domingo, 20 de febrero de 2011

LOS OFICIOS ARTESANOS

Desde el principio del mundo el hombre se las ingenio para sobrevivir, inventando herramientas rudimentarias, que les ayudaran a cazar, a curtir pieles para soportar los fríos invernales, Etc. Ciertamente pasaban años, entre un descubrimiento y otro. El fuego fue uno de los inventos más importantes, junto con la rueda, y la agricultura. Usaron herramientas hechas con piedras y madera, hasta la edad del bronce. Y así, siglo a siglo, la inteligencia unida a la necesidad, hacía de hombres y mujeres artesanos por necesidad. 

 ¿Que son los oficios artesanos? A pesar de la ambigüedad, podríamos llamar “artesanos” a los productos que se elaboran manualmente, con materias primas, como; madera, fibras vegetales, barro, metales, cuero, etc… suelen ser productos únicos, y actualmente llevan el sello de calidad que los identifica como hecho a mano, y tienen el valor de lo exclusivo.

¿Se perderán los oficios artesanos? Muchos ya se han perdido, otros muchos están en vías de extinción. Algunos de los más antiguos que desaparecieron hace años son: Carretero: era el constructor de carros, tartanas, remos, timones, norias, galeras, etc. Calderero: era el que fabricaba y arreglaba sartenes, peroles, calderas, etc. Chalan: el chalan se dedicaba a la compra venta de mulas, y asnos jóvenes llevándolos por pueblos y ciudades. Aguador: el aguador cargaba en su carro tirado por una mula, barriles llenos de agua, para abastecer a los pueblos y ciudades donde no tenían fuentes. Sillero: trabajaba con la madera hacia los palillos y el asiento de enea. Matarife: se dedicaba a ir a las casas en época de matanza, el se encargaba de matar al cerdo, abriéndolo en canal y destripándolo, en una espuerta llevaba cuchillos  navaja de afeitar, y cuerda para amarrarlo. El guarrero: recogía a los cerdos de la vecindad para llevarlos al campo a comer, y los devolvía por la tarde. Era prácticamente igual que el Pastor, Pocero: este se dedicaba a hacer pozos en la tierra para encontrar agua, el trabajo era duro, pues tenía que bajar hasta quince o veinte metros, aunque dicen que estaba muy bien pagado. Tintorero: aquí tengo que hacer un alto pues mi abuelo fue tintorero, oficio que enseño a uno de sus hijos, mi padre, en honor a ellos relatare algunos recuerdos de mi niñez. 

A mi casa la llamaban la “casa del tinte”, porque mi padre era tintorero, oficio que aprendió de su padre, mi abuelo. No recuerdo exactamente qué edad tendría yo, pero debía ser muy pequeña, no obstante aún tengo grabadas aquellas imágenes, de mi padre entre los enormes calderos, sobre unas estrevedes no menos grandes, había varios, uno lleno de agua hirviendo, donde diluía el tinte removiendo con un enorme palo, el color era el que el cliente previamente había elegido, en uno de los muestrarios de colores, aunque el más solicitado era el negro para los lutos. Otros dos calderos más, uno con agua fría que fijaba el color,  y otro también con agua fría que servía para acabar de enjuagar la prenda y que quedara limpia. 

 Aquella humareda impregnada de un fuerte olor, que no era desagradable, que desprendían los pigmentos de los tintes, el olor de las maderas que se usaban para las candelas que había  continuamente que avivar, cuando subían las llamas tiznando toda la caldera, era una mezcla del bonito color de las llamas y los olores que para mí era hipnotizador, una atracción que me dejaba  absorta, me gustaba tanto entrar en el corralón, donde mi padre tenía toda esa pequeña industria artesana, que mí madre sabía siempre dónde encontrarme. 

El proceso era muy laborioso y pesado, pues la mayoría de las veces eran abrigos o chaquetones de un género de paño bastante pesado. Cada proceso tenía su tiempo el de teñir había que esperar con la prenda colgada, para que se fijara el tinte, después varios enjuagues, no os podéis imaginar lo que podía pesar un abrigo de aquellos empapado, mi madre tenía que ayudarlo a sacar las prendas con ayuda de unos gruesos palos y entre los dos lograban tenderlos. El secado tardaba mucho pues en esa época no había secadoras,  por ultimo había que entregar la prenda en perfecto estado de plancha, (tampoco tenía centro de planchado) pero mi padre era un perfeccionista y entregaba las prendas como recién compradas. No me extraña que mi padre tuviera los problemas de espalda que tuvo después. 

Años más tarde  tuvo que dejarlo, aún teniendo muy buena clientela, venida de todas partes de Córdoba y de un alto poder adquisitivo para aquella época, el encarecimiento de los tintes unido al enorme trabajo que requería el oficio totalmente artesanal.

Mi padre era un artesano nato, o como decimos ahora, un maestro del  bricolaje. Podía fabricar y arreglar con sus manos, cualquier cosa, lo mismo arreglaba los tejados, que reparaba los desconchones de las paredes, o podaba las parras, se fabricaba las cañas de pescar le quedaban tan bonitas que la gente caprichosa se las compraban, sabía hacer los catrecillos para sentarse cuando iba de pesca, con un pequeños trozos de madera hacia el puño de las navajas, o nos hacia algún juguete, con esparto le hacia las fundas a las damajuanas o garrafas, o arreglaba los zapatos como el mejor de los zapateros, etc…  

Otros oficios como ya dije al principio algunos seguramente se perderán por no ser rentables o por que no habrá quien los sepa hacer, solo una muestra: Huevero, Zapatero, Bordadora, Alpargatero, Marroquinero, Alfombrero, Encajera, Sillero, Abaniquero, Afilador, relojero, Espartero, Hojalatero, Guarnicionero, Filigranero, aquí vuelvo a hacer un alto para recordar a Antoñita la mujer de mi primo Manolo, que era una excelente filigranera. 

Antoñita, en el verano se sentaba en el patio a trabajar en el precioso arte de la filigrana. La recuerdo sentada en su silla delante de una pequeña mesa rectangular, de tablero grueso, con la altura adecuada al trabajo que en ella realizaba. Creo que es uno de los trabajos más bonitos y delicados de la orfebrería o platería cordobesa. Yo me quedaba embelesada y no me cansaba de mirar una y otra vez. Seguía con la vista el camino que aquellos finísimos hilos de plata de diversos grosores, que se iban deslizando en las expertas manos de mi prima, rellenando espacios y dejando otros vacios formando dibujos semejantes al encaje, todo a una velocidad de vértigo. Con la mano derecha sujetaba una pinza terminada en una punta muy fina, que era la única herramienta que usaba, mientras que con la mano izquierda sujetaba la pieza que iba rellenando magistralmente de bellos dibujos (aquello era magia para mí). Y no digamos cuando veía las piezas terminadas; cofres, abanicos, pendientes, pulseras, rosarios, etc. Todavía conservo el rosario que ella me regaló para mi comunión. Después he sabido que el arte de la filigrana la difundieron los árabes, siendo Córdoba una de las ciudades que más tradición tiene. 

Entre la segunda mitad del siglo XVIII y principios del XIX llega la Revolución Industrial, donde el trabajo manual, es reemplazado por las “mágicas” maquinarias que todo lo hacen, sustituyendo a casi todos los  artesanos. Indudablemente ningún ser humano puede competir con una maquina.

La poca artesanía que hoy hay es un artículo de lujo que pocos pueden pagar, pues son muchas las horas que hay que dedicarle a cualquier trabajo manual, de ahí que no sea rentable,  por desgracia algunos más se perderán, ¡o quizás no! ¡ ojala!

miércoles, 16 de febrero de 2011

ATRACCIÓN FATAL

¿Que tiene la política? ¿Por qué atrapa y seduce? Seguramente habrá muchas respuestas, cada cual tendrá su versión particular del tema, a mí personalmente me parece indecente, que muchos quieran perpetuarse en los cargos, sobre todo cuando es el pueblo masivamente el que le pide que dimita, como ha sido estos días el caso de Egipto, pero no es ese caso solo, la lista sería interminable, hay y ha habido muchos más, y lo que es peor seguirá habiéndolos, de ahí viene mi pregunta. ¿Qué tiene la política?

¿Por qué  algunos se resisten a dejar sus cargos contra viento y marea? ¿Qué hace que una persona pierda de esa manera su dignidad? Para mí, no tienen orgullo, ni amor propio.  A mí jamás se me ocurriría estar en un sitio en contra de la voluntad de la gran mayoría, ¡será que yo no soy normal! (estoy empezando a preocuparme). Antes he dicho, algunos, y es porque no me gusta generalizar, pero realmente son muy pocos los que han sabido retirarse a tiempo.

Será que los asientos de los escaños están revestidos de “Liria o Liga” -especie de pegamento para atrapar pájaros, que se hace con sabia de ajonje, se fríe con aceite y pez-rubia, sabiendo las proporciones-, y hace que queden pegados. Pues parece que algo parecido les pasa a  los políticos, el cargo los atrapa y los subyuga, como la mejor y más fuerte de las drogas, debe ser eso, porque si no dirían tantas tonterías, se pasan los plenos insultándose unos a otros, en vez de dar soluciones. Dan muchas  ruedas de prensa, para no decir nada, y para colmo los periodistas no pueden preguntar. “Esto no es normal” no sé si me equivoco pero veo mucha mediocridad. Día tras día están dando un mal ejemplo, las personas en paro quieren soluciones, no riñas vulgares, el hambre no se quita con palabrería barata. Un poquito de seriedad, por favor” Luego se quejaran de la abstención.

Otro motivo  puede ser, que les guste salir en los medios, y escuchar las continuas palabras de “peloteo” de gente que los alaban delante, y los repudian por detrás.

Si el político se cree solo las alabanzas, está “muerto” como político, las personas auténticas son las que le dicen la verdad aun a costa de perder su estima o su empleo. El político inteligente es el que se rodea de gente de gran valía sin temor a que le hagan sombra, y debe de escuchar más al que no siempre le da la razón, pues seguramente es el que más razón tiene.

De todas formas los políticos son necesarios, aunque a mí me parezca un oficio que tiene mucho de masoquismo, porque el buen político de verdad, no tiene tiempo para disfrutar de la vida en familia ya que los problemas se multiplican, y hay que solventarlos con urgencia, ya sea en el gobierno central, en comunidades, o en ayuntamientos, y cuando hay muchos problemas no se pueden evadir, si tienen “lo que hay que tener” claro está.

No puedo pasar por alto la corrupción, si ya en cualquier ámbito de la sociedad es malo, en política es inadmisible, es sabido que ningún partido está libre de indeseables, pero ante la mas mínima sospecha de corrupción “tolerancia cero”,  lo que es igual a “expulsión”, si así lo hicieran, pronto se acabaría con los vividores de la política, que tanto daño le están haciendo.

A las personas que cansadas de que los partidos actuales no cumplen con sus expectativas, y deciden formar nuevos partidos, con toda la ilusión valentía y propósito, de cambiar todo lo que funciona mal en el país, con las mejores de las intenciones, les quiero decir una cosa, que tengan cuidado con las malas hierbas que se cuelan entre el buen trigo (creo que a buen entendedor con pocas palabras basta), y por supuesto les deseo mucha suerte y que no cambien como tantos otros, que se mantenga limpios  “que no es poco”.

Yo, cuando deje la organización a la que pertenecí dije “nunca mais” como dicen los gallegos, mi “voto” estará dispuesto para quien se lo gane por su trayectoria y coherencia.

Esto es solo la humilde opinión de una inexperta en muchas cosas, mi única experiencia son los años vividos, esta opinión no tiene porque ser compartida. Siempre digo que nadie tiene la verdad absoluta y, por supuesto, yo tampoco.

jueves, 3 de febrero de 2011

DON CARNAL


Comenzamos Febrero, mes de celebración del carnaval, festividad no religiosa que precede a la cuaresma.

Ya antes de Cristo los campesinos se disfrazaban y bailaban alrededor de las hogueras para celebrar la fertilidad de la madre tierra, y para alejarla de los malos espíritus. También los romanos dedicaban unos días de febrero a festejar y honrar al dios fauno, en las “saturnales” romanas, es pues una festividad de raíces paganas.

Es sabido que los cristianos tomaron muchas costumbres de los romanos adatándolas a sus necesidades evangélicas, y fue la religión quien las difundió por toda Europa y colonias americanas, adaptándolas cada pueblo a sus costumbres locales. El carnaval son las fiestas previas a la cuaresma que se inicia el miércoles de ceniza, según el calendario litúrgico, cuarenta días antes de semana santa, empezando ésta por el domingo de ramos, aunque las fechas son movibles, es febrero el mes carnavalero por excelencia.

Fusión de culturas, costumbres, creencias, y tradiciones, con más de dos mil años de antigüedad, donde las ciudades sufren una metamorfosis.

A lo largo de la historia fueron prohibidos por varios papas, sin mucho éxito, ya que el pueblo no permite fácilmente que se les quiten de raíz sus tradiciones ancestrales, la prueba es que han llegado hasta nuestros días. En España estuvieron prohibidas por orden de Franco durante muchos años, aun así el pueblo se las arreglaba para burlar a la autoridad.

Los carnavales más famosos mundialmente son; los de “Venecia” donde el lujo de sus máscaras y majestuosos atuendos, del siglo XVII, unidos a la belleza del entorno, no tiene parangón. El de “Río de Janeiro” donde cuerpos esculturales se mueven al son de la música de samba, ritmo, colorido, y fuego en el cuerpo. El de “Nueva Orleans “en el Estado de Luisiana. El de “Barranquilla” en Colombia. En España los de “Cádiz” son la voz del pueblo, sus coros, comparsas, y chirigotas encuentran en la situación política del momento, su caldo de cultivo, haciendo mofa de los políticos principalmente, todo aderezado de la gracia natural y espontanea que los gaditanos derrochan. Otros como el de “Sitges” o el de “Tenerife” etc…

La importancia del carnaval como fenómeno social ha sido reflejado en obras como “El libro del buen amor” de Juan Ruiz, reflejado por pintores como, Brueghel, o Goya, o por compositores, como Berlioz, Schumann, o el genial Verdi.

Como no podía ser de otra manera todos tenemos recuerdos de esas fiestas, paso a relatar algunos de mis recuerdos de la niñez y adolescencia, en esa época de carnaval.

Cuando llegaban esas fiestas tan esperadas por alegres, y porque no había muchas ocasiones en las que el pueblo humilde pudiera expresarse libremente, era una forma de liberar las frustraciones.

A niños y niñas, nos disfrazaban con ropas viejas, a las niñas de niños, con las de los hermanos, y a los niños de niñas que resultaban mucho más cómicos. Como igual de cómico es un hombre vestido de mujer. Los socorridos disfraces de payaso y de demonio, con cuatro trapos viejos y la cara pintarrajeada, con un poco de imaginación dábamos el “pego”, y sobre todo nos lo pasábamos muy bien. Pero las que realmente se lo pasaban bien eran las mujeres. Se disfrazaban de viejas, con ropas negras y bastón, con el pelo manchado de polvos de talco, y con el lápiz de ojos imitaban las arrugas y ojeras, caminando encorvadas y hablando con voz temblorosa. Era increíble lo habilidosas que algunas podían llegar a ser, no sólo en el arte del camuflaje sino como auténticas actrices, alguna se atrevía a imitar al universal “Charlot”, con bastante arte por cierto. Pero lo más socorrido era usar las ropas más viejas de sus maridos, si estaban gordos; pues con cojines en la barriga y en el culo, asunto resuelto, y allá que iban corriendo de casa en casa alborotando al vecindario, que tranquilamente estaba ocupado en sus quehaceres cotidianos. Las que llevaban careta, al cruzarse por la calle con otras vecinas, desfigurando la voz les decían la famosa frase “Adiós, que no me conoces”, y las otras intentaban sonsacarlas con preguntas para ver si lograban identificarlas, al no conseguirlo decían que “joía”, no hay manera, y seguían su camino, dándole vueltas a la cabeza intentando descubrir a la susodicha. Mientras que la “máscara” seguía su camino contenta de haber salido airosa, sin que hubieran descubierto su identidad. Alguna que otra vez se llevaban un buen susto, pues algún gracioso desde la ventana alzaba la voz gritando a pleno pulmón:

―¡¡Que vienen los guardias, que vienen los guardias!!  

Y las pobres, entre el miedo y la risa por lo ridículo de la situación, corrían como alma que lleva el diablo escondiéndose en la primera casa que encontraban. Hasta que se daban cuenta que todo había sido una broma, entonces estallaban en risas junto a los vecinos que las apoyaban, entonces se desmadraban, cantaban, contaban chistes era una manera de evadirse cada una de sus respectivos problemas. Alguna aprovechaba la ocasión, única en todo el año, para ridiculizar al marido, vengándose así del maltrato que recibían de sus conyugues.

Hoy día nos parecería ridícula esa pírrica venganza, pero era lo único que podían hacer, pues ni tan si quiera la familia las apoyaba, y mucho menos la policía, totalmente indefensas no les quedaba otra que seguir aguantando estoicamente por los hijos. Por eso el Carnaval era la única válvula de escape que tenían, aunque no pocas veces las risas acababan en llanto, pues afloraba en ellas el sentimiento de impotencia que llevaban arrastrando año tras año.

Más adelante los jóvenes organizaban en las casas bailes de disfraces, pero estos ya vestían bonitos trajes que con la ayuda de sus madres o tías les confeccionaban. Mis amigas y yo los veíamos pasar todas llenas de envidia. Los chicos también iban guapísimos. (No pensaran que en la casa donde se celebraba el baile, no estaba toda la familia, incluidos los abuelos tíos y sobrinos, y algún agregado más, ya que había que cuidar “la moral”, pero estoy segura que se descuidarían, momento que aprovecharían las parejas para “achucharse”). Cuando terminaba el baile, ya entrada la noche, los mayores acompañaban a las jóvenes hasta sus respectivas casas, tan puras e intactas como habían salido. Pero lo que afortunadamente no podían controlar eran sus mentes y los sueños eróticos que chicos y chicas tendrían esa noche.

Años más tarde en Córdoba, el barrio de San Agustín fue el centro de la fiesta allí acudían todos los que gustaban de disfrazarse pero principalmente los “mariquitas” que así llamaban a los pocos homosexuales que se atrevían a dar la cara, pues de todos es bien conocido la hipocresía que había en esos tiempos de represión, y como eran señalados, perseguidos y maltratados sin compasión. Estos, vestidos con atrevidas ropas de fiesta disfrutaban de un día de supuesta libertad, las calles se llenaban de gente riendo y comentando, yo creo que los que más se divertían eran los disfrazados, seguramente era una forma de desquitarse de tanta represión, y persecución, que había tenido que soportar, durante un régimen dictatorial y falto de libertad colectiva e individual.

Ya con mis hijos pequeños, en el colegio y en la asociación se hacían desfiles y concursos por el barrio. Yo siempre participaba, con mis hijos, con cuatro trapos y un poco de idea conseguía unos aceptables disfraces, con los que salíamos a mezclarnos con vecinos y amigos al compas de la música.

Eran tiempos de reivindicaciones, en los que las Asociaciones de Vecinos tuvieron un papel importantísimo. Éramos jóvenes con muchas ganas de cambiar la sociedad, había mucha unión y camaradería entre los vecinos. ¡Que tiempos!

jueves, 20 de enero de 2011

LLEGO LA RADIO


La otra noche, como otras muchas, me desvelé (será que va de regalo con los años). Cuando eso ocurre, tengo la costumbre de poner la radio, y escuchándola, logro a veces dormirme relativamente pronto. En éstas estaba, cuando me puse a reflexionar sobre los años que disfrutamos de este magnífico artefacto, y de cuantos buenos ratos nos ha hecho pasar, por eso se me ocurrió dedicarle unos modestos párrafos de agradecimiento.

Según mi querido amigo google, el 14 de Mayo del 1897 Guglielmo Marconi, dio a conocer su descubrimiento de la “telegrafía si hilos” no creo que se pudiera imaginar, que sería uno de los inventos más populares. Cincuenta años antes, ya se experimentaba con el telégrafo. Un hecho histórico que marco el nacimiento de la radio, fue el llamamiento de socorro del Titanic la desgraciada noche de 1912. En tiempos de guerra fue el principal medio de difusión.

 EAJ1 Radio Barcelona, llamada la “decana” por ser la primera en emitir en España, a la que después siguieron otras muchas. En 1937 se creaba Radio Nacional, siendo montada sobre cuatro grandes camiones. Convirtiéndose en la primera de la cadena más importante de España.

La radio solo la conocíamos de verla en las películas, nadie podía imaginar que aquel artilugio, llegaría a formar una parte tan importante de nuestras vidas, ya que a través de ella estamos  informados al momento de todo lo que acontece en el mundo, sea bueno o malo. También nos entretiene, nos hace reír y a veces llorar, nos acompaña en los viajes, y en las noches de insomnio. Que más se le puede pedir, y todo eso por un módico precio.

Me traslado a mi niñez, allá por los años cincuenta y cinco al sesenta. Una casa de vecinos, de bonitos patios llenos de plantas y flores, con tejados de tejas árabes, en un bonito barrio de Córdoba rodeado de un importante, Patrimonio.

Cuando la radio llegó a nuestra casa. Los primeros en comprar un aparato fueron nuestros queridos vecinos Francisco y María. En su comedor, se reunían por la tarde todas las vecinas de la casa para escuchar los seriales, que por cierto eran buenísimos, no sólo por el elenco de actores, sino porque eran adaptaciones de grandes obras literarias, de los clásicos. Me estoy refiriendo a los primeros seriales.  Cuando  yo salía del colegio corría a integrarme en el grupo como una  escuchante más. Me gustaban mucho las historias que se contaban, e interpretaban tan maravillosamente bien, tanto que era como estar viendo una película a la que tú le podías poner cara a los intérpretes.  Con el tiempo dejaron a los clásicos y poco a poco pusieron de moda los folletines radiofónicos tipo, “Ama rosa”, o “Simplemente María”, etc. perdieron mucha calidad, aunque seguramente ganaron en audiencia, como por desgracia sigue ocurriendo hoy en el caso de la televisión.

Cuando ya mis padres pudieron comprarse un aparato de radio. Recuerdo que por las noches, la ponían con el volumen bajo, para escuchar la emisora Radio España Independiente (Estación pirenaica), desde ella podían enterarse de muchas cosas que pasaban en el país y que no había manera de enterarse por otros medios. Gracias a esa emisora yo supe de esa mujer luchadora, que defendía a la clase trabajadora, Dolores Ibarruri, más conocida como  “La Pasionaria”, también a Santiago Carrillo y otros muchos. Aunque yo era muy niña, me gustaba lo que oía y los comentarios que les escuchaba a mis padres cuando creían que estábamos durmiendo. Poco a poco fui tomando conciencia de la situación en España, que no tenía nada que ver con lo que en el Colegio y en la iglesia nos contaban, las versiones eran muy distintas, y poco a poco al ir creciendo, no sólo en altura sino en madurez de pensamiento, yo sacaba mis propias conclusiones. Creo que desde los diez años ya era una niña responsable, sin perder por eso la alegría ni las ganas de jugar.

Por las tardes, no recuerdo bien si sería a las siete o a las ocho, radiaban una serie que patrocinaba, creo recordar la marca “Cola Cao” esta serie, llegó a ser entrañable para todos, ya que sus textos inspirados en una familia normal de la época eran muy divertidos, me refiero a “Matilde, Perico y Periquín”, los insuperables, Juana Ginzo, Pedro Pablo Ayuso y Matilde Vilariño, eran sus principales intérpretes y como siempre estaban geniales, seguidos de un gran elenco de actores, magníficos todos. A muchos de ellos los podíamos reconocer en las películas extranjeras, ya que hacían el doblaje al castellano de las mismas, impecablemente bien. Cuando terminaban el serial de la tarde, en la emisora local, en Córdoba era EAJ-24 Radio Córdoba, que estaba ubicada en la calle Alfonso XIII, comenzaba el programa de discos dedicados, que siempre comenzaba con una jota aragonesa que dedicaba Ricardo Solanas “el chatarrero” a todos los cordobeses. El programa consistía en solicitar una canción de tu cantante preferido y dedicársela a un familiar querido, por algún motivo concreto, como por ejemplo el día de su santo, el locutor decía; “En el día de su onomástica”. Cuando algún hijo, sobrino o nieto hacía la primera comunión, decían: “De fulanito de tal a zutanito en el día más feliz de su vida”. Igualmente en los bautizos y bodas, y las incorporaciones a la mili era: “En su incorporación a filas” Las canciones que en ese momento eran más populares, y que todos tarareábamos con mayor o menor acierto, coincidían con el gusto de los solicitantes, y el resultado era una larga letanía de nombres y buenos deseos que resultaban exasperantes, que no tenías más remedio que soportar si querías escuchar la canción que previamente habían anunciado.

Algunas de las canciones más escuchadas en aquellos años, eran: “Angelitos negros” de Antonio Machín, “Tatuaje” “ojos verdes” y todo el repertorio  de Doña Concha Piquer, “Soy Minero” y otras de Antonio Molina, y como no las de Lola Flores o Juanito Valderrama,  todas ellas inolvidables.

 En la misma emisora había un programa para niños que se llamaba “Radio Chupete”, en el cual el niño o niña que se presentaba tenía que cantar en directo una canción que él mismo elegía. El auditorio se llenaba de gente entre amigos y familiares. Entre los aprendices de cantantes, que la gran mayoría desafinaban horrorosamente, causando la hilaridad del público, no se me olvida un día que una amiga se presentó al concurso y fuimos todas las amigas a verla, ya desde el principio empezó a desafinar, no puedo expresar con palabras lo que mis amigas y yo vivimos en esos momentos, al comprobar cómo nuestra amiga desafinaba una y otra vez, no podíamos aguantar las carcajadas, y como a la vez sentíamos un gran remordimiento por reírnos de ella, queriendo evitarlo, el efecto era al contrario, más risa nos daba y más vergüenza sentíamos. Tratábamos de escondernos para que no nos pudiera ver, como nosotras no estábamos en las primeras filas, y ella, encima del escenario  con los nervios, afortunadamente no se dio cuenta de nada. Aquella vez todas mojamos las bragas  ¡Que  recuerdos!

Después vinieron programas de humor, uno que presentaba Pepe Iglesias, y se llamaba “El Zorro” en el que imitaba muchas voces con gran éxito. Otro muy famoso el de Alberto Oliveras “Ustedes son Formidables” programa de solidaridad, en el que participaba mucha gente haciendo donaciones, pues siempre tocaban la fibra sensible de los oyentes. Boby de Glané, presentaba “Cabalgata fin de Semana” y Raúl Matas uno de música, etc.ect… la lista sería interminable.

Desde entonces la radio, ha formado, y forma parte de nuestra vida. Hoy día hay emisoras para todos los gustos, dándonos oportunidad de elegir según el momento del día, o del ánimo que tengamos. Su compañía no tiene precio pues hace que no nos sintamos solos, que no es poco. Son muchos los momentos buenos los que tengo que agradecer a la “radio”.

martes, 11 de enero de 2011

FELIZ CUMPLEAÑOS, MI PEQUEÑA CLAUDIA

Cuatro lindos años tiene mi pequeña nieta Claudia. Había sido deseada por sus padres y por sus abuelos. Yo particularmente tenía prisa por conocer a mis nietos, pues siempre he temido, que les pasara como a mí, que no llegué, a conocerlos. Y como siempre que hablo de esto, digo que los eché mucho de menos, pues todas mis amigas hablaban mucho de los suyos, y yo no llegaba a comprender por qué yo no tenía ninguno. Tuve esa mala suerte, que le vamos a hacer.

Solo le pido a la vida, que me de salud para verte echa una mujer pequeña Claudia. Pero si no es así por causa del destino, quiero que sepas que te he querido mucho. Que ya te imagino cómo vas a ser de mayor, y estoy completamente segura, de que vas a ser una chica preciosa, y  sobretodo, y más importante, es que serás una buena persona, ya se encargaran tus padres de que lo seas, porque no puede ser de otra manera cuando hay una buena base, y tú has tenido la gran suerte de tener, buenos genes pues no solo se heredan los rasgos físicos, también las buenas maneras y la integridad, porque los padres se lo transmitimos a nuestros hijos y estos a los suyos, como nosotros lo recibimos de los nuestros, es así de simple.

Querida Claudia, como es lógico te deseo lo mejor, y lo mejor no son lujos innecesarios, lo mejor de la vida es el cariño de tu familia y de los amigos, pero la familia es la que nunca te fallará y siempre te apoyará en todas las decisiones que tomes en la vida, pero también están en la obligación de aconsejarte, si ven que te vas a equivocar, no pases por alto sus consejos pues “sabe más el diablo por viejo que por diablo” es un dicho muy antiguo, pero que sigue vigente, y seguirá, porque es verdadero. Hay cosas que se aprenden en los libros, y es bueno aprenderlas, y otras que te las enseñara la vida, por eso es bueno escuchar a las personas mayores, porque con sus vivencias, acumulan muchas  experiencias que en un momento dado te pueden ayudar a tomar el camino correcto. Por lo menos escúchalas y luego tú decides. No olvides que todos nos equivocamos, no una, sino muchas veces porque somos humanos, pero hay otro dicho que dice “que rectificar es de sabios” y también es muy verdadero, no dejes nunca, que el orgullo te impida rectificar, quizás tu felicidad dependa de ello.

Respeta siempre a tus padres, porque ellos lo han dado todo por ti, sin esperar nada a cambio, simplemente quieren que seas feliz, pero eso también depende de ti, cuando seas mayor serás responsable de tus actos, y no puedes culpar a nadie, de tus equivocaciones. No pierdas nunca el contacto con tu hermano, no dejes que nadie se interponga entre tu familia y tú, no olvides que en  tú corazón cabemos todos.

Espero por tu bien que seas una buena estudiante, y consigas las metas que te propongas, que sepas elegir a lo que te habrás de dedicar en el futuro para subsistir sin tener que depender de nadie, eso te dará más libertad.

Disfruta de la naturaleza y de los momentos buenos que la vida regala. También se aprende de los malos, la vida no es siempre color de rosa. Cariño, si dependiera de mí solo tendrías días felices.

Y qué decirte del amor, que tengas mucha suerte, que encuentres al hombre que te haga feliz y que tú lo hagas a él. Quizás la felicidad completa no exista, pero sí muchos momentos felices, que nos hacen la vida más llevadera, y placentera, creo que en el cariño, y en el respeto, está la clave para una buena convivencia en armonía.

Aunque sé, que cuando tú seas mayor, seguramente no habrá, “espero”, violencia de género, no dejes nunca que ninguna persona, por mucho que la quieras, te maltrate, ni física ni psicológicamente, que nadie mine tu autoestima, que siempre  seas dueña de tus actos de tus aciertos y también de tus fracasos. Solo así te sentirás libre.

Pequeña Claudia, cuanto me gustaría poderte decir todo esto personalmente, no sé si lo conseguiré, aunque sinceramente creo que no, pues quedan muchos años para que tengas edad de comprender este tipo de cosas. Me conformo con que algún día leas estas humildes notas, que te dedico, desde el cariño tan grande que te tengo, y que me hace desearte una vida llena de alegrías. También podrás saber cómo se crio tu abuela, leyendo el relato que titule “Mi vida en mis patios” donde cuento muchas cosas de mi niñez, de mi padre, y de mi madre, tus bisabuelos. Tu abuelo Paco también tiene hecho un árbol genealógico, y mucha información, donde encontrarás, a todos tus ancestros, Creo que te gustará saber cosas de los que han formado  tus raíces.

Tu abuela Conchi.
11/01/2011

PD. Esta carta la publique en este blog, para que no se extraviara, y pueda llegar a tus manos cuando tengas edad de entenderla.

miércoles, 5 de enero de 2011

NOCHE DE REYES


Cinco de enero, noche de intriga y misterio para miles de niños, sus pequeñas mentes, no acaban de comprender, están sufriendo, lo que vulgarmente llamamos un “cacao mental” de grandes dimensiones ¿Qué será, eso de los reyes magos? ¿Qué es un rey? ¿Quiénes son esos hombres que, sin conocerlos de nada, nos hacen regalos a todos los niños? Por muy inocentes que sean los niños, no son nada tontos, pero nada, de nada, e intuyen que algo no es  normal, o como poco “rarito”, que tres hombres se puedan multiplicar de esa manera, para entrar en todas las casas, y a la misma hora, ¡vamos hombre!, solo un tipo como “superman “lo podría hacer con su superpoderes. ¡Eso sí  que sería guay  no!

Esa noche en la Cabalgata de Reyes, ya por fin, los han visto, ya empiezan a creérselo, ¡Cuánto lujo! ¡Cuántas luces! ¡Qué carrozas tan bonitas! ¡Cuánta gente! Los reyes: Melchor, Gaspar y Baltasar, cada uno con sus pajes correspondientes, vestidos de raso y terciopelo, de bonitos colores y una alegre música acompañándoles. Los pequeños con la  emoción reflejada en sus caras y no menos en las de sus padres.

Más de un niño avispado se da cuenta que los reyes que han visto en la cabalgata, no son los mismos que han podido ver durante unos días en los grandes almacenes, o en los comercios de sus barrios. Porque además de no ser tontos tampoco son ciegos, mas confusión para sus pequeños cerebritos. Algunos preguntan, otros ya aprenden a hacerse los tontos por si acaso, como hacemos los mayores.

¡Tenéis que dormiros pronto para que los reyes no os vean despiertos! ¿Pero cómo se van a poder dormir pronto con tantas emociones? Imposible, esa noche tardan más que nunca en dormirse, ¡normal!

Los niños son más listos de lo que nosotros pensamos, aunque la realidad es que somos nosotros, los mayores, los padres y también los abuelos, los que queremos creer que esa etapa tan bonita de inocencia, sea más larga de lo que realmente es. Nos negamos inconscientemente, porque no quisiéramos que tan pronto empezaran a madurar, y a hacer preguntas, a las que hay que contestar de la manera más fácil de asimilar por ellos, pero eso sí, nunca mintiendo. En muchas ocasiones, los niños, nos ponen en verdaderos aprietos con preguntas inesperadas por su corta edad, de todas formas cuando empiezan a darse cuenta de que algo no cuadra, ya han pasado unos años en los que han podido disfrutar con el Día de Reyes.

Después de una noche agitada, llega la tan esperada mañana del seis de enero, los niños despiertan y corren, con cara de no creerse del todo lo de los regalos, todavía tienen dudas pero cuando descubren que sí, que es verdad, que están todos los juguetes, donde sus padres les habían dicho que estarían si se portaban bien, entonces les cambia la cara, se evaporan todas las dudas como por arte de magia,  y piensan que era verdad lo que le estaban diciendo sus padres, no los estaban engañando, ¡puah qué alivio!

Rápidamente pasan a la acción de romper los papeles que envuelven los regalos. Están tan nerviosos que quisieran abrirlos todos a la vez. Poco a poco los van descubriendo, y ahora viene otro dilema, con cuál jugar, todos les gustan, no saben cuál elegir, se pasan de uno a otro continuamente. A veces pasa que le gustan más los del hermano, o al revés los de la hermana, ¡atentos padres puede haber disputas!

A todo esto los padres, disfrutando tanto o más que ellos, y como no, grabando el momento para la posteridad. Unas horas más tarde, a casa de los abuelos, primero a unos después a la de los otros, da igual el orden, nuevas emociones, se ven desbordados, realmente no saben dónde acudir, van llegando los titos de ambas familias, más juguetes. ¿Tendrán sitio donde ponerlos? no sé, no sé.

Sonrisas de alegría y satisfacción de toda la familia.

Los niños son lo mejor que nos da la vida, solo tienen una pega, que crecen demasiado pronto.

Un consejo a los padres: dedíquenle el máximo de vuestro tiempo, cuando quieran hacerlo será tarde.

Un emotivo recuerdo para tantos miles de niños que no tienen Día de Reyes, y lo que es más grave, ni siquiera niñez.

lunes, 3 de enero de 2011

AÑO NUEVO


Acabamos de estrenar año. Muchos tenemos la costumbre de rebobinar un poco el disco duro de la memoria. No sé si eso es bueno o malo, pero si nostálgico. Tampoco quiere decir que los recuerdos sean mejores o peores, simplemente son eso, recuerdos, que nos invaden, casi siempre involuntarios, pues eso es lo que tiene la mente, que se dispara sin permiso y la mayoría de las veces en el momento menos apropiado. Nos sentimos tristes sin motivo aparente, y notamos las lágrimas a flor de piel, nos invade el sentimiento, que intentamos reprimir, pues no queremos preocupar a nadie. Sería  bueno dejar que las lagrimas fluyeran,  a su antojo, entre recuerdo y recuerdo. Cuando se tienen tantos años, hay mucho que recordar, no todo es bueno, ni malo, pero es todo lo que hemos vivido, es  nuestra vida, la única que vamos a tener, y que no podemos cambiar ni volver atrás.

De la niñez no tengo apenas recuerdos de la Nochevieja, en mi casa no había costumbre de esa celebración. Ya siendo una chavalilla sí, con las amigas, y  siempre en la casa de alguna de ellas, mas tarde con mi novio y otras parejas de amigos, también en casa de algunos amigos, donde bailábamos, y reíamos como todos a esas edades, mas tarde en familia con nuestro primer hijo Paco, unos años después, con Gabriel ya éramos cuatro.

Nunca ha sido una fiesta que a mí particularmente me haya atraído mucho, quizás por eso no tengo recuerdos dignos de mencionar. Lo que si me llama la atención es lo amable que nos ponemos todos deseándonos feliz año, eso está muy bien, pero por qué no somos así todo el año.  Por qué tenemos que ser solidarios solo en estas fechas, ¡no lo entiendo! Ya, ya sé, que es la costumbre, pero da mucho que pensar ¿o no?

Todos los días del año son buenos para desearles a los amigos, a familiares, o conocidos, lo mejor de lo mejor, de alegrarnos de sus logros, de entristecernos con sus desgracias, de ayudarlos y animarlos cuando tienen un problema. No, realmente no creo que sólo en estas fiestas tengamos que ser tan amables, valoro mucho más la amabilidad de diario, que me parece más natural, más auténtica, la de estas fiestas es mas protocolaría y mucho menos sincera.

Le pedimos al nuevo año cosas, que el nuevo año no puede dar, el que él nos traiga esto o aquello no depende de él. Estamos equivocados, él solo puede dar días que van pasando uno tras otro, y que nos ayudan a vivir más, solo eso. El que se acabe la crisis, “no depende del año”. Que todos los parados encuentren un  trabajo, “no depende del año”. Que seamos más solidarios, para que nadie se muera de hambre y todos tengan un techo donde cobijarse del frio o la lluvia, “no depende del año”. Que los políticos hagan bien su trabajo y en vez de pelearse como niños, piensen más en el bienestar general, “no depende del año”. Que cuidemos el medio ambiente para que nuestros descendientes lo puedan disfrutar como nosotros, “no depende del año”. Que no haya guerras ni terrorismo “no depende del año” Que todos respeten a todos, “no depende del año”. Que seamos mejores personas “no depende del año.”

No pidamos a quien no puede dar. Arrimemos todos el hombro cada cual en la medida de sus posibilidades, y como decía CONFUCIO;  DONDE HAY JUSTICIA NO HAY POBREZA.

lunes, 27 de diciembre de 2010

¿BUENAS NOTICIAS? NO, ¡BUENÍSIMAS!

Buueenoos diaaas, y por fin, muy ¡buenas noticias! Dicen que: ¡Van a subir las pensiones!  ¡Que nos vamos a poder jubilar a los sesenta y tres, con el cien por cien del sueldo! ¡Que se acaba el paro! ¡Que los que terminan sus carreras podrán acceder inmediatamente a un puesto de trabajo de su categoría! ¡Que habrá suficientes residencias gratis para  los ancianos de rentas mas bajas! ¡Que se acabarán las subvenciones para los colegios privados, porque el Estado hará suficientes colegios, institutos, y universidades de calidad, totalmente gratis y para todos! ¡El que quiera  que sus hijos estudien en colegios privados que lo page de su bolsillo! ¡Que los super, super, ricos, se traerán a España, sus inmensas fortunas que tienen a buen recaudo en paraísos fiscales, desde ese momento sí podrán decir sin que les "crezca la nariz" ¡que son muy, pero que muy españoles! ¡Atención, atención!, los políticos en un acto de solidaridad, se bajaran los sueldos el cincuenta por ciento. Y por fin, como guinda del pastel, la iglesia Católica y Apostólica, va a cumplir con la Ley que se aprobó en el setenta y nueve, y se va a autofinanciar y, no solo eso, también pagarán el IBI como todo hijo de vecino, ¡lo que ya no sé es si será con carácter retroactivo! Pero con esos dineros qué duda cabe, habrá para cubrir todos los servicios sociales. ¡Aleluya!

Enhorabuena a todos los españoles.



Posdata:
¿Qué os lo habíais creído?
 Pues no sois inocentes ni na.

miércoles, 22 de diciembre de 2010

DÍA DE LA SALUD

Veintidós de diciembre: Es el día del sorteo extraordinario de la lotería de navidad, en  la que juega mucha gente, que normalmente no lo hace por cuestión de presupuesto, algunos juegan por costumbre adquirida de sus padres, o sea por tradición, otros los más,  porque tienen  grandes deudas con los bancos en forma de hipotecas, y ven en ese pequeño décimo la solución en parte. Otros por la ilusión de ver cumplidos sus sueños, hacer grandes viajes, comprarse una casa mejor, montar un negocio, etc…

Pero hagamos un poco de historia como de costumbre de la mano de mi buen amigo “Google”. La lotería en España vino de la mano de Carlos III que la importó de una tradición de Nápoles, la cual era igual que la primitiva actual. El primer sorteo fue el 10 de Diciembre de 1763.

La lotería actual, nació en Cádiz en 1811, con el fin de aportar fondos a la hacienda pública, que quedo resentida por la Guerra de la Independencia, fue un medio de aumentar los ingresos del erario público sin acrecentar los impuestos.

El primer sorteo fue el 4 de marzo de 1812, solo en Cádiz y San Fernando, saltando después a Ceuta y a toda Andalucía, tras la progresiva retirada del  ejército napoleónico.

El 28 de febrero de 1814 se celebra el sorteo  por primera vez en Madrid, convirtiéndose desde entonces en sede de la Lotería Nacional. Siendo llamada por el pueblo la “Moderna”.

Yo recuerdo que mi madre decía siempre “quien mete por necesidad pierde por obligación”. Mis padres estuvieron subscritos a un número el cual no logro recordar.

Todas las navidades, yo iba con mi madre a la administración que hay al lado del gran teatro, ese pequeño quiosco antiguo que tantos recuerdos me trae, donde le reservaban su número todos los años. Aunque les costaba mucho trabajo reunir el dinero, no quería renunciar a el por aquello de que “el día que lo dejemos toca”, y porque ese número lo tenían siempre reservado mis abuelos maternos y mi madre continuó con la tradición.

 A mí lo que me gustaba era ir al centro, donde podía ver en los escaparates tantas cosas bonitas, que por supuesto no nos podíamos permitir, cogida de la mano de mi madre con mi abrigo de segunda mano, que heredaba de la hija de algún pariente  de mi madre, pero feliz y contenta por el paseo. Luego soñaba con todo lo que había visto, y era feliz.

Nunca tocó nada. Todos los años, un repunte de esperanza, sueños de una pequeña mejora, luego,  la frustración más absoluta, y vuelta a la rutina y cruda realidad. Pero durante unos días se soñaba que las cosas podían cambiar gracias a la Lotería, algo así como el cuento de la lechera. De vez en cuando un poco de ilusión ayuda, luego el espíritu de supervivencia te pone en tu sitio.

También se decía “el dinero busca al dinero”, casi siempre toca a los más poderosos, por la sencilla razón de que gastan mucho más durante todo el año, en todo tipo de juegos de azar, sin necesidad de hacer ningún esfuerzo, ventajas de las clases pudientes ¡qué fácil lo tienen todo!

El día en cuestión, desde muy temprano se podía escuchar a través de la radio, la machacona cantinela, de los niños de San Idelfonso, cantando los números que iban saliendo del bombo, y el característico sonete,  “veinticinco miiiil peseeeeetas.”

Han pasado muchos años, y esta historia ha cambiado muy poco, las mismas desilusiones,  más en tiempos de crisis como el que estamos pasando, cuando mucha gente teme perder su trabajo aunque esté mal pagado,  cuando cientos ya lo han perdido, cuando tantos jóvenes se han sacrificado ellos y sus padres por terminar una carrera y no encuentra su primer trabajo, cuando muchos tienen que dejar sus hogares por no poder pagar la hipoteca.

Los mismos que nos han llevado a esta terrible situación, no tienen el menor remordimiento ni les tiembla la mano cuando desahucian a una familia con hijos dejándolas en la puta calle, “perdón” por la expresión pero es que no me sale otra, lo siento.

Cuando el gobierno de turno favorece al poderoso y carga contra los más débiles, que son los que con su trabajo y sus impuestos controlados, mantienen a todo el país. Paradojas de la vida, los que más trabajan y contribuyen a que el país funcione, son los que menos ganan, y los que siempre pagan el pato de los desaguisados que cometen los gobernantes de turno.

Vuelvo a decir que no hemos cambiado nada o muy poco.

Feliz día de la salud. 

viernes, 17 de diciembre de 2010

LA NAVIDAD EN EL RECUERDO



Mis  mejores recuerdos de las navidades.

Mi casa, dos patios grandes el de entrada, y el principal, llenos de flores, el corralón multiusos, y paraíso de todos los niños de la casa, y el patinillo, un patio más pequeño donde estaba la cocina, el pozo, la pila, y el retrete.

 Recuerdo aquella gran cocina, donde las mujeres no paraban de trajinar, y ayudarse las unas a las otras a preparar la cena de la Nochebuena y la comida de Navidad.

 Se hacían roscos y pestiños, las niñas siempre queríamos meter mano a todo, con el pretexto de ayudar, aunque lo que realmente hacíamos era estorbar. Pero lo que más nos llamaba la atención era la matanza de los pavos la víspera de la Nochebuena, recuerdo que casi siempre era mi vecina María la que los hacía pasar a mejor vida, les doblaba el cuello y daba un corte tan certero que el pobre animal no decía ni pío. El otro día hablando con la hija de mi vecina Maria me recordó que un año su madre le había hecho una "operación" a un pavo que había comido mas de la cuenta, y estaba a punto d asfixiarse, y todavía faltaban unos días para la matanza de los pavos, ella ni corta ni perezosa, cogió un cuchillo dijo que le sujetaran bien al pavo y que prepararan aguja e hilo, le rajo el buche le saco con la mano todo lo que el ansioso pavo se había zampado y lo cosió y el animalito se quedo en la gloria viviendo por unos cuantos días mas. Es curioso pues yo no recordaba esa historia hasta que ella me 
me la comento. 

 Un año, uno de los pavos, al echarle el agua hirviendo para desplumarlo, la pobre victima saltó como alma que lleva el diablo dando brincos de un lado para otro, poniendo todo perdido de sangre y de agua con el consiguiente alboroto todos, grandes y pequeños corriendo para atraparlo y no fue fácil, no.
 Lo que realmente era asombroso era el aprovechamiento que se hacía del pavo, del que sacaban como mínimo para cuatro comidas, todas ellas exquisitas.

Mi madre tenía la costumbre de poner para la cena de noche buena una gran olla de albóndigas que hacía con la pechuga del pavo tengo que decir que las albóndigas de mi madre eran las mejores del mundo y no exagero. Con los muslos del pavo hacia un guiso que le llamaban “pepitoria” llevaba mucha cebolla y ajos, clavo, azafrán enhebra, laurel, pimentón, y vino. El resultado delicioso. Con la sangre el cuello, el hígado, y algunos restos más del caparazón de la pechuga salía un arroz impresionante.

La Nochebuena, después de cenar significaba juntarnos todos en el comedor de mis padres por ser el más grande, y cada familia llevaba lo que buenamente podía, lo típico de esa época; aguardiente, coñac, roscos, pestiños, perrunas y algunas peladillas y pare usted de contar, ya no había más, pero nos sabían a gloria. Luego la fiesta, en un rinconcito del aparador me dejaba mi madre poner un pequeño belén de recortable, que yo adornaba con piedras y hierbas, y un trozo de papel de seda de color azul simulando el cielo, que por cierto un año me lo rompieron mis hermanos tirándole piedras, ellos siempre estaban haciendo diabluras, como decía mi madre, “no inventáis na bueno” lo que me costó un buen sofocón.
 Con zambombas, panderetas y carracas, y todos, grandes y chicos, a cantar villancicos. Mi primo Manolo, que tenía una gran voz y además había pertenecido al Real centro Filarmónico, nos enseñaba las canciones de Eduardo Lucena y nos dirigía a todos, como un director de orquesta, cabreándose cuando alguno desafinaba que era bastante a menudo por cierto, parece que lo estoy viendo con su potente voz cantando el villancico de Ramón Medina “Las campanas de la Mezquita”:

Campanas las de la torre
torre de la Catedral (bis).
¡Qué bien repicáis a Gloria!
¡Qué bien repicáis a Paz!
La noche de Noche Buena
noche de la Navidad (bis)
El patio de los naranjos
huele a incienso y a azahar (bis)
y hasta las doce palmeras
se van meciendo al compás
cuando repicáis a Gloria
cuando repicáis a Paz (bis)

Campanero dime,
dime campanero
dime por favor.
Cuál de tus doce campanas
dime campanero repica mejor (bis)
Será la San Zoilo,
será la de la Asunción
será la de San Antonio
Será la de la Ascensión

Será la que toca al alba
y también a la oración
será la Santa Marina
que es su campana mayor.
Será acaso el campanillo
que hay junto al San Rafael
que esta noche, pobrecillo
quiso repicar también (bis)

Y entre risas y cantos se pasaba la noche en gran armonía.

Eran navidades muy sencillas, donde se compartía lo poco que había, los mayores se olvidaban por unas horas de sus preocupaciones, y los niños disfrutábamos de lo lindo cantando y jugando.

 Podríamos decir sin temor a equivocarnos, que eran, las navidades de la escases, y austeridad, obligada.

lunes, 13 de diciembre de 2010

MADRES PATERAS

   

Esta mañana nos hemos despertado con una noticia que podríamos considerar como “anunciada”, pues cada vez más mujeres inmigrantes embarazadas, arriesgan su vida y las de sus hijos en un viaje casi suicida, muchas en un avanzado estado de gestación con el solo propósito de que si su hijo nace en España sea ciudadano español, cosa que según han comentado hoy es incierto en parte, pues sólo si el país de origen no los reconoce, el gobierno español les daría la nacionalidad española, luego muchos, vienen engañados.

Esta madrugada una patera con treinta y ocho ocupantes, diecinueve varones, trece mujeres, siete de ellas embarazadas, y seis niños de corta edad, en las cercanías de la isla de Alboran, una de ellas se pone de parto, las demás mujeres la ayudan, y da a luz a una niña. Afortunadamente, en ese preciso momento, llegan los miembros del Servicio Marítimo de la Guardia Civil, uno de ellos se hace cargo de la recién nacida a la que protege del frio poniéndola sobre su pecho y la abriga con su ropa, de esta manera la niña se salva de una muerte segura, pues tardaron dos horas en llegar a puerto, afortunadamente todo terminó bien.

Si nos imaginamos la situación en esos momentos, tuvo que ser horrorosa: la oscuridad, la estrechez, el frío, sin medios apropiados, los niños tan pequeños presentes, en suma una situación tremendamente angustiosa, y sin embargo, el ser humano como los animales, somos capaces de salir airosos de situaciones increíbles.

Rodeada de un inmenso mar, de unas condiciones infrahumanas, la naturaleza una vez más ha dicho la última palabra.  Una nueva vida, la han llamado Felicidad, ojalá su nombre sea un buen presagio.

Ya las llaman “Madres Pateras”, pero podríamos decir perfectamente “Mujeres  Desesperadas”.

NO EXISTE LA SANGRE REAL, TAMPOCO LA AZUL.

. 
A estas alturas del siglo XXI, que se siga hablando de sangre azul o sangre real me parece realmente tan infantil y absurdo, que me causa hilaridad. Pero vamos a hacer un poco de historia, dejándome llevar por la curiosidad, como nos pasa siempre que queremos entender algo que a priori nos parece como poco, raro, le hice una visita a nuestro querido e indispensable “google”, que aunque no os lo creáis le estoy tomando cariño, quizás por lo mucho que me enseña, es como un maestro, sólo que virtual.

La expresión es de origen español y surge en la edad media, y como tantas otras cosas, del ingenio del pueblo, o “populacho” (como llamaban los nobles despectivamente al pueblo llano) la frase salió  principalmente de las gentes del campo.

Como los nobles no trabajaban en las tareas del campo, (bueno, ni en ninguna otra)  salían poco de sus castillos, y cuando lo hacían era en carruajes techados, y si paseaban lo hacían a pie, se resguardaban del sol, (seguramente no sabían que el sol tiene la virtud de reforzar la vitamina D tan necesaria para fijar el calcio en los huesos) al  estar poco en contacto con el sol o el aire puro, el color de su piel era excesivamente pálida y sus venas se transparentaban demasiado, dándoles un ligero toque de  color azulado. De ahí que los agricultores empezaran a nombrarlos con “sorna” como de “sangre azul “bromeando entre ellos, el titulillo iba pasando de boca en boca, convirtiéndose la broma en una frase popular que pasó a la historia, para bien o para mal.

Existe otra versión también válida que es la siguiente: a muchas personas de la nobleza se les ponía la piel y el cabello, con tonalidades azuladas. Al parecer la utilización de los cubiertos de plata, eran los culpables de este fenómeno, debido a las pequeñas partículas que dicho metal desprendía, las cuales producían una intoxicación en la sangre, que daba a la piel un extraño color azul mortecino, puede ser tan bien cierta, pero yo casi me inclino más por la primera.

 Hablando de personajes de la realeza o de sangre azul, no me puedo olvidar del famoso “Príncipe Azul”, era el prototipo de un varón perfecto, que tanto ha perjudicado a tantas y tantas jóvenes de distintas épocas. Decir “Príncipe Azul” significaba que, el hombre en cuestión, debía de ser, además de guapo, alto, delgado, moreno, o rubio de ojos azules, de carácter agradable, protector, y si además era rico, “lo más de lo más” pues se idealizaba al hombre como ser perfecto, dependiendo claro de la madurez emocional de cada joven.
 Como todos sabemos ni el hombre, ni la mujer, somos seres perfectos, y querer encontrar el “Príncipe Azul” o lo que es lo mismo al hombre perfecto, es como mínimo absurdo, pero claro dile tú eso, a una jovencita que está empezando a descubrir el despertar de su cuerpo, y piensa que la vida es un camino de rosas, y se engaña a si misma viéndolo todo del mismo color rosa. 

Por segunda vez consulte a mi buen amigo “google” el cual me informo de lo siguiente: Según el escritor don Severino Calleja, el personaje del príncipe azul, nace con este nombre en una leyenda rumana del siglo XIX llamada “El príncipe azul de la lágrima”, sin duda el escritor alude al color azul, por el carácter real del personaje, pues ya se conocía en esa época la famosa frase, que popularizara el pueblo llano en la Edad Media.

Más tarde fueron las películas del director Walt Disney las que nos idealizaron al personaje, en películas tan famosas como Blancanieves, Cenicienta, o la Bella Durmiente, en ellas el príncipe siempre era maravilloso, salvaba a la princesa y se casaba con ella. Todas acababan con un final feliz, faltaría más.

Después está la cruda realidad, “la vida”, a la que nadie nos prepara para saber cómo afrontarla, nos enseña ella misma, pues por muchos consejos que nos den, como decía mi madre “nadie escarmienta en cabeza ajena”, frase que siempre está vigente, porque la vida es una carrera de fondo, con sus épocas buenas y malas, con éxitos y con fracasos, con risas y con llantos, con tropiezos o equivocaciones que nos hacen más fuertes, y nos van inmunizando, en definitiva, la vida es la gran escuela de todos.

Dejando atrás al príncipe azul, y la sangre real, o azul, inexistentes, y aprovechando la mención a la sangre, se me ha venido a la cabeza algunas frases muy conocidas, que todos hemos dicho en algún momento y que usamos habitualmente referidas a la sangre, (a la normal).

Subirse la sangre a la cabeza. Sudar sangre. Sangre de horchata. A sangre fría. Chupar la sangre. Correr sangre. De sangre caliente. De sangre fría. Llevar en la sangre. Mala sangre. No llegar la sangre al rio. No tener sangre en las venas. Pura sangre. Quemar la sangre.

Estas son las más conocidas y usadas, todas siguen vigentes, pues las nombramos a menudo, y mientras que se nombren no morirán.

¡Ah! Me olvidaba, lo de la sangre azul, como ya hemos podido comprobar es “un cuento chino”.

domingo, 5 de diciembre de 2010

ESTOY PREPARADA


Os preguntareis ¿preparada para qué? Lo diré de la manera más clara posible,  para “pasar a mejor vida”. Esa frase hecha que todos conocemos y que yo personalmente no sé, de quién es, pues reconozco ser una gran ignorante, puede que sea anónima o más que probable que saliera de la boca de Jesús, o de Ala, o de Buda, vete tú a saber, ya que todas las religiones tienen la misma base con distintos nombres y rituales. No conozco la trayectoria de las demás religiones, aunque supongo que en todas partes cuecen habas, pero la de la Iglesia Católica, a lo largo de la historia, no tiene nada que ver pero nada de nada con los principios básicos que dicen que predicó Jesucristo, de caridad, justicia, comprensión, austeridad, y sobre todo perdón.

Creo que en todas hay un gran porcentaje de fanatismo. Sólo hay que repasar la historia para saber las barbaridades que se han cometido en el nombre de “Dios”, y el atesoramiento desorbitado y vergonzoso de la Iglesia Católica con el paso de los años. Yo que no entiendo de grandes finanzas, estoy completamente segura, que con una mínima parte de las riquezas del Vaticano se podría acabar con el hambre en el mundo, pero claro, eso sería restar dividendos al gran negocio, hecho a costa de la necesidad que tenemos los humanos, de creer que alguien nos puede solucionar los problemas, o curar nuestras enfermedades, o la de nuestros seres más queridos.

Creo que fue Antonio Gala quién dijo “que hablaba con Dios sin intermediarios”. Esta sería una buena solución para no incrementar sus arcas, y otra mucho más efectiva sería que, tuviéramos unos gobernantes valientes y que de una vez por todas les retiraran todos los privilegios, que son muchos, y con los dineros que año tras año no se recaudan, se podrían cubrir muchas necesidades sociales.

En fin, que me indigno, y como no es ese el tema, de este pequeño relato, y ni tan siquiera me había planteado mencionar a la Iglesia, pero es bien cierto que cuando te pones a escribir algo, siempre surgen cosas que en principio no tenías en mente, pero surgen y ahí se quedan. Trataré de no volver  a desviarme del tema.

Es algo que tenía en mente hacer desde que en el 2003, se aprobó el Decreto Ley que regula la Declaración de Voluntad Vital anticipada en Andalucía. Cuando salió a la luz la noticia, en todos los medios, me dije a mi misma que tenía que hacerlo, pero como tantas veces, con otras tantas cosas que dejamos pasar casi siempre por desidia, pero que estamos firmemente convencidos de querer hacerlas.

Cuando el dramático caso de “Eluana”, la chica italiana que llevaba diecisiete años en estado vegetativo, deteriorándose su cuerpo de una manera antinatural e inhumana, y que todos hemos podido leer y escuchar en todo tipo de medios de comunicación,  las numerosas polémicas a favor y en contra de la eutanasia. Como podéis imaginar a raíz de lo que llevo escrito estoy totalmente a favor, lo cual no me impide ser respetuosa con los que no lo están, a los que de ninguna manera les incitaría a cambiar de opinión, pero el mismo respeto y tolerancia exijo para mí y para todas las personas que deseamos tener “una muerte digna”, frase que dicen no entender los que están en contra, y es curioso porque yo, desde muy joven, casi niña aún, y sin que nadie me explicara nada al respecto lo he tenido bastante claro.

Confío plenamente en la ciencia; soy partidaria de la investigación con células madre; y de todo lo que signifique avances para dar mejor calidad de vida a las personas, pero cuando por desgracia, esta misma ciencia ya no pueda hacer nada por la persona, que está clínicamente muerta, la dejen descansar en paz para siempre y no la mantengan con ningún tipo de artilugios, por muy modernos que estos sean. Para mí eso sería lo lógico, lo humano y lo más natural, y por qué no lo más cristiano.

Creo firmemente que nadie tiene derecho a decidir por mí, y no se lo permito ni a mi familia, y para que no haya ningún tipo de duda he querido hacerlo oficial, ya que la ley me lo permite y siempre lo he  tenido claro, el caso de Eluana sólo contribuyó a no demorarlo por más tiempo.

El día que firme los documentos me sentí realmente bien, como si me hubiera quitado un gran peso de encima, estaba satisfecha y muy segura de haber dejado muy claro mi voluntad, también la que de que llegado el momento del final de mi paso por la vida, sean utilizados todos mis órganos vitales, que lógicamente sean aprovechables, para dar la oportunidad a otras personas de tener mejor calidad de vida y también para la investigación. EL simple hecho de dejarlo por escrito, firmado y con testigos, me reconfortó enormemente. Una semana más tarde también lo hizo mi marido, y se lo comunicamos a nuestros hijos que respetaron nuestra decisión, ya que los hemos educado en el respeto y la tolerancia.

Afortunadamente gozo de buena salud, con los achaques propios de la edad, y no les quepa la menor duda de que no tengo ninguna prisa por dejar este mundo, pero cuando llegue el momento estaré preparada.

Pero tampoco penséis que soy una mujer valiente o quizá una inconsciente, ninguna de las dos cosas, tan solo es, que a lo largo de los muchos años ya vividos, he tenido tiempo de ir asimilándolo, no ha sido fácil, he tenido que luchar sola tratando de razonar, primero que es ley de vida, que nacemos y morimos, y no sabemos ni cuándo ni cómo, y sí aceptas que eso no está en nuestras manos poder cambiarlo, y que es absurdo vivir asustados y sentir el lógico miedo a lo desconocido, sólo entonces dejas de pensar en ello y te dedicas a vivir la vida lo mejor posible.

Lo que si me gustaría es saberlo con un mínimo de tiempo, para poder transmitir a los míos la aceptación de un hecho tan natural con paz y serenidad.

Rogarles por favor que sean felices, que intenten recordar sólo lo bueno que les pase en la vida, de lo malo y los errores lo justo para no volver a cometerlos, que afronten la vida con valentía y sobre todo con optimismo.

Y por último, que mis cenizas las esparzan en algún lugar solitario y bonito de nuestra sierra cordobesa.


Quiero poner este escrito en mi blog, por si a alguien de los que puedan leerlo, le pudiera  servir de orientación, no para convencerlos de nada, esto es muy personal, e intransferible.