que en su casa no disponga de esos medios. Ningún negocio  se salvó de tener que cerrar: hoteles, bares, peluquerías, barberías, y cualquier tipo de negocio incluidos las grandes superficies.

Un pequeño e insignificante “virus” llamado por los científicos “Covid-19” era el causante de tan terrible “pandemia” cuyo contagio se extendía como la pólvora a una rapidez de vértigo, y que está costando miles de vidas. Quien nos lo iba a decir, costaba trabajo entender lo que pasaba, ya se comparaba con otras epidemias terribles como la “peste, la “Viruela” o la “gripe española” los datos diarios eran terriblemente alarmantes, sin duda y tristemente una pandemia más para la historia.  

En los días siguientes a la alerta, el país estaba paralizado, todos hemos visto videos en los que podíamos ver grandes avenidas vacías de gente y trafico, asomarnos a las ventanas y no ver ni un alma por las calles y sentir el escalofriante silencio, era como poco alucinante, más propio de estar inmersos en una pesadilla, o de una película de ciencia ficción.

Nadie nos salvamos de sentir el miedo a lo desconocido, estábamos asustados, (aun lo estamos) pues ni siquiera los científicos sabían bien a qué atenerse, y gracias que estos se han volcado, dejado otras investigaciones para centrarse solo en investigar el fenómeno, y tratar de encontrar una vacuna eficaz porque la gente seguía muriendo, en hospitales y en residencias de mayores, en estas el virus se ha cebado y ha quedado patente como estaban de mal gestionadas, un gran negocio falto de personal y medios adecuados, y de trabajadores mal pagados (a tener en cuenta para el nuevo gobierno controlar todas tanto las públicas como privadas) el bienestar de los mayores no puede ser solo negocio. Otra tragedia añadida ha sido que nadie podía despedirse ni velar a sus seres queridos. Ha sido todo tan traumático y tan difícil de asimilar, que aun parece que todo haya sido un mal sueño del que pronto despertaremos.

Desgraciadamente, también han ido muriendo médicos y sanitarios jóvenes, los hospitales se quedaron pequeños, y faltos de personal, muchas operaciones que no fueran muy urgentes tuvieron que ser aplazadas, para poder atender a los infestados, todo era tan caótico. Las consultas fueron aplazadas. Con todo este drama se puso de manifiesto las carencias en sanidad por culpa de los recortes en años anteriores y sobretodo la falta de infraestructuras en fabricación de material sanitario, algo a tener en cuenta por los todos los gobiernos para próximos años, porque todo apunta a que esto se puede repetir.

Lo que nadie podía esperar es que ese maldito virus tuviera tanto poder y trajera tanta desgracia, han sido miles de muertes y miles de infectados, al día de hoy aun sigue habiendo ingresos muertes, e infectados y  ya vamos camino de los tres meses de alarma.  
Al gobierno recién entrado le ha tocado esta papeleta imposible de prever (no me gustaría a mí haber estado en su pellejo por nada del mundo) ciertamente y sin la menor duda, lo han hecho con valentía y decisión, con sus aciertos y seguro que también fallos, pero creo que nadie con dos dedos de frente debería reprocharles nada, la situación ha sido tan inusual como caótica como para que nadie tuviera soluciones milagro. Como en todos los casos de este tipo, salen las miserias humanas a flote, aprovechando que ha “a rio revuelto ganancias de pescadores” así piensan los miserables y los canallas. No creo que sea el momento, muy al contrario todos deberíamos remar en la misma dirección. 

Estamos viendo por parte de la oposición, como a toda costa quieren acabar con este gobierno progresista, y no precisamente en las urnas como sería lo lógico, ellos no están teniendo el menor escrúpulo en utilizar a los muertos para intentar debilitar al gobierno, en lugar de ayudar como en todos los países están haciendo, por culpa de ellos ya somos la vergüenza de Europa, pero eso a ellos se ve que les da igual, hay que acabar con este gobierno si, o si, porque no les gusta, porque no es el que ellos querían y porque en su ADN no figura el saber perder. En fin ellos sabrán, en sus conciencias lo tendrán, si es que la tienen, que lo dudo.

El gobierno ante los mejores datos comenzó (siempre asesorado por los expertos científicos) lo que llaman una “desescalada” en tres fases, no es ni más ni menos que ir abriendo la mano más por presiones económicas que por necesidad. La “desescalada” se ha ido haciendo por ciudades más limpias o menos contaminadas, es lo lógico, ¿verdad? Pues por lo visto para algunos alcaldes no, los mismos que criticaron al gobierno por la tardanza en la alerta máxima (siempre según ellos) ahora les han entrado unas prisas por que todo se abra y ya, con el único fin de que la economía se restaure pronto, hasta cierto punto es comprensible, aunque nunca a costa de vidas, pienso yo, sin embargo ahora que gestionan ellos la cosa se les complica y no quieren correr tanto.  

Afortunadamente este gobierno con su ministra de trabajo al frente, pusieron inmediatamente medidas jamás conocidas en este país como los llamados ERT ayudas para empresas, empresarios y trabajadores, mientras dure la pandemia y hasta que se vuelva a la normalidad, y lo ultimo la aprobación de la “renta básica” para cientos de familias en limite de pobreza, algo que las izquierdas llevaban años reivindicando.

Vamos por los ochenta y tantos días desde que hizo su apoteósica aparición el dichoso virus, a pesar de que ya la “desescalada” va en aumento siempre según que ciudades, al día de hoy en unas van por la segunda y el lunes por la tercera, eso si no volvemos para atrás, (ya está pasando) gracias a los incumplidores de las normas que son los incívicos de siempre, los mismos que no ayudan y piensa que esto no va con ellos, se nota que no han tenido ningún afectado en su familia y que no han vivido de cerca el problema, a esos yo los pondría en primera línea a  ayudar en los hospitales, seguro que se les acababa la estupidez. Poco a poco todo va volviendo a la normalidad, y todo va bien pronto estará todo funcionando aunque creo que nada será igual.

No quiero dejar pasar la inestimable y gran labor de la “Sanidad Pública” de toda la plantilla tanto médica como sanitaria, personal de limpieza y trabajadores en general que han trabajado bajo la presión de saber que estaba expuesto a algo mortal sin precedentes, lamentablemente y como cabía esperar también se ha cobrado la vida de personal sanitario.

Todos los días a las 8 de la tarde, casi todos los ciudadanos salíamos al balcón aplaudir la labor de los que estaban dándolo todo. Hay que decir que cuando todo esto pase, habrá que hacerles un homenaje, aunque creo que el mejor homenaje seria ampliación de plantilla permanente, y dotar de medios suficientes, a los hospitales, y como no unos salarios dignos y acordes con la inmensa labor que desarrollan, y qué duda cabe que debe de haber una Ley que impida futuros recortes en la “Sanidad Pública” ya que se ha demostrado que es la única efectiva en casos de pandemias, presumiblemente no será la última, por lo tanto urge que todos los países se preparen para hacerle frente de la mano de los profesionales de la ciencia, ya que de nada sirven ya los tanques ni bombas, el enemigo es invisible.  
¡¡Increíble!!
Quien nos lo iba a decir hace tan solo tres meses. 





sábado, 16 de mayo de 2020

DON JULIO O "EL CALIFA ROJO"


Hoy Córdoba se viste de luto, a primeras horas de la mañana acabábamos de venir de dar un paseo por el campo, cuando saltó la noticia en todos los medios, nos dejaba para siempre Don Julio Anguita, “el califa Rojo”.

 No voy a contar aquí lo que todo el mundo sabe sobre su vida y trayectoria política, ya que sería absurdo y pretencioso por mi parte. Han corrido y seguirán corriendo en estos días ríos de tinta para ensalzarlo, como no puede ser de otra manera.

Yo solo escribo estas humildes líneas sobre él, con el corazón y desde el gran respeto y admiración que siempre le he tenido y porque quiero dejar constancia de este triste acontecimiento en este mi muro, que es mi casa virtual.

Solo diré, que ha sido un gran hombre, un gran político y un maestro excepcional. Nosotros a pesar de conocerlo y saludarlo siempre y preguntarle por la salud, respetábamos su intimidad, apenas lo entreteníamos, porque conocíamos su timidez y lo poco que le gustaba que la gente perturbara su cotidianidad, por eso jamás se me ocurrió pedirle de hacerme una foto con su persona, para mí el respeto a la intimidad es intocable, además que es una opinión que yo comparto.

Siempre nos veíamos y nos saludábamos en las manifestaciones, porque yo tengo la costumbre de ponernos siempre al final de todos porque me agobian las bullas. El con Agustina, su mujer, y algunos amigos íntimos, también iban siempre al final, siempre había un momento en el que conversábamos unos minutos.

Una vez recuerdo que andorreando por las callejuelas cercanas a la Magdalena, nos cruzamos con él que iba con un grupo de chavales a los que les iba explicando lo que sea, al saludarlo me dirigí a los chavales diciéndole “no sabéis la suerte que tenéis de tener un maestro como este señor” todos sonrieron, fue solo un momento, seguimos nuestro camino y ellos tan contentos por el suyo.

Lo hemos acompañado en sus innumerables mítines, y nunca nos defraudo, y mira que yo no soy de las que idolatran a nadie, pero Julio tenía un don especial para comunicar, se le notaba el amor a su profesión de maestro. Cuanto hubiera dado yo por tener en mis tiempos un maestro de esa categoría.

Ya nunca más podremos disfrutar de sus acertadas disertaciones, ya no nos lo encontraremos al final de las manifestaciones, ni por ningún sitio, simplemente se fue, esta vez su gran corazón no resistió más,  quizás lo forzó demasiado, se dejaba la piel por conseguir un mundo mejor, sin duda su corazón sufrió demasiado, no sabía parar, le afectaban demasiado los problemas de los demás, tenía que pasar.

Siempre vivirá en nuestros recuerdos y en nuestros corazones. Y pasará a la historia de este país como un gran personaje, querido, admirado y  sobretodo respetado.

jueves, 26 de marzo de 2020

SE HIZO EL SILENCIO




Levantarme, mirar por la ventana, ver la plaza sin vida, vacía sin rastro de gente, solo los coches aparcados, sobre todo me sobrecoge el silencio, a mí que soy amante de él. Mi plaza suele ser alegre y bullangera, nunca creí que podría llegar a decir esto, echo de menos el escándalo, el rumor diario de la gente que pasa charlando las personas que se sientan en los distintos bares de la plaza, cuyas conversaciones llegan hasta el tercero perfectamente, (porque la mayoría de los andaluces, parece que tenemos la necesidad de hablar a voces) no sé por qué.

Por fortuna la plaza tiene un jardín con árboles altos de los que desconozco el nombre, si bastantes naranjos, y en las aceras filas de Jacarandas algunas llegan casi a la altura de los bloques, cuando florecen son un espectáculo de color lila, también el jardín cuenta con algunas palmeras enanas, no sé de qué tipo serán porque la lista de tipos de palmeras es muy larga. Los arboles ya tienen los brotes verdes algo crecidos, los pájaros están a sus anchas, aunque supongo que también echaran de menos el ruido y las migajas que caen al suelo de las mesas de los bares, ellos los pájaros, son el único movimiento que suele a ver, a primera hora. 

Después alguna persona solitaria con su perro en la plaza, algún vecino con la compra, andando de prisa, con guantes y algunos mascarilla incluida. Muy deprimente todo. Gracias que hoy día tenemos muchos medios de entretenimiento en las casas. Y gracias a la gente que nos saca la sonrisa y a veces carcajadas con su ingenio.

Es terrible lo que está pasando, terrible. Quien nos lo iba a decir hace tan solo un mes. Pero no podemos hundirnos, tenemos que resistir, mientras podamos. Yo ni siquiera puedo bajar a comprar porque soy de alto riesgo, por la edad 72, y por mi tratamiento de quimio, con lo cual echo de menos mis paseos diarios andando a paso ligero, y otros días con Paco por los senderos de la sierra, especialmente en esta época que estará preciosa la sierra, con la gama de colores que la naturaleza nos ofrece en primavera, los distintos tonos de verdes, los olores a romero, a jara, los colores de las flores, amarillos, morados, blancos, de las retamas, los cantuesos, los innumerables tipos de jaras, etc.…
Por la noche sueño con paseos serranos. Sueño, con abrazar a mis hijos y a mis nietos, con abrazarlos y conversar con ellos, eso siempre me hace feliz, ellos siempre me sacan la sonrisa. Sueño con poder ir a ver el mar, sentarme a mirar sus suaves movimientos, eso me relaja un montón, siempre digo que yo soy de campo y de mar. Sueño con juntarnos de tertulia, con los buenos amigos.

Sueño y sufro por las familias afectadas, por todas las víctimas, por los amigos y familiares que no han podido despedirse ni acompañar a sus seres queridos. Sufro por todos los que están expuestos trabajando sin descanso en todas las áreas de servicios, para ayudar a los demás. ¡¡Bravo por ellos!! pero no basta con salir a aplaudirles que esta genial, hay que dotarlos de medios. Soy consciente del gran esfuerzo del gobierno y de los científicos que los asesoran, ante esta tragedia que ha llegado casi sin avisar, nadie estaba preparado para esto, ha sido y está siendo brutal. No comprendo a la gente que critica por criticar, que piensan que saben más que los expertos, a ellos me gustaría verlos en esa tesitura, ya os digo yo que a mí no me gustaría por nada del mundo estar en su pellejo. Lo único que toca ahora, es hacer caso omiso de las recomendaciones de las personas competentes en estas materias como son los médicos, científicos, y el gobierno.

Sueño con que esta terrorífica pesadilla acabe pronto.

Me olvidaba del asesino silencioso, causante de esta terrible pandemia o masacre. Le llaman los científicos CORANOVIRUS -19 o COVID- 19 

Espero que toda esta tristísima experiencia les sirva a todos los países a dilucidar y considerar, que el gasto en armamento se ha demostrado es totalmente inútil, No nos van a matar las bombas, ni los tanques, lo harán estos bichos invisibles y silenciosos, difíciles de controlar, que se harán los dueños de la tierra. Solo la ciencia y sus preparados científicos serán la única arma que podrá ayudarnos.

No nos equivoquemos, no nos van a matar las bombas, ni los tanques, lo harán estos bichos invisibles y silenciosos, difíciles de controlar, que se harán los dueños de la tierra.




miércoles, 11 de marzo de 2020

NUNCA CREEMOS, QUE NOS PUEDA TOCAR, HASTA QUE LLEGA




La vida siempre nos sorprende, a veces para bien, otras para mal, aunque quizás sean estas últimas las más normales que nos pasen. O quizás no sea del todo cierto, creo que soy injusta, al pensarlo, ya que todos los días nos pasan cosas buenas y maravillosas, el problema es nuestro, que no sabemos o no queremos apreciarlo. El simple hecho de estar vivos, ya es un regalo. Y que los nuestros también lo estén es aún mejor. De sobra sabemos que venimos al mundo, y que también lo tenemos que dejar, y que por muy mal que a veces nos vayan las cosas, no queremos dejarlo. Cuando tenemos el regalazo de tener una buena salud, no sabemos apreciarla, somos así de desagradecidos con la vida.

El día 11 de marzo, cumplo los 72 años, nunca he tenido enfermedades graves ni nada digno de mencionar, salvo las incomodas contracturas, que eso sí, son muy dolorosas, pero que afortunadamente pasan. Por lo tanto, creo que no tengo derecho a quejarme, simplemente ahora me ha tocado a mí algo grave, esta vez sí. El temido CÁNCER del demonio, tengo cáncer de mama y un ganglio afectado.

Ya me han hecho todas las pruebas habidas y por haber, que no voy a relatar, para no cansar, y porque cualquiera sabe de sobra del tema.

Te crees valiente hasta que te toca, un mundo nuevo de miedo e incertidumbres te invade la mente, el miedo a lo desconocido, se apodera de ti, te invade la pena, y lloras y lloras para desahogarte, no quería hablar con nadie, a todos les dije que no me llamaran, que yo les iría informando por mensajes, eso sí, casi siempre lloraba a solas por no amargar a nadie, aun así, a veces no puedes evitarlo.  
Ayer día 10 de marzo, teníamos la cita con mi oncóloga, Cristina una joven doctora, tenía que darnos el resultado de las dos últimas pruebas que eran para saber si en algún sitio de mi cuerpo podría haber algún otro tumor. Cosa al parecer muy común. Nos dio la primera noticia buena, dentro de todo lo malo claro, estaba todo limpio. Con que alivio nos miramos Paco y yo, porque llevábamos el miedo en el cuerpo pensando que podía aun ser peor. Nos explicó que las sesiones de quimio serian cada tres semanas, en el mismo día analítica, cita con ella y posterior sesión de quimio, comenzando por esa misma tarde. A las 18,00h. estábamos allí, como un clavo, y enseguida comenzó el tratamiento, fue bastante bien, no sentí nada, y todo el personal, con una profesionalidad  y amabilidad impecable. Tenemos un sistema de salud pública que es una maravilla y unos profesionales inmejorables, la pena es que “gracias” a la gestión de los gobiernos autonómicos que desmantelaron una buena parte del sistema, tanto en personal como en medios, para cedérselo a la “privada”. Hay escasez de muchas cosas imprescindibles. El personal trabaja por encima de sus posibilidades, eso se ve cuando estás dentro, si no fuera por la humanidad y el esfuerzo que hacen los trabajadores multiplicándose, esto sería un caos.
Gracias mil a tod@s ellos

Gracias a toda mi familia, especialmente a mi marido a mi Paco que por lógica al estar juntos a él le toca la máxima ayuda, estoy contenta y concienciada, que no es poco, y contar tanto con mi familia, como mis amig@s es un gran alivio. Gracias a tod@s

Algo tan grave como importante en mi vida no podía dejar de publicarlo en mi blog, ya que es mi casa y mi confesionario.

Espero poder salir con bien de esto, para seguir cumpliendo años y ver crecer a mis nietos, que es uno de mis máximos deseos.

viernes, 30 de marzo de 2018

RETAZOS 10


NECESITO UN ABRAZO.


Manuel, había sido un hombre sencillo, podríamos decir un hombre normal, había tenido lo suficiente para vivir y mantener a su familia con dignidad, gracias a su trabajo de maquinista de tren. Se crio y vivió en Madrid, se caso con Rosa de la que se enamoro a primera vista, tuvieron cuatro hijos, dos hembras y dos varones, a los que pudo darles unos estudios, no sin algún esfuerzo, y sacrificio eso sí.
Su esposa Rosa, una mujer guapa, sencilla y muy trabajadora, aunque eso sí, con mucho carácter, con lo cual llevo las riendas de la casa con mano firme. Se puede decir que fueron un matrimonio feliz, con los problemas normales de una larga convivencia. Sus hijos: el mayor es un cirujano de éxito en Barcelona. La segunda ejerce de médico de familia en León. La tercera es maestra en un pequeño pueblo de Asturias. Y el menor es arquitecto en Zaragoza. Todo había salido a pedir de boca, sus cuatro hijos tenían una buena carrera de la que vivían sin apuros, salvo la distancia que los separaban a unos de los otros, algo a lo que Rosa nunca se acostumbro.

Rosa tuvo la desgracia de ser una víctima de cáncer, a los sesenta y ocho años. El suyo fue un cáncer inmisericorde, con ella, y con toda la familia que lo sufrieron unidos como una piña, hasta el final.  Cuando Manuel se quedo solo, se le vino el mundo encima, siempre habían estado juntos desde muy jóvenes. Durante varios años estuvo solo, una mujer le venía a limpiar dos veces en semana, el iba a comer a un comedor de la tercera edad, cercano a su casa, pero se sentía tan solo que accedió a instalarse en una residencia.  
Manuel, tiene ochenta y ocho años, vive de sus recuerdos tanto buenos como malos, en la misma residencia donde entro la primera vez, allí todos lo conocen y respetan. Ha sabido rodearse de amigos con los que tiene muchas cosas en común “se lo pasan bien”. Tiene la suerte o desgracia, de tener su memoria en perfecto estado, cuando se queda solo en su habitación habla con Rosa, como si estuviera a su lado, le cuenta lo que sabe de los hijos, como son sus nietos, y le dice que aun la echa de menos, a pesar de haber pasado treinta años desde su marcha.

Al principio, todo estuvo “bien” los hijos, aunque vivían lejos lo llamaban a diario para saber cómo estaba, a veces se ponían al teléfono los nietos de los que estaba muy orgulloso, como todos los abuelos, Manuel tenía nueve nietos, lo visitaban a menudo a pesar de la lejanía, se turnaban en las visitas, y una vez al año por navidad se reunían todos.
Pasados unos años, poco a poco se fueros distanciando las visitas, después las llamadas, lógico, tenían muchas obligaciones, al parecer cada día más, los hijos sus respectivos trabajos, los nietos sus estudios y sus amoríos propios de la edad.
Pasaron los años y llego el día en que Manuel se sintió mal, muy mal, le visito el médico, y a petición suya le contó la verdad, estaba grave, le quedaba poco tiempo. Salió cabizbajo de la consulta, se encerró en su cuarto, ese día no quiso bajar con los amigos.

Como echaba de menos a su familia en esos momentos. Si por lo menos su Rosa hubiera estado a su lado. Comenzó a llamar a sus hijos, trataba de sincerarse con ellos y avisarles de su inminente y definitiva marcha, con la esperanza de que acudieran para estar a su lado y despedirse de ellos. 

 Conforme los llamaba, se iba viniendo abajo, apenas lo dejaban hablar todos estaban muy ocupados, no podían dedicarle unos segundos, todos tenían alguna urgencia, tanto fue así, que no pudo decirles que se marchaba para siempre, y que los necesitaba a su lado para el último viaje.

Manuel se moría, y en el último minuto le pidió un favor a la única persona que tenía a su lado, la enfermera, la buena mujer estaba pendiente de él tratando de consolarlo, sabia lo amargo que puede ser dejar este mundo en solitario.

De pronto Manuel le dijo -Puedo pedirle un favor ¿Me puede dar un abrazo? Hace tanto que no siento el calor de un cuerpo humano. -Necesito un último abrazo, ¡¡por favor!!
Y Manuel se fue en silencio, con el calor del abrazo solidario de una desconocida.



jueves, 8 de marzo de 2018

MOMENTO HISTÓRICO ESTE 8 DE MARZO



Y será un día histórico por ser el primero en este país, que a la celebración del Día internacional de la mujer, se le une una Huelga General, la primera convocada solo por y para las mujeres.
Estamos en el siglo XXI y la lucha de las mujeres por la igualdad comenzó en 1857 es pues incomprensible e injusto que al día de hoy tengamos que seguir reivindicando esa deseada y merecida igualdad, máxime cuando no se pide nada que no sea lógico, sino todo lo contrario, solo ser tratadas como personas de pleno derecho, y respetadas en todos los ámbitos, en el trabajo, y en la casa, si todos somos iguales ante La Ley, y La Constitución así lo refleja, que se cumpla de una vez y para siempre esa igualdad.
El morado es el color que nos representa en este día. Se cree que ese color se adopto, en honor de las 129 mujeres que fueron asesinadas a sangre fría en 1908 en la fábrica de textil  donde trabajaban, al negarse a seguir trabajando si no se atendían sus reivindicaciones dada la gran explotación que sufrían. Como todos ya saben o deberíamos saber, fue el propio empresario quien prendió fuego a la fábrica con todas las trabajadoras dentro. Al parecer en ese aciago día, las telas que estaban tratando eran del color morado, de ahí que se decidiera en recuerdo de aquellas valientes mujeres adoptarlo para representarnos a todas.
Es un hecho histórico en España por ser la primera huelga de mujeres en exclusiva. Ya en el 1975 en Islandia las mujeres la hicieron y casi paralizaron el país. Hoy la gran mayoría de las mujeres pararan, en sus quehaceres cotidianos, aunque desgraciadamente muchas no lo podrán hacer por el miedo a ser despedidas y porque tienen contratos basura, pero que aun a sabiendas de que lo son ellas necesitan ese trabajo, en solidaridad con ellas, debemos de poner un delantal colgado de ventanas y balcones, el mío ya está puesto.  Hoy no haremos nada de los trabajos que hacemos habitualmente, es un (día de brazos cruzados) y saldremos a la calle a para decirle al mundo que no vamos a parar ni a callar hasta conseguirlo.
Creo firmemente que este día y esta huelga, puede ser un antes y un después, ojala lo sea, por el bien de toda la sociedad, por todas las mujeres de hoy y del mañana, para que este día en un futuro solo sea recordatorio de la lucha, cuando ya nada haya que reclamar, porque por fin se cumpla en todo la añorada IGUALDAD PLENA.

viernes, 17 de noviembre de 2017

NOAH


El diez de noviembre de 2.017 a llegado a este mundo un nuevo miembro de la familia, el segundo hijo de mis hijos Gabriel y Virginia. Hace dos años y medio nos regalaron a Enara su primogénita y ahora a su hermano Noah, nombre cuyo significado es Noé, que es indistintamente para niño y niña, o sea que es unisex. El nombre es bonito y pegadizo, aunque tengo que reconocer que poco usual por ahora, que todos sabemos lo de la moda de los nombres, y si no que se lo digan a los maestr@s.
Afortunadamente todo salió bien y ya están en su casa, su confortable hogar, con su pizpireta hermana que tras conocerlo puso la normal cara seria que todos los niños ponen ante un personaje desconocido, después se lo ha tomado muy bien, le habla y hace caricias, el se pasa casi todo el día dormido con cara de estar muy satisfecho. La hermana parece que tiene prisa porque crezca rápido para que juegue con ella, cosas de la poca edad, ya que ella aun habla algunas cosas en clave casi ininteligible, aunque sabe muy bien lo que quiere y lo que no, afianzando su personalidad a pasos agigantados.

Noah, es ya el cuarto nieto, Claudia, Alejandro, Enara, y ahora Noah. Es una gozada ver crecer la familia, saber que cuando nosotros ya no estemos parte de nuestra sangre seguirá viviendo en ellos, para mí esa es la única y mejor resurrección con la que podría soñar.
Como con los anteriores nietos tenía que escribirle unas notas, no iba a ser menos mi benjamín NOAH.
Al igual que con los anteriores nietos mi deseo principal es que sean queridos, que no les falte de nada, y no me refiero a lujos superfluos, solo en el sentido de lo verdaderamente importante, y sobre todo que sean muy felices. Sé que lo serán ya que han tenido la gran suerte de nacer fruto del amor de sus padres. Ninguno de ellos sufrirá el desamor ni el desapego, ellos aún no saben de su suerte, solo cuando pase el tiempo y la vida les muestre con toda su crudeza, la triste realidad que sufren millones de niños en el mundo, un mundo que se llama civilizado, pero que deja que se mueran de hambruna, dejan que sufran en sus carnes la maldades de guerras provocadas por intereses, les niegan la entrada a otros países a las familias que huyen de esas malditas guerras que otros provocan, y que solo ellos las sufren, para ser olvidados y llamados “daños colaterales”, lo digo siempre, pero por mucho que lo repitamos nunca lo diremos lo suficiente, pues por desgracia los dueños del mundo no ponen ningún empeño en cambiar nada.

Me preocupa, eso sí, el mundo que les vamos a dejar, porque sin ir más lejos ayer mismo científicos de todo el planeta 15.000 exactamente de 184 países, han dado la voz de alarma a todos los países para que hagan algo, para que paren esta acelerada destrucción del planeta, aunque mucho me temo que todo seguirá igual. 

Está claro que ni yo ni nadie de mi generación lo veremos, pero eso no quita para que sufra pensando en mis cuatro nietos, en su futuro, en su paso por este planeta llamado Tierra.
Ojala que los gobernantes de esta tierra sean conscientes de lo tremendo que sería no poner las medidas adecuadas para su recuperación.

Bienvenido al planeta Tierra NOAH, bienvenido a un mundo que es y podría ser mucho mejor si todos ponemos de nuestra parte, para que tú, y todos los de vuestra generación lo contempléis en todo su esplendor.

Tu abuela Conchi que te quiere y te quiso aun antes de nacer.

lunes, 31 de julio de 2017

QUE SÍ, QUE SÍ, QUE LA VIDA VA EN SERIO.


Nos damos cuenta demasiado tarde que “la vida va en serio”. 

La vida puede ser maravillosa y a la vez cruel. En segundos puede transportarnos de la mayor felicidad, a la mayor tragedia, lo peor de todo es que nadie está preparado para ese cambio tan brutal. En la vida no hay ensayos como en el teatro, o en la música, no hay un seguro a todo riesgo que nos compense, es un salto de trampolín sin red.  Siempre da una de cal y otra de arena, nos damos cuenta de ello demasiado tarde, de todas formas tampoco podríamos hacer nada. 

Ciertamente, de las desgracias nadie se libra, da igual el estatus que tengas, aunque en otras muchas cuestiones y curiosamente, la vida, no trata a todos por igual, no debería ser así, pero es la verdad, ¿selectiva?  O paradojas de la propia vida. Sinceramente no creo que sea la propia vida per se, somos los humanos, los que hacemos las distinciones, desde que el mundo es mundo. El ser humano es el mejor y el peor de los seres vivos, en él se encuentran todas las virtudes y todos los defectos, la mente de los humanos ha sido y sigue siendo conflictiva, nadie como el ser humano es capaz de lo más humano y de lo más ruin. De tener sentimientos nobles, de sentir  empatía por los más débiles, o de ser un miserable capaz de conseguir sus propósitos al precio que sea.

Qué duda cabe de que a los pobres de solemnidad siempre les toca la peor parte. A ver si no, en caso de un desastre natural, por ejemplo: un terremoto ¿qué barrios se destruyen antes? Los de los ricos y poderosos, construidas con todas las garantías y últimas tecnologías a prueba de seísmos, o las viviendas de barrios deprimidos de construcciones de bajo coste y dudosa calidad, porque a ningún gobierno le importa un pepino el destino de sus moradores. 

Si amig@s la vida va en serio, y mejor acostumbrase lo antes posible a sus vaivenes. Una cosa buena que se aprende con los años es saber valorar las cosas que de verdad son importantes, que no son precisamente las que se puedan comprar, a veces cuesta saber valorarlas, es por eso que la experiencia es un grado, las vivencias te lo enseñan, solo tienes que tener los pies en la tierra para darte cuenta, aun así, hay gente que jamás se enteran. 

Perdón por el tostón, es que hoy me ha dado por filosofar y tenía el blog abandonado, he ahí la cuestión.

viernes, 4 de septiembre de 2015

UN NIÑO, UNA VIDA, UNA FOTO.



Una foto da la vuelta al mundo, la imagen, un niño de unos dos años yace boca abajo en la orilla de una playa Turca, una imagen que nos ha roto el corazón, su hermano de cinco y su madre también perecieron en el intento. Desgraciadamente no es el único, son miles, él, es solo el detonante que ha conmovido las conciencias, ¿pero acaso ha movido las de los que tienen en sus manos el remedio? Lo dudo, “ellos” los inhumanos, se toman su tiempo, después de comprobar durante un tiempo con la máxima pasividad, como el problema aumenta día a día, ante la ya evidente emergencia de la tragedia, “ellos” se toman su tiempo y deciden reunirse dentro de 15 días,  seguramente en ese trance tardaran sabe dios cuánto tiempo más en ponerse de acuerdo.

Realmente nada les importa, no sienten esa urgencia, ni ellos, ni los suyos la sufren, desde su estatus de privilegiados. Mientras cada día, cada hora, cada minuto, hay miles de personas desperdigadas por caminos y vías de trenes, faltos de alimentos, agua, e higiene, cargados con una gran mochila de preocupación e incertidumbre, el miedo a lo desconocido, saben que muchos se quedaran por el camino, comprueban en primera persona la indiferencia del mundo ante su sufrimiento. Muchos se preguntaran ¿si es tan grave su delito de querer salir del infierno de sus países? Sin duda que son gentes pacificas, que solo desean trabajar en un país en paz, quieren vivir en un país en paz para el futuro de sus hijos. Quizás no sospechaban que se encontrarían con la incomprensión del continente europeo, ese que todos buscan como si del paraíso se tratara, el paraíso de los derechos humanos, no contaban que los mismos que aprueban las leyes sobre derechos, cuando llega el momento de ejercerlos, no las cumplan. ¿Qué podemos hacer?  ¿Quién castiga a los incumplidores?

Lamentablemente tendremos que seguir viendo como se pisotean esos supuestos derechos, y veremos con horror a más niños como a Aylan, aun tengo grabada en mi retina la imagen de un niño de Gaza partido en dos, si hiciéramos un recuento seria miles los niños masacrados, ¿Dónde quedaron Los Derechos de los niños?  En un mundo que se llama civilizado, existen los niños sin derechos.

La vida sigue y pronto nadie se acordara de estas y otras muchas tragedias de nuestros días, creadas ex profeso por intereses.

Mientras ellos se toman su tiempo, el mundo se indigna, comprobando que lo de los derechos humanos, solo es un bonito eslogan.


jueves, 4 de junio de 2015

ENARA





Enara, llegaste hace dos meses a nuestra vida colmando de felicidad nuestros corazones.  Tan pequeña y ya te haces notar, nos miras con curiosidad, la curiosidad del que todo lo extraña y quiere aprender, sin saber que lo está haciendo.

Ajena a todo, solo exige su teta, su baño, su paseo. Cuando esta incomoda saca todo el aire de sus pulmones y llora como un verraco. Cuando está tranquila y satisfecha, mira a su alrededor, con fijación, sin duda quiere conocer su entorno, el mismo que se grabara en su memoria, en su disco duro donde almacenara todas sus vivencias. Primero, las caras de sus padres, y a si, poco a poco, día a día, su pequeño cerebro se irá llenando  de personajes y lugares. ¡Cuánto le queda por aprender a mi pequeña!

Hace poco más de un año, aun no existía, ahora es un ser imprescindible en la vida de sus padres y de toda la familia.

Aún está muy lejos de saber que es un ser privilegiado, a la que no le faltará de nada, sobre todo tendrá mucho cariño. Tardará muchos años en descubrir que hay otro mundo, en el que los niños no son tan afortunados. Un mundo cruel en todos los sentidos, en el que los niños se convierten en víctimas inocentes, sólo por haber nacido en el sitio equivocado. Y lo más grave  es que se podría evitar, si hubiera voluntad de hacerlo, el mundo está lleno de riquezas, de tierra, de agua y de comida para todos, pero por desgracia no hay voluntad. Y el mundo sigue, y sigue. El ser humano no ha aprendido nada de la historia, y repite los mismos errores una y otra vez.

 Enara, pronto comprenderá, que es una niña deseada, nacida del amor, que se criará en un hogar feliz sin lujos pero confortable, que no pasará hambre, ni frío, y se dará cuenta de la suerte que ha tenido, y le dará gracias a la vida.

Mi pequeña y querida Enara, bienvenida a este mundo, y a nuestras vidas, tu personita, nos traerá grandes y divertidos momentos que todos disfrutaremos. Gracias por existir.

Enara, significa “golondrina”, espero que sea libre como ellas.