viernes, 3 de mayo de 2013

CARTA ABIERTA A EL PRESIDENTE DE GOBIERNO SEÑOR DON MARIANO RAJOY



En primer lugar perdone mi atrevimiento, ya que ni siquiera soy votante suyo, pero el hecho es que por desgracia es usted el presidente de mi país, y nada más ni menos que por una mayoría absoluta, (algo que nunca me ha gustado) pero es lo que hay, y así lo aceptamos todos los españoles respetuosos con las normas democráticas.

Dicho esto, mi deber como ciudadana de pleno derecho es recordarle en primer lugar, pues parece que se le olvida con demasiada frecuencia, que es usted el presidente de este país, y que ese importante y noble cargo requiere trabajar por mejorar el mismo, no lo contrario. Dar la cara siempre que sea necesario, y en tiempos difíciles mucho más. Ganar unas elecciones, no es sentarse a verlas venir, no, no señor. Parece que nadie se lo ha explicado, pero es algo que va con el cargo.

Usted tiene por norma no dar explicaciones. Los ciudadanos, nos enteramos de algo, a través de sus declaraciones en el exterior, y eso señor Rajoy está muy feo. Lo normal, lo ético, es que los españoles seamos los primeros en saber todo lo que su equipo de gobierno está manejando, no es por nada, pero somos los únicos afectados y verdaderamente interesados en que solucionen los problemas del país, que dicho sea de paso, no los hemos creado los que los estamos padeciendo. Usted y su gobierno han puesto de moda algo tan feo como es; dar ruedas de prensa sin que los periodistas puedan hacer preguntas, es decir le impiden cumplir con su trabajo. Usted, da comunicados, la verdad que pocos, muy pocos, a través de un “plasma” de ahí que yo le pusiera de apodo “El Presidente Emplasmado”, perdóneme la licencia, bueno confieso que también le digo “Sosoman”, es me lo puso usted a huevo. Señor presidente, su actitud, no es seria, no señor nada seria, muy, muy, mal, de hecho no progresa usted adecuadamente, como  sería lo normal.

Hasta ahora he sido muy suave, he intentado controlar mi indignación, que para que usted se entere es la misma que compartimos miles de ciudadanos. Muchos de esos miles una gran mayoría le votaron a usted, pero no por su cara bonita, no, sino porque creyeron a pie juntillas todas las falsedades que usted y su equipo prometieron, que por cierto es todo lo contrario de lo que están haciendo. Es de todo punto imposible que creamos que eran ignorantes de la grave situación por la que estaba atravesando el país, dado que todos los ciudadanos lo sabíamos, y que usted y los suyos, se desgañitaron cientos de veces, machacando sistemáticamente al gobierno anterior, que dicho sea de paso tampoco hizo los deberes, como debería haberlos hecho, si no ustedes no tendrían ahora una vergonzante mayoría absoluta.

Señor Presidente, mentir está muy feo, y además dicen que para los creyentes, es pecado. Es  lo que sistemáticamente usted y su gobierno están haciendo, yo me pregunto, ¿Por qué todo lo que el gobierno anterior hacia estaba mal hecho, ustedes mismos lo decían, y ahora ustedes están triplicando unas medidas de recortes del estado del bienestar, sin parangón? Es algo que no llego a comprender, Señor Rajoy, como se puede prometer lo que sabían que no podrían cumplir tan alegremente, lo único que han hecho ha sido; “quítate tú para ponerme yo”. Sabe cómo se llama eso, ESTAFA. Las personas que le votaron a usted, creyeron sus ya hoy demostradas mentiras, y cómo cree que se sentirán ahora, pues mal, muy mal, y culpables de lo que solo es culpa suya, por mentir deliberadamente. Para la gran mayoría del pueblo español usted y todo su gobierno son UNA GRAN ESTAFA.

Este gobierno está moralmente deslegitimado, ya que no está cumpliendo nada de lo prometido, es más han hecho los recortes más bárbaros e inhumanos conocidos en democracia. Han aprobado una reforma laboral, que ha tenido el efecto contrario al que supuestamente pretendían, y digo supuestamente, porque cualquier persona con dos dedos de frente lo veía venir, salvo ustedes, mucha casualidad. Dos millones y casi trescientas mil personas en el paro, el empleo cada vez más precario, y peor pagado. Se han montado ustedes en la máquina del tiempo para llevarnos poco menos que a la mísera posguerra. Todo el trabajo y el sacrifico de miles de personas que lucharon por que tuviéramos una calidad de vida digna, ustedes se lo han cargado en tiempo record. Los recortes en sanidad, y dependencia son flagrantes. En educación e investigación, ídem de lo mismo. El inhumano desalojo de familias con hijos pequeños, es tan brutal como anticonstitucional. La dación en pago, que tampoco aprobó el anterior gobierno, se hace en toda Europa, menos aquí claro. Pero como van a pagar las familias, lo que ya no tienen, si se lo han quitado por no poder pagar, en qué cabeza cabe tamaña incongruencia. Pues al parecer en muchas, que tendrían que dedicarse a otra cosa, en lugar de hacer política solo para su provecho y el de los poderosos. El pueblo vota para que se mire por el interés de la mayoría no solo de unos pocos. Y no basta con dejar que pasen los días escondiendo la cabeza como los avestruces, mientras el pueblo está pasando hambre, ya hay miseria, si Señor Rajoy, no es que lo diga yo, lo dice Cruz Roja, Caritas y el Banco de Alimentos, que están haciendo el trabajo que le corresponde a su  gobierno.

Si a todo esto le añadimos los casos de corrupción generalizada. La mediocridad en cualquier declaración que alguno de sus ministros y de usted mismo son tan absurdas como ininteligibles, tanto, que ofenden a nuestra inteligencia. Eso si consiguen que nos echemos unas risas a vuestra costa, que tampoco es que sea mucho, pero consuela algo, a la vez que da pena comprobar que estamos en manos de inútiles, pero eso si que sacan buenos dividendos para sus bolsillos,  los demás “que se jodan”.

Señor Presidente usted no ha escuchado nunca la frase que dice que “rectificar es de sabios” porque se empeña en seguir con el mismo sistema de gobierno que está clarísimo es un rotundo fracaso. A que espera usted, para cambiar o pedir ayuda a los que saben más que ustedes. Hay muchas personas que si saben cómo salir de esta, pero claro seguro que a ustedes no le gusta, es mejor que se hunda el país y todos nosotros, menos los privilegiados que disponen de varios sueldos, sobresueldos y comisiones, los bancos, etc. Y de la Iglesia  ni hablamos, “la intocable”.  Y un largo ecetera con la que podría ir alargando esta carta hasta el infinito. Y seguir cabreándome más y más a medida que escribo, de manera que ya le dejo con sus silencios, y su modorra. Pero por favor despierte de su letargo, no sea soberbio  y busque ayuda, el país está en alerta roja, no permita que salte la chispa y todos tengamos que lamentar otro tipo de desgracias. Si no es capaz de crear un gabinete de emergencia con todos los partidos sin excepción, siempre le quedara convocar elecciones anticipadas, por el bien de nuestro país.

Lamento decirlo pero, ante muchas de las injusticias que se están cometiendo y que no comparto. Me identifico totalmente con la llamada “Desobediencia Civil”.

Atentamente una ciudadana con hijos y nietos, para los que exijo un futuro digno.

domingo, 31 de marzo de 2013

ESCRACHE AL GOBIERNO O ¡¡¡ELECCIONES ANTICIPADAS YA!!!



La palabra ESCRACHE surge en Argentina durante los duros años de la dictadura militar, cobrando fuerza a mediados de los noventa, como protesta pacífica ante los altos cargos militares responsables de los abusos y desapariciones de miles de ciudadanos. En definitiva un derecho del pueblo a reclamar justicia.

La palabra ESCRACHE, que los medios de comunicación han puesto tan de moda creando un estado de malestar considerable, tergiversando una protesta pacífica en acoso a los parlamentarios. El gobierno ha visto el cielo abierto para desacreditar a la plataforma PAH de la manera más ruin, indigna y mezquina, comparándola nada más y nada menos que con la  Kale borroka o con terroristas.

La PAH o “afectados por la hipoteca” surge en 2.009, llevan pues cuatro largos años sufriendo los problemas de los demás, y ayudándolos desinteresadamente, algo que sería obligación del gobierno. Su portavoz es Ada Colau una chica joven, luchadora educada y pacífica, aunque la derecha mediática la quiere demonizar peyorativamente como antisistema. ¡Vale y qué? acaso no lo somos todos los que creemos que el país va de mal en peor y que es el capitalismo el culpable de todos los males. Pues si todos estamos de acuerdo, desde esa perspectiva todos somos antisistema. ¿Y qué? denunciar las injusticias no es nada malo. Tendremos pues, que unirnos todos como en Fuente Ovejuna.

Este gobierno está teniendo oídos sordos ante la desgracia de miles de familias. Ante el millón y medio de firmas recogidas en tiempo record. Ante el aviso del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, ¿Qué le pasa a este gobierno?   ¡Porqué no escucha al pueblo?

Hoy he leído muchos artículos y muy buenos por cierto, sobre este tema, todos coinciden en valorar positivamente la actuación de la Plataforma, y en descalificar las desafortunadas e infames acusaciones vertidas sobre la PAH por parte de algunos señores del gobierno. En un párrafo ENRIC SOPENA dice “se olvidan de que los malos son ellos”. Y yo digo que el ESCRACHE mayor se lo están haciendo a “ella”, a Ada Colau principalmente,  no solo a la Plataforma. La cosa esta muy clara se la considera un peligro, pues sabe llegar al pueblo, es inteligente, sencilla, valiente, y habla muy claro, con la fuerza  que da la razón. Y eso para algunos es muy grave.

Desde este mí querido blog y como ciudadana de este país pido libre y abiertamente, ELECCIONES ANTICIPADAS YA.

Por incumplimiento de todo un programa de gobierno. Por unos recortes infames a los más débiles. Por cargarse en pocos meses todo el Estado del Bienestar.  Por salvar a los bancos, entes "privados", con dinero público a costa de recortes en servicios sociales. Por los "presuntos" y numerosos casos de corrupción generalizada. Por desoír la voz del pueblo que los ha votado creyendo sus mentiras. Por hipotecar el país a perpetuidad. Por no dar la cara la mayoría de veces, etc. etc.

Y porque quiero un gobierno que escuche la voz del pueblo. Porque un nuevo gobierno dé soluciones a todas las miles de familias que están llegando al límite de sus fuerzas. Por una mejor justicia para todos. Porque nadie ose tocar los derechos sociales. Por una política transparente por y para el pueblo.  Por una mejor educación pública y laica. Por una sanidad pública, sin recortes y para todos. Por un gobierno que  invierta  en investigación. Por una España donde se respete y se cuide la cultura.  Por un país libre de ataduras internacionales.  Por una verdadera democracia y justicia para todos. Por un trabajo digno. Por el derecho a la vivienda.
ELECCIONES ANTICIPADAS YA. Por favor.

sábado, 30 de marzo de 2013

LA ACTRIZ DE LA COPLA



La que fue “la loba”. La que “en una esquina cualquiera con sus ojos se encontró”. La que vendió las coplas como nadie. La que, bajo un limón limonero se encontró con su suerte”. “La que fue esclava de su amor”. “La que las sienes se le pusieron moraitas de martirio, “la Lirio”. La que un trece de mayo se encontró con su querer. La que tenía “miedo, mucho miedo” de quererle y de perderle  La que las malas lenguas la llamaban “loca”. La que vivió “en la encrucijada” de otro nuevo amor. La que vendió su sombra y la dio casi regala. La desgraciaita “María de la O”, arrepentida de haberse dejao llevar por el oropel por el que dejo a al hombre que fue su querer. La que con su cariño labro una “torre de arena”. “La que compro tres puñales para que le dieran muerte”. “La Trinia”. “La rosa de capuchinos”. La que canto a “la luna y el toro”. La Maricruz, “Ay Maricruz” maravilla de mujer, del barrio de Santa Cruz… La que renegó de su sino y pidió perdón a dios” ect…

María Felisa Martínez nació en Burguillos un 13 de septiembre, de 1936, y se fue el 12 de febrero de este año que estamos viviendo. La niña se crió en el populoso barrio de Triana. A los 9 años perdió a su padre, a los doce deja el colegio y la familia se traslada a Madrid, allí comenzó su periplo cuando aún era una niña, frecuentando la academia de canto del maestro Alcántara. Debuta con tan solo 13 años en Radio Nacional de España, y a los pocos días consigue el carnet de artista, (cosa curiosa pues solo se daba a los 16 creo, está claro que hubo marote con los datos de los años) ya que el mismo día le sale su primer contrato, curioso no, o como poco sospechoso. Se da a conocer como Marife de Triana, después todo fueron éxitos, no solo por su magnífica voz también por su gran profesionalidad y principalmente por su manera de interpretar la copla, lo que le valió el sobrenombre de “la actriz de la copla”

Escuchando en los medios de comunicación la noticia y hablar de su historia, recordé las primeras veces que la oí cantar por la radio. Pronto se hizo tan popular como la Piquer en sus mejores tiempos, las niñas la parodiábamos gritando más que cantando. Realmente fue un boom. Todas sus coplas eran imitadas y admiradas por todos los aficionados a las coplas, entre los que me encuentro, yo misma repetía las letras a voz en grito mientras ayudaba a mi madre en las tareas de la casa, cosa que hice desde bien pequeña a causa de la mala salud de ella, y de ser la única hembra, ya sabemos todos del machismo de la época en cuestiones de tareas en el hogar. Mi memoria se activó y retrocedió a un pasado ya muy lejano, y me vi a mi misma cruzando los patios de mi casa cantando a toda potencia con la energía, la alegría y la inocencia que dan los pocos años. Alguna que otra vez desde la azotea de la casa de al lado algún, que otro vecino me gritaba a su vez ¡olé! Entonces yo me callaba y me escondía rápidamente en la habitación más próxima un poco avergonzada. Al parecer no lo hacía del todo mal.

En otra ocasión ya escribí un articulo hablando de las coplas y del machismo trasnochado de sus letras, y que eran todo un folletín, a pesar de todo hay que reconocer el merito que tienen algunas letras al contar toda una historia en cuatro o cinco estrofas. Si a eso le añadimos la magnífica labor que hicieron algunos compositores y músicos y la voz extraordinaria de artistas como la que nos ocupa, el resultado era y es espectacular. La copla tiene como todo en esta vida, sus seguidores y sus detractores, yo desde luego estoy entre los primeros.

Afortunadamente van saliendo voces nuevas y nuevas coplas o adaptaciones que les dan modernidad a las antiguas con las que se consigue un gran trabajo, adaptándolas a los nuevos tiempos. Tenemos el ejemplo de Pasión Vega, Miguel Poveda, Diana Navarro o Concha Buika. Todos ellos han modernizado la copla llevándola a su terreno, con gran éxito.

María Felisa Martínez “Marife de Triana” siempre fue una mujer muy educada, trabajadora, y formal. Dejo nada más y nada menos que la friolera de 540 coplas nuevas. Demostró su inteligencia y su saber estar muchas veces, y supo retirarse a tiempo, como su antecesora Doña Concha “La Piquer”. Después fueron surgiendo otras divas de la copla, como Rocío Jurado “La más Grande” o la “Pantoja” entre  otras muchas.

Desde este humilde blog mi admiración y respeto por todos los artistas que saben llegar con su sensibilidad al corazón de la gente. Con su arte alegran la vida de muchos, ellos, los buenos artistas, tienen la suerte de permanecer en el recuerdo de miles de personas que en algún momento de sus vidas y de una u otra forma entrelazaron sus vivencias con ellos, quedando para siempre entre sus recuerdos.

jueves, 7 de marzo de 2013

PARA CUANDO LA IGUALDAD PLENA



La mujer toma conciencia colectiva de su tremenda situación de desigualdad, en la Revolución Francesa tomando parte activa en ella. Pero aun tiene que pasar mucho tiempo de “patriarcado”. Fue a mediados del siglo XIX cuando los movimientos femeninos van tomando fuerza, gracias a las mujeres de la burguesía principalmente, por su mejor preparación y disponibilidad de tiempo libre, las mujeres con bajo nivel económico difícilmente podrían ni siquiera haber pensado en tales cosas pues con criar a los muchos hijos que tenían por la falta de medios y de ignorancia, ya tenían bastante. Por muy destrozadas y puteadas que estuvieran jamás se hubieran atrevido a levantar la voz para protestar, a sus maridos, y mucho menos a levantar la voz en público, como si hacían las mujeres que se integraban en los movimientos  sufragistas, que tenían la mayoría un alto nivel social. Ellas si plantaban cara no solo a sus maridos, familiares, amigos y público en general. Tenían una cultura que las respaldaba y muchas ganas de que se reconocieran sus derechos.

Es desde los movimientos anarquistas cuando surgen las primeras reivindicaciones; la “maternidad libre” la “libertad sexual” la “planificación familiar” el “uso y difusión de anticonceptivos”, etc.

Cuánto ha llovido desde entonces, y seguimos luchando por una total igualdad que, aunque parezca mentira, aún hay muchas lagunas en forma discriminatoria. La equiparación de sueldos por igual trabajo aún no se cumple. La mujer todavía tiene que estar en continuo desafío y lucha por demostrar  que su trabajo es tan bueno o mejor que el de sus compañeros, aún así les cuesta mucho más ascender en puestos de responsabilidad. Si, es cierto, cuesta trabajo creer que esto pase después de tanta lucha. ¿Qué pensarían aquellas valientes mujeres que tanto hicieron por la justa causa de la igualdad entre hombres y mujeres, y que nunca pidieron ser más, solo iguales, si pudieran saber que en el siglo XXI aun tenemos que seguir reivindicando? Por desgracia somos moneda de cambio para algunos gobernantes, que quieren retroceder en derechos importantes conseguidos, como es el derecho al aborto, el derecho a decidir una maternidad en libertad, sin presiones de ninguna clase. Somos personas de pleno derecho, aunque todavía una gran parte de la sociedad  nos lo siga negando.

Y no puedo terminar este artículo en el día Internacional de la Mujer sin dedicar un emotivo y sincero recuerdo para todas las mujeres que año tras año, han sido víctimas mortales de un machismo trasnochado, llevado al máximo extremo por considerar a la mujer como objeto de su propiedad, algo inadmisible, cruel y patético.

Espero que pronto llegue el día en el que no se tenga que celebrar ningún día especial, pues ya tengamos las mismas oportunidades. Sería lo justo y necesario. 

jueves, 28 de febrero de 2013

RETAZOS 7º


 ATRAPADOS

Andrea, una chica joven y resuelta, salió de su casa a las siete y media de la mañana para ir a su trabajo. Éste estaba en el centro de la Gran Vía, en la décima planta de un antiguo edifico restaurado. Primero tuvo que coger el metro y esperar unas cuantas paradas. Con los años ya le había cogido el punto y llegaba siempre puntual sin tener que correr demasiado.

El edificio estaba ocupado solo por grandes oficinas de importantes empresas. En el ascensor casi siempre se encontraba con los mismos empleados, aunque de distintas secciones y oficinas. Aquel día, entre comentarios y risas de los pequeños grupos que se formaban a diario, ocurrió algo. El ascensor se paró entre planta, planta. En realidad nadie le dio la menor importancia, no era la primera vez que pasaba, siempre eran unos segundos o pocos minutos, -mejor, así podían seguir con la animada charla en la que estaban inmersos- pensaron casi todos.  Al rato alguien se percató de que había pasado más tiempo del habitual, en estos casos.

Andrea, dijo:
-No os parece que están tardando mucho- todos contestaron al unisonó:
-Desde luego que sí.
-Pero no preocuparse -dijo Carlos- ya no pueden tardar.
Siguieron con sus animadas conversaciones. Al rato, de nuevo fue Andrea la que advirtió a los demás que había pasado demasiado tiempo, ya llevaban cerca de una hora encerrados, sin duda los habían echado de menos y estarían tratando de arreglar la avería, seguro que esta vez era más complicada que las demás, en las que solo duró unos pocos minutos.

Siguieron hablando como si nada, pero de vez en cuando, todos miraban el reloj. Y sus caras, antes animosas se iban cambiando por otras de cierta preocupación. Pasó otro rato entre charlas. Marina, fue la primera que confesó que estaba asustada, a la que siguieron otras voces. En el grupo, había un joven de unos treinta y tantos, que no decía nada, pero todos se dieron cuenta de que hacía rato que su cara había empalidecido y se frotaba las manos a menudo dando claras señales de nerviosismo. Otra chica, Laura le pregunto:

-Te encuentras bien Álvaro.  Éste los miro a todos y con apenas un hilo de voz dijo:
-Es que sufro de claustrofobia.

Todos se miraron sin saber que decirle, pero dándose cuenta de que tenían un problema.

A medida que pasaban los minutos, que a ellos les parecían horas, iban perdiendo los nervios. Álvaro con la cara desencajada, se dejo caer hacia el suelo. Andrea saco de su maletín unos portafolios  y comenzó a  echarle aire. Carlos, el señor de más edad, comenzó a hablar, -mirad en estos casos es mejor respirar hondo para tranquilizarse, seguro que ya no tardaran mucho, vamos a relajarnos y a pensar en cosas agradables-. Hubo un largo silencio.

Había pasado algo más de una hora, el chico más joven Alejandro, sin decir nada comenzó a dar gritos:
–¡Socorro, socorro, ayuda, ayuda! a la vez que golpeaba con fuerza la puerta.
Claudia, la chica pelirroja y pecosa, dijo:
–No te canses no nos van a oír, y además gastaremos más oxigeno, será mejor estar callados un rato.
-Lleva razón -dijo Carlos-.

Al rato, Álvaro el chico claustrofóbico, comenzó a patalear gritando descontrolado:
-¡¡Quiero salir de aquí!! ¡¡Quiero salir de aquí me estoy ahogando!! –Decía sin poder contener el llanto por más tiempo-.
Claudia, la pelirroja, que al parecer era la que tenía más dominio de la situación, se agacho, le cogió las manos y le dijo:
-Mírame a los ojos, y respira por la nariz profundamente, retienes el aire unos segundos, y lo sueltas lo más lentamente que puedas, y así sigues unos minutos, veras como poco a poco te vas serenando, y no te preocupes que no estás solo.
La chica tenía cierto dominio y trasmitía serenidad. Todos copiaron el sistema apuntado, y por un rato se calmaron. Nadie hablaba, todos estaban inmersos en sabe dios que pensamientos.

De pronto el joven Alejandro empezó hacer preguntas: -¿Y que pasara si tardan mucho y se nos acaba el aire? somos muchos.
–No pienses en eso, ya no pueden tardar –dijo Carlos-.
-Eso dijo usted hace más de una hora y media– dijo Marina-.
-Llevas razón pero tampoco es para tanto, tranquilizaos, que ya veréis que pronto lo solucionaran. –otra vez era Carlos el que hablaba-.

Al rato, Álvaro balbuceo unas palabras apenas perceptibles por los demás, que enseguida lo miraron, y todos pudieron ver como vomitaba sobre sí mismo, sentado en el suelo lleno de vómito, daba pena:
-Dios mío, lo que faltaba, y ahora que hacemos –esta vez fue Marina la que habló.
Antes de que nadie dijera algo, Claudia, la chica pelirroja, se agachó y saco pañuelos de papel para ir limpiándole la boca lo mejor que pudo, saco también una pequeña botella de agua, y consiguió que el, chico aún mareado, consiguiera beber un poco. 
–Dejadme más pañuelos que tapemos en lo posible el vómito, con el fin de amortiguar el mal  olor, de lo contrario vomitaremos todos –les dijo Claudia a los demás que la miraban asombrados de la rapidez y naturalidad, con la que había actuado-.

Los minutos pasaban y todos daban signos de cansancio, de pronto el ascensor se movió un poco:
-¡¡Ya, ya!!- gritaron todos al unisonó, con alegría y un gran suspiro de alivio.
Sin embargo otro largo rato pasó, pero ya estaban un poco más tranquilos pues sabían que estaban haciendo lo posible por sacarlos de allí. De pronto el ascensor empezó a bajar, pero a un ritmo acelerado, se miraron espantados, y gritaron todos a la vez, desesperados apretaban los botones de todas las plantas, pero era inútil no se paraba, al contrario bajaba cada vez más rápido, en unos segundos el pequeño habitáculo era un caos, todos menos Claudia, que solo apretaba los parpados, y cerraba los puños como esperando el tremendo desenlace. Los demás chillaban, lloraban, se abrazaban:
 ¡¡No quiero morir, no quiero morir!! -Gritaba el Joven Alejandro, a la vez que los demás también gritaban-.

De pronto, una fuerte sacudida y el ascensor se para en seco. Todos desparramados unos encima de otros, quedaron en el más absoluto silencio, expectantes, sin atreverse a mover ni el más mínimo musculo, luego de nuevo comenzó a moverse, pero esta vez a ritmo normal. Se paro en la 1º planta y se abrieron sus puertas, todos salieron a estampidas, a excepción de Claudia la chica pelirroja que ayudó a levantarse y a salir a Álvaro.

Aquel día Andrea llego hasta su casa, pensativa y cabizbaja, al cerrar la puerta de su piso se dejo caer hacia el suelo y comenzó a llorar dando rienda suelta a toda la tensión vivida aquel día.

Los días siguientes cuando se veían por los pasillos, se miraban y se sonreían con cierta complicidad, pero también un poco avergonzados por que todos perdieron la compostura ante el miedo.

Ni que decir tiene que Álvaro nunca más volvió a subir en ascensor.

viernes, 22 de febrero de 2013

¿QUE HACEMOS CON UN PRESIDENTE EN CONTINUO ESTADO DE LEVITACIÓN?



Lo lamento y mucho, pero no  puedo ser tan optimista como el señor Presidente, ni tampoco como los periódicos de derechas, que lo ponen como vencedor de no sé qué, será de vendedor de humo, por qué de otra cosa.  Mi pregunta es la siguiente ¿qué ha hecho este señor, además de mentir, y de no cumplir un programa que le llevo a la cumbre, gracias a la desesperación e inocencia de miles de personas? Un momento, perdón por mi lapsus, sí que ha hecho, ha utilizado unas grandísimas tijeras para dejar el estado del bienestar hecho unos zorros.

No cabe duda de que el señor presidente en su discurso, estaba en estado de “levitación”. O algo peor,  quizás estaba en estado de gracia divina, lo que es muy grave, o simplemente había fumado “María” pues no se entiende, tanta euforia y tan poca autocritica.

El señor Presidente del Gobierno de España, representante de todos los ciudadanos, dejó con meridiana claridad, que la realidad del pueblo no estaba presente en su insulso y falso discurso.

Además de no decir nada que no hubiera prometido antes, e incumplido después. No ha explicado cómo va a crear  empleo y en qué condiciones. ¿Qué va a ser de nuestros jóvenes?
Mucho me temo, y ojala me equivoque, que tendrán que trabajar por cuatrocientos euros. ¿Cómo podrán independizarse? Tendrán que vivir con sus padres y, ¿hasta cuándo? No se sabe. El sigue negando la evidencia de una pésima Reforma Laboral, que solo beneficia a los empresarios y deja a los trabajadores totalmente desprotegidos, trabajando más y ganando menos, además de tener el efecto contrario se supone al pretendido, que era crear más empleo. Las condiciones de los despidos son nefastas para cualquier trabajador. Todos lo vemos claro, menos ellos. Cuando se ha demostrado con cifras el gran aumento de paro, desde que la nueva reforma está vigente. Pero él y su gobierno siguen en el “limbo” como se decía en mis tiempos, y siguen queriendo hacernos ver “lo blanco negro” algo imposible para cualquier persona que piense con dos dedos de frente.

De los desahucios ni hablamos, siguen empeñados en hacerle el juego a los bancos, frente a los ciudadanos honrados que solo quieren trabajar, y cumplir con sus deudas. No tienen el menor atisbo de remordimiento saben la cantidad de familias que a diario son  desalojadas de sus viviendas, la gran mayoría con hijos. Hay que ser muy cabronazo y mala persona para que a estas alturas aun no le hayan dado solución al problema. Tendrían que buscar la fórmula de poder expropiarle a los bancos los miles de pisos que tienen vacios que se están deteriorando, y por los que para colmo no están pagando los recibos de las comunidades, con el perjuicio que eso ocasiona en los bloques comunitarios. No es fácil pero tampoco imposible.
 
De todas formas una cosa nos ha quedado clara, ya sabemos porque ha estado tanto tiempo sin dar la cara, ni dar ninguna explicación, y es que tenía que memorizar el discurso para no meter la pata como es su costumbre.

Muy satisfecho y complaciente, él y toda su tropa, alimentado su ego por la prensa adicta.

Hoy Bruselas lo ha bajado de la nube, pero estoy segura que él seguirá diciendo que “su” reforma es extraordinaria.
Y es que no hay más ciego que el que no quiere ver.

Repito la pregunta ¿Qué hacemos con un Presidente en continuo estado de levitación?

lunes, 4 de febrero de 2013

DUERMAN TRANQUILOS, SEÑORES DEL GOBIERNO


No se preocupen, señoras y señores del gobierno, duerman tranquilos. Señor Rajoy puede usted  relajarse, que aquí estamos el pueblo llano, sí hombre, esos que somos los únicos que estamos sufriendo la crisis en nuestras carnes, los que en nada hemos contribuido a ella, pero que son nuestras familias las perjudicadas, las vuestras no, faltaría más, estad tranquilos, pues.

Por eso les digo que no se preocupen, que para eso ya están miles de familias desahuciadas, miles de ellas hacinadas en un cuarto en casa de sus padres, muchos abuelos tienen en sus pequeños pisos hasta a dos de sus hijos, con sus respectivas familias, compartiendo lo poco que tienen. A muchos nos viene a la memoria tiempos lejanos donde cada familia vivía en una sola habitación, con pocos o muchos hijos, pero en una sola habitación. ¡No, claro que no! ustedes cómo se van a hacer cargo de la tremenda situación que eso entraña, no creo que lo hayan visto ni de lejos, luego es imposible que tengan ni la más remota idea. Pero descuiden sus señorías, que aquí estamos el pueblo, 

Por eso les digo que no se preocupen. Que es normal que nadie de su gobierno sepa nada de sobres de dinero negro. Con lo buena gente que son todos ustedes, que además van a misa todos los domingos y fiestas de guardar, como van a mentir en algo tan serio. ¿En qué cabeza cabe que gente tan importante como ustedes sean unos corruptos, perdón “presuntos”?  ¡Por dios bendito! ¿Por qué ustedes están informados de que hay familias que están pasando “hambre” verdad? y lo que es peor cientos de niños que no tienen una alimentación debida, que es algo muy grave. Por lo tanto, en qué cabeza cabe que muchos de ustedes “presuntamente” se hayan estado enriqueciendo, a base de chanchullos, y privilegios, ¡por dios bendito! Líbreme dios de pensar mal de usted o de sus ministros. Ya he visto como decía usted que no sabía nada de sobres, ni usted ni nadie de su partido, claro, claro, todos son gente muy honrada, si hasta confiesan y comulgan, y eso está muy bien, claro eso es de ser muy cristiano, no voy yo a estas alturas a dudar de su buen corazón.

Ciertamente ningún periodista pudo hacerle las preguntas que todo el pueblo perjudicado con los severos recortes se está haciendo a diario, pero claro es comprensible, los periodistas son un coñazo, que no hacen más que inventar cosas absurdas, aunque son tan osados que hasta presentan pruebas, ¡válgame dios! A dónde vamos a llegar. Hace usted bien en no dar la cara ante el pueblo que lo ha votado ¡que se jodan! Es mucho mejor que hable usted fuera de España.

Por eso he pensado que ya puestos pueden echarnos también la culpa a nosotros de lo de los sobres, total si ya estamos acostumbrados a cargar con la mierda de los demás, que más da otra carga más sobre nuestras doloridas espaldas, lo malo es que están a punto de romperse de tanto peso, pero usted no se preocupe Don Mariano.

Pensando, pensando, he llegado a la conclusión de que España, nuestra querida España, esta España nuestra, que decía la gran Cecilia, está pasando por una “ciclogénesis explosiva” del carajo, y que esta a puntito a puntito de explosionar de verdad, pero usted tranquilo Don Mariano, y sus señores ministros también, duerma tranquilos, sus conciencias que hagan el resto.


P.D. Ayer soñé, bendita ilusión que la “tormenta explosiva” les explotaba en toda la cara a todos los presuntos  sinvergüenzas, corruptos, mentirosos y mal nacidos que se enriquecen a costa de los demás, y dejan al país a la altura de una zapatilla. Y que se había creado un país nuevo con gente joven honrada y transparente, que nos sacaban de la crisis con nuevas ideas, creando puestos de trabajo; que la sanidad; la educación; la cultura y las ciencias habían recuperado todo su esplendor, incluso mejorada. Fue maravilloso hasta que desperté. 

sábado, 12 de enero de 2013

RETAZOS 6º EL HOMBRE QUE NO SABIA DEMASIADO.



Estaba sentado sobre una gran piedra, su vista se perdía entre cerros y valles, el cielo lucía bellas nubes, que formaban extrañas figuras en su recorrido. Él había pasado su vida entre esos parajes, y nunca le había importado. En realidad siempre se había sentido un hombre feliz, dentro de su sencillez.  Cuidaba de sus ovejas y perros, y recorría con ellos los campos, durante las cuatro estaciones. Tuvo una mujer con la que convivió en armonía, hasta que dejó este mundo, pero nunca sintió por ella la pasión del verdadero amor. También tuvo un hijo, al que adoró, pero que no pudo retener, y cuando fue lo suficiente mayor, se marchó por esos mundos de dios, y nunca supo que fue de él. A pesar de todo, no fue del todo infeliz, aceptó lo que la vida le había destinado, con la resignación que da la ignorancia, o quizás, la sabiduría natural.

Ahora, en el ocaso de su vida, estaba triste y meditabundo. Pensaba que había tenido una vida demasiado vacía de contenido, o insulsa. Apenas aprendió a leer, y escribir, pero podría haber escrito bellos relatos sobre naturaleza, ya que entre ella y él, había un vínculo muy especial de respeto y admiración mutua. Él sabía de naturaleza más que cualquier entendido. Con solo mirar al cielo ya sabía el tiempo que iba hacer. Y la hora que era, sin necesidad de llevar reloj. Intuía cuando iba a ser un año de sequía o de grandes lluvias. Sabía hacerse entender por los animales, sin hablar, aunque a veces sí que había un monólogo de él, con ellos que seguían en lo suyo, pero sobretodo, hablaba mentalmente consigo mismo. Alguien le regaló una vez un transistor, para que no se sintiera solo en la montaña, pero apenas lo usó, prefería el rumor de las aguas, en su transcurrir por el arroyo. El canto de los pájaros. El silbar del viento. Las grandes tormentas sus truenos y relámpagos. Los ladridos de sus amigos los fieles perros. El balar de las ovejas. El croar de las ranas. Y sobretodo el silencio para sus más íntimos pensamientos. Porque pensar si que pensaba, a eso no se enseña, se aprende solo.

Las cabras, y los perros, eran sus abnegados y distraídos escuchantes, cuando alguna que otra vez hablaba con ellos en voz alta, como si estos, lo pudieran comprender. Nunca echo de menos  un diálogo, o una disputa, con un igual, aunque alguna que otra vez alguien pasaba por allí, y cruzaban algunas palabras. Él se acostumbro a esa vida, y nunca ambiciono otra cosa que no fuera su espacio  de aire libre, y puro. Disfrutaba viendo crecer la hierba, y las pequeñas flores. Disfrutaba cuando en los cambios de estaciones cambiaba paulatinamente el tono del paisaje, de los colores verdes de la primavera, por los dorados del estío. En las noches calurosas, mirar el firmamento, y extasiarse con los millares de estrellas, y distinguía los planetas sin saber su nombre. El cambio de los marrones del otoño, a los inmaculados blancos del invierno. Cuando éste llegaba se veía obligado a permanecer largos días en su humilde casa al calor de la candela, entretenido en  hacer arreglos de herramientas, propios para su pequeño huerto, con el que se abastecía. Y pasaba largos ratos mirando tras el ventanuco caer la nieve, que envolvía con su manto todo el entorno.

Conocía las plantas, y recolectaba las que por tradición de padres a hijos, tenían beneficios saludables. En su casa, siempre había grandes manojos colgados de poleo, manzanilla, o romero. El nunca había estado enfermo, solo algún que otro catarro, sin importancia, que se curaba con las infusiones de tomillo y eucalipto. Su sana alimentación y el aire puro que inundaba sus pulmones, lo mantuvieron en perfecto estado de salud, a pesar de sus muchos años.

Por qué, entonces llevaba un tiempo, en el que se sentía incomodo, por primera vez en su vida. Acaso con los años le pesaba la soledad. O acaso intuía que estaba llegando a los últimos momentos de su larga y tranquila vida. En realidad no le importaba lo aceptaba con la misma naturalidad con la que había vivido. Pero su único pesar era no haber sabido nunca que le paso a su hijo, por qué, nunca dio señales de vida, el lo quería, y su hijo le dijo que le escribiría y que volvería. Habían pasado tantos años sin noticias, que la esperanza de su vuelta era cada vez más irreal, y el tiempo, su tiempo, se agotaba.

Pasaba largas horas sentado en su piedra, meditando. Y así lo encontraron una tarde de frió invierno doblado sobre sí mismo, y frío como el hielo. Sus perros sentados a su alrededor, queriendo calentarlo, y con sus cabezas echadas sobre sus pies, fieles como siempre, ellos fueron realmente los únicos amigos de verdad, que había tenido.

El hombre que no sabía demasiado, ¡¡o sí!!


martes, 1 de enero de 2013

COMENZAMOS UN NUEVO AÑO, 2.013


Todos los comienzos de año, escuchamos las mismas frases hechas, los mismos deseos, algunos sinceros, otros pura rutina y protocolo. Parece que por unos días queremos o necesitamos olvidarnos de la cruda realidad, y eso es lógico, pero no podemos olvidarnos del todo, más que nada, por empatía con los que realmente están en una muy  grave situación, como son: Los parados; los desahuciados; los enfermos de larga duración; los dependientes; los emigrantes involuntarios; los jubilados con mini sueldos; las afectadas de violencia llamada de género; y todos los que son maltratados de alguna u otra forma; los vagabundos que duermen en los portales de las casas; las familias que han tenido que tragarse el orgullo para ir a los comedores sociales; las injustas guerras, y sus víctimas inocentes, que serán recordadas solo como “daños colaterales”; la todavía discriminación laboral de la mujer, inadmisible en este siglo; los que mueren de hambre y miseria, sin que las Naciones Unidas, consiga terminar con esa lacra, y un largo etcétera.

Junto a los buenos deseos, están los del otro lado, los llamados pensamientos malvados, pero no menos justificados, en forma de maldiciones, tipo “gitano”, con todo mi respeto hacia ellos, que nada tienen que ver con lo que día a día nos indigna.

Nos indignan. Los corruptos, ya sean políticos, banqueros, o cualquier persona, que hace de su vida una estafa. Los mentirosos, que engañan a pobres incautos, aprovechándose de su confianza, e ignorancia. Los que matan, pues nunca hay motivo para hacerlo. Los que no respetan los derechos humanos. Los hipócritas, que dicen lo contrario de lo que hacen. Los que destruyen la naturaleza, sin pensar que las nuevas generaciones, tienen derecho a disfrutarla como lo hemos hecho nosotros.  Y otro largo, largo, etcétera.

Mis mejores deseos, son solo para toda la buena gente. Los que están pagando esta crisis sin ser merecedores de tal castigo, cuando los verdaderos culpables están tranquilamente, disfrutando de un estatus que moral o éticamente no les pertenece, y que muchos deberían estar entre rejas. Admiro y les deseo lo mejor a los que con su aportación, física y presencial están poniendo su granito de arena para ayudar, en casos como los desahucios, aun sin tener la mayoría de ellos ningún problema. Eso se llama solidaridad, afortunadamente hay muchas personas, que dedican su tiempo libre a ese tipo de causas, con su altruista labor consiguen que la gente afectada no se sienta sola, posiblemente gracias a ellos se eviten muchos suicidios. Nadie sabe lo que una persona desesperada puede llegar hacer. Que no nos toque.

Y mis “maldiciones, a lo gitano” y sin compasión, a todos los que pudiendo hacer algo no lo hacen, como es el caso de los gobernantes, que con los recortes a los más débiles solo demuestran una gran falta de ética, de buenos principios, de coherencia, y si, de mucha mezquindad. Cuando un gobierno ignora y se salta a la torera, la indignación del pueblo que sale a la calle, ejerciendo su derecho de manifestarse contra un gobierno, que ha hecho todo lo contrario de lo que prometió. Nunca como ahora, jamás, todos los gremios, se han tirado a la calle, gentes que jamás se habían manifestado, y este gobierno haciendo oídos sordos. Sin duda pasara a la historia, como el más rápido en hacer lo contrario de lo prometido. Cuando estaban en la oposición, fueron el azote del anterior gobierno, e hicieron la oposición más miserable de la democracia. Ahora han superado todo lo habido y por haber, al incumplir en menos de un año punto por punto, todo su programa. Con su mentalidad, están manchando la Constitución, que aun sin ser perfecta, hay que respetarla, y no se está haciendo.

Y qué decir de sus eufemismos, eso sí que tiene mérito, hay que tener mucho ingenio, me imagino que para eso sí que tendrán un buen asesor, pues la verdad es que en toda la historia de la democracia, jamás que yo recuerde, tuvo tanta inventiva un gobierno, para cambiarle el nombre a las cosas. Ya escribí hace meses sobre los eufemismos de este gobierno, pero aquello se ha quedado corto.
   
Cuando parecía que ya era imposible inventarse alguno más, ¡sorpresa! Han surgido la tira de ellos, jo, que buen asesor, posiblemente sea lo único bueno que tienen, por llamarlo de alguna manera, pues solo es con la finalidad de disfrazar el contenido dramático que cada eufemismo encierra en sí. 

Veamos solo unos cuantos más; Al temido “rescate” le llaman, “préstamo financiero” o “apoyo financiero” que viene a ser lo mismo, pero que lo digan como lo digan, lo pagamos todos.

Los temidos “recortes” son realmente, según ellos claro, “reformas estructurales, necesarias” que también pagamos todos, menos ellos claro.

El famoso “copago” es un “repago” pues ya lo pagamos con nuestros impuestos, a quien le afecta, a los mismos de siempre, faltaría más.

La subida del IVA, no hombre no, solo es “un gravamen adicional”.

En este país no existe la “recesión” solo tenemos “un crecimiento negativo”.

Y este es buenísimo, a la injusta y reciente “amnistía fiscal” le llaman, con mucho arte eso sí, “incentivar la tributación  de rentas no declaradas”.

No me digan que no hay que tener imaginación y arte, son muchos más, pero como muestra ya vale, que estoy cansada y convaleciente, me paso a leer un libro para despejarme.

Solo me queda que deciros que el 2.013 os sea leve.


miércoles, 5 de diciembre de 2012

LE DIJE QUE SI SE IBA, LE DENUNCIABA POR MALOS TRATOS.



Señoras y señores, me cuesta mucho escribir este artículo, por varias razones, primero porque es un tema más que delicado, segundo, porque  yo soy defensora a ultranza de los derechos e igualdad de las mujeres, y tercero porque estoy en contra de todo tipo de violencia.

Dicho esto, tengo necesidad de contar lo que escuche esta fría mañana del recién estrenado mes de diciembre. Cuando venía de la compra camino de mi casa, a la altura de la Avenida del Cairo, se cruzaron conmigo dos mujeres muy jóvenes de las que yo apenas me fijé, pues siempre voy corriendo más que andando, pues bien, al pasar, le iba diciendo una a la otra, que supongo seria su amiga, pero no lo sé ni viene al caso. A pesar de mi rapidez me dio tiempo a escuchar lo que le dijo, palabras textuales: –Le dije que si se iba, le denunciaba por malos tratos. Me quedé de piedra mientras ellas se alejaban, sin que me diera tiempo a reaccionar y desde luego sin saber si debía o no decirle algo  y casi sin creer lo que había oído, me pareció tan fuerte, que estuve toda la mañana dándole vueltas sin que se me fuera de la cabeza.

Con la cantidad de mujeres fallecidas y otras muchas que son víctimas de malos tratos físicos y sicológicos, auténticas mártires en manos de sus parejas. Esta joven mujer se permite amenazar a su pareja con “denunciarlo por malos tratos si la deja”, por lo que se deduce que no era verdad, sólo una estrategia para retenerlo en contra de su deseo de dejarla. Me parece muy grave, y por desgracia creo que pasa más de una vez.

Como ya he dicho al principio, mi apoyo incondicional a todas las mujeres que tienen, o han tenido la desgracia de toparse en su vida con algún mal nacido de esa calaña, pero no puedo estar de acuerdo con la que es capaz de mentir en algo tan grave, que puede acarrearle a una persona inocente un daño irreparable, pues de todos es conocido el dicho de “calumnia que algo queda”. No sería justo, porque estaríamos actuando con el mismo lema que los maltratadores,  “si no eres mía no eres de nadie”,  en este caso seria “si no eres mío te denuncio”. Con este tipo de actuaciones flaco favor les hacen a las que de verdad son maltratadas, y desgraciadamente martirizadas en nombre de un falso amor.

La verdad es que sentí vergüenza ajena, vergüenza de escuchar esas palabras en boca de una mujer. Por otro lado de una mujer joven que tiene toda la vida por delante, para vivírla con alguien que la merezca y sepa valorarla, pero si ella prefiere estar con alguien que al parecer ya dejó de quererla y que si sigue con ella será por sus amenazas, es que no se da cuenta de la humillación que significa para ella, y de lo poco que se valora a sí misma.

Realmente en el fondo me dio mucha pena, espero que su familia sepa aconsejarla bien y no cometa un delito tipificado en el artículo 457 del Código Penal como denuncia falsa, por unos estúpidos celos.

La vida es larga y lo que en un momento nos parece terrible y difícil de asimilar, con el tiempo reconocemos que no lo fue tanto. En la juventud tenemos la tendencia a magnificar cualquier cosa que con el tiempo vemos claramente que no fue tan importante.

“Siempre que una puerta se cierra, otra se abre”, y que “en esta vida nadie es imprescindible”.
Son frases hechas que no por muy manidas que estén, dejan de ser verdaderamente auténticas, y dignas de tener en cuenta.

viernes, 23 de noviembre de 2012

LA “GRANÁ” O GRANADA.

Hoy hemos tomado de postre granada, fruta otoñal. Hacía mucho tiempo que no las compraba, no porque no nos guste, en realidad nos gusta a todos, es más por la pereza a la hora de limpiarla, que tampoco es que sea para tanto, pero si un poco más que otras frutas. En realidad las compré la semana pasada, y le he ido dando largas. Hoy, cuando iba a coger el frutero con las naranjas, vi en el cesto de al lado las granadas, iba a pasar de largo como todos los días desde que las compre, pero pensé que si las dejaba mucho más se estropearían, y no está la cosa para tirar, me paré, solté las naranjas y cogí las granadas, las puse en la encimera y me dispuse a limpiarlas, pues si las pongo en la mesa sin limpiar no se las come nadie, eso está claro.

Mientras estaba limpiándolas me asaltaron multitud de recuerdos; me vi a mi misma con mi madre enseñándome a limpiarlas, me decía: -¡Niña, no te las comas que no van a llegar a la mesa! De pronto me invadió la ternura, las lágrimas pugnaban por salir de mis ojos, la añoranza de aquellos años se apoderó de mis sentidos, mientras los granos saltaban sobre la fuente de porcelana de un blanco impoluto, donde destacaba el intenso color granate de los diminutos frutos, como gotas de sangre sobre la nieve.

Como hacía antaño, probaba de vez en cuando algún grano, saboreando no solo su dulzor sino también los recuerdos.

Después pensé: -Sé muy poco de esta fruta, luego entrare en Google y buscare en Wikipedia, para conocer su historia y sus propiedades. Esto solo es una pequeña muestra.

“Este árbol es originario de la región que abarca desde Irán hasta el norte del Himalaya en India, y fue cultivado y naturalizado en toda la región del Mediterráneo incluida Armenia, desde la Antigüedad. Muy apreciado en las zonas desérticas, ya que está protegido de la desecación por su piel gruesa y coriácea, lo que permitía que las caravanas pudieran transportar su fruta grandes distancias, conservando sus apreciadas cualidades.

Testimonios de su consumo se recogen en todos los documentos antiguos. Se sabe del cultivo de la granada, desde hace al menos 5000 años en Asia occidental y en el Norte de África; se plantaba en los jardines colgantes de Babilonia y se encuentra esculpido en los bajorrelieves egipcios.

Los antiguos egipcios preparaban con su jugo un vino ligero con sabor a frambuesa. Hipócrates recomendaba el jugo de la granada contra la fiebre y como fortificante contra la enfermedad. Los romanos conocieron la granada gracias a los fenicios que la trajeron de Fenicia (aproximadamente en el actual Líbano) a Roma, de ahí su nombre científico de Púnica. La Biblia hace referencia en numerosas ocasiones a este fruto, y siempre en su defensa. 

Son los bereberes quienes traen la fruta a Europa, y la ciudad de Granada, fundada en el siglo X, recibió su nombre por esta fruta. Muchos pueblos han visto la granada como un símbolo de amor, de fertilidad y prosperidad: Según la mitología griega, el primer granado fue plantado por Afrodita, la diosa griega del amor y de la belleza, mientras que el dios del infierno Hades, le ofreció su fruto a la bella Perséfone para seducirla. En Java, está asociada a ciertos ritos que acompañan el embarazo.

Según Shakespeare, bajo su follaje se ocultó Romeo para cantarle una serenata a Julieta. En China, se tiene la costumbre de ofrecerle una granada a los recién casados como auspicio de una descendencia numerosa (el color rojo de esta fruta es considerado por la tradición china un color que atrae la buena fortuna). En el Islam se considera uno de los árboles del Paraíso, conforme a referencias coránicas y de las tradiciones del profeta Muhammad o Mahoma.”

Como podemos ver es muy interesante conocer el origen de las cosas, cuando las conocemos las valoramos mejor. Si además nos traen buenos y añorados recuerdos, mucho mejor.

Desde hoy en mi casa, la “graná” pasara a formar parte del nutrido y variado grupo del frutero mientras dure su recolección.

Bibliografía de Wikipedia

domingo, 11 de noviembre de 2012

LOS NUEVOS EMIGRANTES

"EL NÚMERO DE EMIGRANTES ESPAÑOLES CRECE MAS DE UN 6,2 % Y SON MÁS DE 1,8 MILLONES

El número de personas con nacionalidad española que reside en el extranjero ha aumentado en 114.778  personas con respecto al 2011 hasta alcanzar el 1.816.778 personas, según los datos del Padrón de Españoles en el Extranjero (PERE) con fecha 1 de enero de 2012"


Como dijo un pepero trillado, “manda güevos”.

Yo siempre había creído que el progreso era no volver atrás, pues lo lógico es avanzar, principalmente en la calidad de vida de la gente, ciudades y pueblos. Que equivocada estaba, pensaba que siempre habría buena gente entre los encargados de dirigir mi país, ¡pero qué tontuna que soy! la realidad se ha impuesto, y me ha abierto los ojos, ¡y de qué forma! Y no es que yo sea pesimista de naturaleza no, muy al contrario, casi siempre veo la botella más llena que vacía, pero en esta ocasión me quedo corta, la situación es peor, peor para miles de españoles que prácticamente están en la indigencia, y no es exageración no.

Ya no hay inocencia ni confianza que valgan, no nos dejan un mínimo resquicio para la esperanza, solo está la fea y cruda realidad, la que nos despierta cada mañana, la de unas leyes hechas con el único propósito de favorecer a los poderosos, y otras existentes que estando bien nunca se cumplen, sin que nadie reclame por el incumplimiento. Últimamente y de un plumazo todo el estado del bienestar del que hemos disfrutado unos años, que aun sin ser perfecto era aceptable, si lo comparamos con el que nos están dejando, se ha derrumbado, mejor dicho lo han dinamitado, los más torpes, e ineptos políticos que nos han tocado en suerte para desgracia, nuestra.

Nuestros jóvenes se nos van, y no precisamente por su gusto, no, es su país el que los repudia, después de haber invertido mucho en su preparación, otros países se beneficiaran de sus talentos. El estado español, sin el más mínimo remordimiento, los lanza a la ventura de no sabemos qué.

A los que peinamos canas hace tiempo, este estado de cosas, nos trae recuerdos no gratos de mucho tiempo atrás.

En el siglo 19 barcos repletos de españoles llegaban a Buenos Aires, y se repartían por todo el país. Los pioneros fueron los  gallegos, y por lógica los primeros en enraizar en otros mundos, aun hoy, los que más emigran siguen siendo los gallegos, seguidos por jóvenes de todas las regiones. En  el siglo pasado  sobre todo en los años sesenta el destino principal era Alemania. Muchos consiguieron llevarse a sus familiares más allegados mujer e hijos, y también hermanos o incluso  amigos, otros, los más jóvenes, la formaron allí.

Años más tarde España paso de ser país emisor, a receptor. Esta funesta crisis demoledora, y malísimamente gestionada, nos ha devuelto al pasado. Hoy día miles de jóvenes están haciendo el mismo recorrido que sus antepasados, se están dispersando por todo el mundo, Otra vez Argentina es receptora, entre otros muchos países. Hay una gran diferencia entre los españoles de hoy y sus antecesores, estos están mejor preparados, sin ninguna duda son “la generación mejor preparada” de la historia de España. Los mejores talentos estarán al servicio de otros países  que seguro los sabrán  valorar.

De todos los que se fueron buscando mejorar su futuro, muchos jamás volvieron, quizás porque ya no tenían ningún lazo afectivo, o por el miedo a recordar lo dejado atrás. Otros volvieron tras largos años, para comprobar con pesar, que el pasado no vuelve, que muchos de sus seres queridos, y amistades ya no estaban, que su ciudad había cambiado tanto que ya no la reconocían. Sintieron en sus carnes la punzada que da el comprobar que la vida sigue aunque tú no estés, que quizás nadie los echo de menos. Sintieron la duda de si no habría sido un error su sacrificio. Ahora se sentían un poco de ninguna parte, desubicados, ni de allí ni de aquí. Y es que la vida siempre sigue, contigo o sin ti

Siglo XXI, lo que nadie podía pensar hace unos años ha llegado, estamos caminando así atrás (y sin máquina del tiempo, ni nada) retrocedemos a años luz. Seis millones de parados, miles de familias desahuciadas, abuelos que a duras penas pueden con lo que les está cayendo, sus humildes casas se han convertido en hostales repletos con derecho a comida, solo pueden malvivir. Todo un caos, a una edad en la que lo que necesitan es descansar de una larga vida de duro trabajo. ¿Qué sería de este país sin la ayuda de los abuelos? ¡¡Sin duda una revolución!! El hambre no espera.

Infames recortes en sanidad, educación, investigación, (ninguna de ellas debería ser tocada nunca si no es para mejorarlas). Se están sucediendo una serie de dramáticos episodios dignos del gran Dikens.

Nuevas familias desestructuradas  padres sufriendo por el porvenir de sus hijos, cuando pensábamos que les habíamos dejado un futuro mejor que el nuestro, craso error. Y el siempre presente miedo de no volver a verlos, afortunadamente con las nuevas tecnologías se les hará más llevadero, pero para unos padres es muy duro tener a los hijos tan lejos.  Por otro lado hay que ser generosos y darle la máxima ayuda y la máxima libertad para que se labren su futuro aun lejos de nosotros, así demuestran los padres la generosidad para con sus hijos. Es lo que toca.

No es lo mismo, emigrar por el gusto de ampliar conocimientos en otros países, que por no poder trabajar en la tierra de uno, o como mínimo en el país al que se pertenece, cuando ni siquiera apetece, o incluso se tiene miedo a no saber adaptarse a otras costumbres e idioma.

Creo que era por los años setenta cuando el gran cómico “Josele” nos hizo reír, con su monólogo dedicado a los que llevaban años fuera, alentándolos a volver “Antonio vente pa España” ahora en su nuevo espectáculo dice emulando aquel: “pa España ni se te ocurra” ¡que arte!

Bromas aparte, pues la cosa es más que seria y triste, la inmigración es una lacra vergonzante para cualquier país que se precie, es el fracaso de unos malos gobernantes, que nos estafan y nos mienten, sin que ninguno page por sus mentiras y por su mala gestión.

El gran problema de las mayorías absolutas es que tienen “patente de corso” y ya no razonan ni admiten otras enmiendas más razonables que vengan de otros partidos, o de gente mucho más preparada e inteligente, que las hay, solo que no tenemos la suerte de que esos talentos sean los que lleven las riendas de este nuestro país. Cuando el pueblo que lo ha votado se da cuenta ya no hay remedio, tampoco hay mecanismos para obligarlos a marcharse por incumplimiento de contrato. El castigo es esperar hasta las próximas y a seguir viendo como los despropósitos, y el desmantelamiento del estado sigue aumentando. Lo dicho retrocedemos en muchos años, ¿Quién paga? Como siempre los más débiles.    

domingo, 28 de octubre de 2012

RETAZOS 5




MITAD  SUEÑO, MITAD  REALIDAD

Aquel día desperté, con la sensación de que había soñado algo cuanto menos intrigante. Hice un esfuerzo por intentar recordar. Sé que fue un sueño intenso y complicado, veo imágenes diferentes que se mezclan entre sí (como el trailer de una película), trato de ordenarlas en mi mente, es difícil ya que no hay un hilo conductor, sigo intentándolo, pues intuyo que es importante. Cuando por fin lo logro, creo que son tres sueños en uno. Con esfuerzo consigo desligar uno de otro.

Veo a un joven vestido y calzado con ropa deportiva, que camina a un buen ritmo, sus largas piernas dan grandes zancadas, a la vez que anda escucha música, con uno de esos aparatos pequeños que están tan de moda, yo lo estoy viendo pero curiosamente  no formo parte de la escena. De pronto una muy rara sensación se apodera de mi cuando su agitada respiración, la música, y sobre todo los latidos de su corazón, los siento como míos, y me siento fatigada, como si fuera yo la que caminara a ese ritmo o estuviera dentro de él.  No lo entiendo, no entiendo nada, es tan real.

Con la extraña sensación en la mente, intento organizar el otro trozo de sueño que estaba entrelazado con el anterior, y que he tenido que entresacar como pequeñas piezas de puzzle de los que haciendo un esfuerzo  voy sacando y  encajando formando un todo. Una mujer de unos cuarenta años, lleva el pelo recogido de manera informal, su rostro refleja serenidad  viste un alegre y cómodo vestido veraniego, está sentada delante de un gran lienzo que descansa sobre un caballete de pintor, en un hermoso prado, iluminado de bellos tonos verdes y dorados. A unos metros  de ella,  unos niños jugando, siento sus voces y risas pero sobretodo los veo, y veo lo que la mujer está pintando. Los niños están inmóviles dibujados en el lienzo, ella ha empezado a dar los tonos verdes para ir cubriendo el fondo del paisaje sobre el que están dibujados los dos niños. En esos momentos como en el anterior, tengo la certeza o la sensación de ser yo  la que además de ver a los niños los estoy pintando.

Que sueño tan raro, no estoy en ninguna de las tres escenas, y sin embargo me siento igual que si fuera esas dos personas. Entre las imágenes de los otros dos trozos ya encajados, e interpretados, había otras que eran de quirófanos, de médicos operando, bajo potentes luces. Después una mujer con los ojos tapados, que sentía miedo, yo también lo pude sentir, además de lo que pensaba. En otro flas, un joven sonriendo con la mano en el corazón haciendo ejercicios respiratorios de recuperación. En otros trozos unos médicos hablándoles a otras personas, les oigo decirles que la operación de los trasplantes ha sido todo un éxito. Llantos de alegría, y caras de felicidad entre los que supongo serian los familiares.

¿Quiénes son esas personas? ¿Qué tengo yo que ver con ellos?  ¿Estaré de verdad despierta? ¿Ahora recuerdo que yo había donado mis órganos? ¿Habrá ocurrido ya, y no lo estoy soñando? ¿Podría ser una premonición?

Afortunadamente al poco rato de mis elucubraciones, comprobé que realmente solo fue un  sueño, pero un sueño que me dio tranquilidad, que me hizo reafirmarme en mi decisión de donar mis órganos si llegado el momento están en buen estado, espero que ese momento este aun lejano, pero reconforta saber que otras personas podrán hacer una vida normal gracias a las personas solidarias, y si pensamos egoístamente, nos puede tocar a nosotros, o alguno de nuestros seres queridos.

Sean solidarios y háganse donantes.

miércoles, 24 de octubre de 2012

UNA MADRUGADA DE VERTIGO´S



 Como decía un famoso cómico, “esto es verídico” me pasó no hace mucho.

Hace unos meses, no me pregunten la fecha exacta pues no la recuerdo, y no soy de las personas meticulosas que todo lo apuntan, lo que sí recuerdo es que era invierno, pues bien serian las cinco de la madrugada, y como tantas otras veces durante la noche, tuve la necesidad de levantarme a evacuar de la vejiga el dorado liquido acumulado durante la noche.

Cuando me fui a incorporar, no pude, todo me daba vueltas, o más bien era yo la que daba vueltas, no lo sabría decir, cada vez que lo intentaba era mucho peor, tenía la sensación de flotar en el espacio cual astronauta, la habitación daba vueltas tan rápidas que me era imposible distinguir nada. Creí que me estaba muriendo sentí que me faltaba la vida. Como no podía hacer otra cosa decidí esperar por si se me pasaba. Pude comprobar con pánico cómo ante el miedo, la mente se dispara. Lo primero que se me vino a la cabeza fue mi familia, y el disgusto que les iba a dar si aquello era el final. Imagine su incredulidad y su dolor. Empecé a sudar, comprobando que su dolor me dolía más a mí. Pero que podía hacer yo pobre de mí, esas cosas son así. Las imágenes se agolpaban junto a los sentimientos de culpabilidad por el disgusto que les iba a proporcionar sin yo quererlo, todo eso unido a mi falta de ganas por dejar este mundo.

Me decía a mi misma: No puedo hacerles esa “putada” no, aun es pronto, no es justo aun les puedo hacer falta. ¿Dios que es esto? ¿Qué me está pasando? Me preguntaba una y otra vez, —joder, con lo bien que yo estaba— la sensación era terrible, no podía incorporarme aunque lo intente muchas veces antes de pedir auxilio a Paco, que dormía plácidamente, ajeno a mis elucubraciones, y a mi terror.

Viendo que los síntomas no cedían, muy al contrario, decidí llamar a Paco, le llame tímidamente intentando que no se alarmara demasiado, cosa totalmente inútil conociéndolo. Le explique lo que me pasaba. Él, descompuesto, me acribillo a preguntas, con el fin de comprobar si mi mente era capaz de coordinar (es un médico frustrado), me tomo el pulso, y la tensión, incluso me miro las pupilas, yo le urgía a que llamara a urgencias, y sobretodo que no les dijera nada a nuestros hijos, hasta no saber lo que me estaba pasando, con el fin de no alarmarlos innecesariamente —No me hizo puto caso— se ve que estaba tan asustado o más que yo.

Los de emergencias no tardaron mucho, aunque siempre está la sensación de que tardan más de lo debido. Una doctora y su ayudante acudieron prestos a la cabecera de la cama, la doctora me hizo las preguntas y todo lo que ya Paco me había hecho. Tras el rápido examen  dio el diagnostico. Sufre usted un ataque de vértigo, no se preocupe es muy aparatoso pero no es nada grave, pronto se le pasara, me inyecto un “Dogmatil” y recetó unas pastillas para el vértigo y me dijo que en una media hora podría levantarme, pero que tuviera cuidado con los cambios bruscos de postura. Me quede un poco más tranquila, pero dudando de que aquella sensación  de inestabilidad, se fuera tan pronto.

Ciertamente lo peor si pasó, aunque no del todo ya que tardó unos pocos de días, solo que ya los síntomas eran mucho más leves. De todas formas me desplazaba de un lado a otro, sujetándome a las paredes. Me sentía tan inútil. Durante unos días seguí el tratamiento, hasta su total desaparición.

Aquello afortunadamente paso, después me ha repetido un par de veces más, solo que con menos virulencia, precisamente, en los cambios de postura del yoga, la ventaja es que ahora se lo que debo hacer, y siempre llevo las pastillas  a mano. Y lo más importante, es que no creo que de eso se muera nadie, y eso es algo que ciertamente tranquiliza.

Sin ser nada grave es muy molesto cuando hay una crisis, ya que te hace sentir una persona inservible.

En fin, otro achaque más que aterriza en la lista afortunadamente aun corta, a causa del paso del calendario que no perdona. Iremos sumando, lo importante es poder contarlo.

Y si se me permite un consejo; Si a alguien le pasa por primera vez, que no se asuste tanto como lo hice yo, por no tener ni idea de lo que me estaba pasando.

domingo, 7 de octubre de 2012

NOS QUITAN NUESTRO HOGAR



Los datos que salen a la luz sobre desahucios son escalofriantes, se están batiendo récord diarios, solo pensar que son miles las familias desahuciadas al “mes”, es algo que resulta tan increíble, e inhumano que me deja sin palabras.  Pero en estas líneas solo voy a tratar de algo que me preocupa, a causa de mi inmenso amor por los niños, para mí los niños están por encima de todo.

Mi preocupación es la siguiente: Cómo les explican los padres de esas desafortunadas familias a sus hijos pequeños, que todavía no tienen edad de comprender lo cruel que puede llegar a ser la vida,como se le dice a un niño de corta edad, que su casa ya no es su casa. Que su hogar, ese en el que han vivido desde su nacimiento, ya no es su hogar. Que esas paredes que escucharon salir de su boca sus primeros balbuceos, sus primeras silabas, su primer “mama” o “papa”, esas, ya no estarán, para seguir siendo testigos de su normal evolución.  Que esa casa donde dieron sus primeros pasos, después de rastrearla a gatas por los pasillos, ya no es su casa, ya no es su hogar, y que ya no formara parte de su vida futura.

Cómo, y qué, dirán a sus hijos cuando pregunten por “su cuarto”, ese, en el que guardaban todos sus juguetes, ese que durante algunos años han compartido juegos con hermanos o amigos, donde tantos días se han sentido héroes de sus cuentos con la imaginación, han sido el guerrero, el “spiderman” o el “superman”, o la “enfermera”, el o la “médico”, la “mamá”, o la “princesa”. Donde han jugado con sus hermanos o hermanas. Donde se dormían escuchado los cuentos que su padre o su madre les leían por las noches para soñar con maravillosas historias.
Ya nunca más será su cuarto, ya jamás podrán jugar en él. ¿Cómo comprende un niño, que todo lo que allí han vivido, ya es historia?

¿Por qué no existe un manual para esos terribles momentos? Pobres padres no solo tienen que afrontar el terrible desbarajuste que supone, quedarse sin trabajo, el drama de tener que dejar su casa. La injusta y demencial ley que obliga a  una familia a tener que seguir pagando algo que nunca será suyo. Es tan absurdo como doloroso y difícil de asumir. Pero como se le explica a un niño todas esas cosas que además de incomprensivas son terriblemente injustas.

Los adultos estamos acostumbrados a pasar por situaciones difíciles y sabemos salir adelante luchando, pero, qué hay de los niños. Ellos, los niños, no entienden de crisis, ni de bancos ni primas de riesgo, ni de mercados, ni de justicia o injusticia, ellos solo quieren volver a “su casa”.

Las injusticias se vuelven más injustas cuando hay niños de por medio, ¿Dónde están los tan cacareados, derechos de los niños?  ¿Por qué, ni gobierno ni bancos tienen en cuenta esos derechos?  Tiene que haber medios justos para estos casos, seguro que los hay, solo falta voluntad de entendimiento, por todas las partes. Si en el siglo XXI no somos capaces de solucionar ese tipo de situaciones con el dialogo y el entendimiento, es que poco o nada hemos aprendido.

Y por último, compadezco a los padres que se ven en esa tremenda y triple situación, sin trabajo, sin casa, y con parte de hipoteca, con el añadido de cómo hacer comprender lo incomprensible a sus hijos pequeños. 

Que difícil tarea, dios.

lunes, 1 de octubre de 2012

CUANDO SE ARRASAN LOS DERECHOS DEL PUEBLO, EL PUEBLO SE LEVANTA


 Estamos asistiendo en los últimos meses a lo que se está llamando “indignación”, por  parte de los ciudadanos, en forma de manifestaciones de todo tipo y por numerosos colectivos, en definitiva por los de siempre, por los nombrados como “el pueblo llano” que son los únicos que tienen verdaderos motivos para estar indignados.

Cuando el pueblo llano es ofrecido a los “dioses de la banca” en sacrificio, para paliar los desmanes de una clase privilegiada y prepotente, el llamado pueblo llano o “populacho” como lo llamaban despectivamente en otros tiempos, o mejor dicho (nos llaman, pues yo siempre he pertenecido a este honorable gremio).

Cuando un gobierno, nos quita derechos adquiridos mediante muchos años de lucha reivindicativa, lucha, que ha costado sangre sudor y lagrimas (y no es exageración). Cuando se retrocede en el tiempo, de una forma brutal, en el tema de la sanidad, investigación o educación, que son los tres grandes pilares que hacen a un país prospero y moderno. Cuando se quiere volver a reprimir el derecho a aparejarse con quien a cada cual le de la real gana, o el derecho a ser madre cuando cada una lo crea conveniente. Cuando se les priva a los dependientes de una ayuda imprescindible para poder “sobrevivir”. Cuando los comedores sociales están a tope pidiendo ayuda por no poder atender a tantas personas,  incluyendo a niños que están pasando verdadera “hambre”. Cuando hay cientos de familias que son desahuciadas de sus hogares, y están siendo alojadas y mantenidas por sus familias, (eso en el mejor de los casos), echando un peso extra sobre las espaldas doloridas y reumáticas de cientos de abuelos, que están cansados y tiene derecho a una vejez sin sobresaltos, y no se hace nada. Cuando se descarga todo el peso de la crisis en forma de recortes sobre los hombros de los más débiles y de los que por otro lado ninguna culpa tienen. Cuando muchos jóvenes tendrán que dejar sus estudios por el aumento excesivo en el pago de las matriculas, y la falta de becas.
Cuando un gobierno que solo en unos meses ha incumplido “todo” su programa, y no dimite voluntariamente, el pueblo tiene todo el derecho y el deber de salir a la calle, ya que una gran mayoría, votó un programa en el que se les prometía todo lo contrario de lo que está haciendo, eso tiene un nombre se llama “ESTAFA”.

En los últimos meses, miles de personas hemos salido a la calle, “pacíficamente” a testificar con nuestra presencia el descontento por los derroteros que el gobierno  está llevando al país a todas luces inapropiados y lo que es peor inútiles. ¿Por qué, está sirviendo para algo el sacrificio de la clase trabajadora? Todos sabemos que no, que las cifras de paro van en aumento, y cientos de pequeños negocios cerrando. A estas alturas ya tendrían los gobernantes que haberse dado cuenta y haber cambiado de estrategia, y si no son capaces lo correcto sería elecciones anticipadas. Porque sí, hay otra forma de gobernar, si que la hay, cambiando muchas cosas, pero la hay.

En las tres últimas manifestaciones, que ciertamente han sido multitudinarias, aunque desde el gobierno se ningunea para no variar, pero los documentos en directo salidos en los medios, no dejan lugar a duda. Todos hemos podido ver con alarma, e indignación, como se han portado las Fuerzas del Orden Publico, yo diría más bien del “desorden” y de la provocación, se olvidaron por completo de su deber, por el que le pagamos el sueldo entre todos con nuestros impuestos, y no es otro que “defender al pueblo”, no atacarlo, cuando este se manifiesta pacíficamente por sus derechos que son a la vez los suyos también,  ¿tan difícil es entenderlo?

Está muy claro que el gobierno está perdiendo los papeles, lo saben, saben que lo están haciendo fatal, pero no tienen la dignidad suficiente para dejar el campo libre para que otros lo intenten. Supongo que será el nerviosismo el que ha imperado estos aciagos días, en que las fuerzas del orden, se han saltado todas las normas democráticas habidas y por haber. Los que no estuvimos allí físicamente pero si con el corazón, seguimos en directo gracias a la cadena Sexta, que es la única, por ahora, que se puede ver en cuestión de información de actualidad, no manipulada. Pues bien, viendo las imágenes pasábamos de la indignación al miedo, por tanta furia contra los trabajadores, vimos atónitos como apaleaban a padres, hijos, y abuelos, a tres generaciones unidas defendiendo, unos su futuro, otros los derechos por los que lucharon, pero sin armas, solo con la palabra, y con pancartas totalmente “inofensivas” aunque a las fuerzas del orden les parecieran armas, seguro que debieron de sufrir el mal de Don Quijote, que en vez de molinos veía gigantes.

Incluso vimos incrédulos como  en varias carreteras pararon a los autobuses, y hacían bajar a los ocupantes, además de pedirles su documentación, le registraban las mochilas y los cacheaban, como si se trataran de delincuentes, o terroristas. Demencial. Y por si esto fuera poco, va el Ministro y la Delegada y los felicita públicamente. Una de dos, o el Ministro no ha visto las imágenes del comportamiento iracundo de su tropa, o es un demente retorcido. Pues tendrían que estar pagando por su actuación desmedida y desproporcionada, con la suspensión de empleo y sueldo, para que aprendieran de una vez por todas cual es su misión. Y para rematar la faena el señor Rajoy en unas declaraciones, alaba a los miles de españoles que se quedan en sus casas, y no se manifiestan, solo aceptan los recortes con resignación, eso y llamarles directamente borregos es lo mismo. Como siempre las declaraciones las hace fuera de España, para variar, (este hombre tiene un problema gordo, en España se queda mudo y es cruzar la frontera, y la mudez se le cura). Un poco raro sí que es.

Hemos vivido días en los que los mayores hemos recordado tiempos lejanos, de dictadura y represión a la que por nada del mundo  queremos volver, no ya por nosotros sino por nuestros hijos, tras muchos años de reivindicaciones creíamos haberle dejado un mundo civilizado, mejor que el que a nosotros nos toco vivir, pero parece que en poco tiempo todo se ha ido al garete.

En estos momentos de la historia, y ahora más que nunca, tenemos el derecho y el deber de defender con uñas y dientes nuestros derechos, nos ampara la “Constitución” con todas sus luces y sus sombras, a la cual también habría que darle un buen repaso, pero hoy por hoy es la única que tenemos.

Tantos ineptos, mentirosos, ambiciosos, indeseables, y corruptos, nos están amargando la existencia. La preocupación por el futuro de la juventud es tan inmensa, que ninguna familia se libra de ella. Estamos envueltos en un caos de despropósitos sin parangón, más propio de épocas medievales que del 2.012.

lunes, 17 de septiembre de 2012

RETAZOS 4



LA CARTA.

Sentada en un banco del parque, trato de leer, pero algo ha llamado mi atención y me distraigo. En el banco de enfrente, una mujer de unos cuarenta y cinco aproximadamente. Su extraña actitud ha captado mi interés. En  sus manos, sostiene una carta abierta, la mira como si la estuviera leyendo, mueve la cabeza de un lado a otro, como si no creyera lo que está escrito en ella. De repente alza la cabeza, su rostro totalmente inexpresivo,  y su mirada se pierde no se sabe dónde. Vuelve a centrar su atención sobre las líneas escritas en el pliego blanco, y vuelve a mover una y otra vez la cabeza, como no dando crédito a lo que está leyendo.

Hago como que estoy centrada en la lectura pero no consigo apartar la mirada de ella, que a su vez me ignora completamente. Esta totalmente ausente. Su rostro refleja tristeza e incredulidad, y resignación, pero no odio, ni indignación.

Yo estaba cada vez mas intrigada. ¿Qué le ocurriría? Estuve tentada de acercarme y preguntarle si podía ayudarla en algo, pero no me atreví, no sabía cómo se lo podía tomar, y puede que fuera contraproducente. Decidí no hacer nada, y estar alerta por si acaso me necesitara, pues su actitud de indefensión, me hacía presagiar que se encontraba muy mal.  

Muchas cosas pasaron por mi mente ¿Habría tenido malas noticias de algún familiar enfermo, o accidentado? ¿Quizás su marido o compañero la habría dejado por otra? ¿Sería víctima de malos tratos?  no sé, no sé, pero lo que fuera debía de ser grave, cuando la pobre mujer, no daba crédito a lo que leía una y otra vez.

Después de casi dos horas en la misma posición y actitud, la mujer se levanto con lentitud, como si le costara trabajo moverse, y echo a andar lentamente, con los brazos caídos y  la cabeza baja. Yo la seguí con la mirada, de pronto dejo caer la carta que tanto la había apesadumbrado, y siguió andando casi arrastrando los pies, como si de un zombi se tratara. Cuando se alejó, me acerque al sitio donde cayó la carta, la recogí, con remordimiento, pues pensé que no tenía ningún derecho a fisgar en algo que no me incumbía, aun así no pude contener mi curiosidad. “Mea culpa”.

Volví a sentarme en el mismo sitio, con la carta en mis manos, para mi sorpresa el texto era sumamente escueto,  comencé a leer:

Estimada señora De la Torre, lamentamos enormemente comunicarle que después de veinticinco años trabajando en nuestra empresa nos vemos en la dolorosa necesidad de prescindir de sus servicios, dado la mala situación por la que la empresa está atravesando. Por lo que le rogamos que el próximo lunes no se presente para ocupar su puesto de trabajo, ya que este que ha sido ocupado por una becaria. Le mandaremos a su casa el finiquito.

Atentamente la empresa.


Me quede de una pieza. Pobre mujer, tantos años, y la despiden con unas escuetas y frías líneas, sin más explicaciones, sin unas palabras de ánimo o aliento, de consuelo, de esperanza en que pronto se arreglarían las cosas y todo volvería a la normalidad. Nada, nada, la habían tratado igual que a un papel inservible, arrugándolo antes de echarlo a la papelera, o como si fuera un viejo mueble, que se tira por que sea quedado obsoleto o nunca  hubiera existido.

Ahora me sentí identificada con la decepción de la mujer desconocida.

Por sus gestos de incredulidad y derrumbe, supe que aquella pobre mujer no tenía nada donde agarrarse, y lo que es peor,  a nadie, por quien luchar. En tiempos de crisis y a su edad pensaría que el mundo se había hundido bajo a sus pies.

Realmente me sentí muy mal, por la situación de aquella desconocida, y por  no haber sabido resistir la curiosidad, pues sabía que mi mente tardaría un tiempo en olvidar el problema de esa mujer, a la que ni siquiera conozco, pero sentí su problema como mío. —Creo que eso se llama “empatía”—.

Regrese a mi casa cabizbaja, maldiciendo muchas cosas, muchas.

viernes, 14 de septiembre de 2012

VACACIONES, AUSTERAS, —COMO DIOS MANDA—



Como no podía ser de otra manera en tiempos de “gran crisis”, mis vacaciones han sido austeras, faltaría más. Solo hemos gastado en el alquiler del apartamento, que ha sido un precio módico gracias a  unos buenos amigos, Patro y Paco, los dueños del mismo. Y el gasto  normal en alimentación.

Situado en la famosa playa de la Carihuela, lo que se dice “a dos pasos” de la susodicha. Bonito y cómodo, todo nuevo y acogedor, y lo mejor, una hermosa terraza patio, donde disfrutábamos del desayuno, y de la cena, momentos de verdadero relax.

Lo mejor, varias cenas con amigos en la terraza, en plan tertulia relajada. El encuentro fortuito  y casi novelesco con un amigo bloguero, “fus”, con él y su esposa Conchi, (casualmente Paco y Conchi) compartimos una rato de lo más ameno.

Aparte de los matutinos paseos playeros, refrescantes chapuzones y secado al sol, lo demás han sido las largas horas de lectura, en la playa, tanto por la mañana, como al atardecer, bajo la sombra del hermoso palmeral, y los ruidos inevitables de conversaciones ajenas, a las que yo hacía “oídos sordos” amenizados por los graznidos de unos papagayos que al parecer se han hecho los dueños del palmeral. Siempre evitando las horas centrales de calor, que al parecer son las que más les gusta a la gente, pues cuando nosotros nos marchábamos era cuando más gente veíamos acudir a ellas.

Creo que he batido mi propio record de lectura. Me lleve una novela que tenia empezada, de Stephen King, llamada “Verano de corrupción” bastante truculenta por cierto, se trata de un chico muy joven que descubre que un vecino suyo, ya anciano, era un conocido nazi. El chico usa la información para chantajear al anciano, sonsacándole todo tipo de información morbosa de los terribles acontecimientos. Un inteligente y perverso crío, que llega a cometer actos inverosímiles en un joven de su corta edad. Interesante como casi todas las de este autor, del que mi hijo Paco tiene una buena colección de sus obras.

Como solo me había llevado esa, tuve que buscar alguna librería, o sitio donde vendieran libros de bolsillo. Pues aunque parezca mentira no fue fácil, las pocas que encontrábamos tenia los libros en ingles, o alemán, por fin dimos con un establecimiento de los que son  una especie de supermercado y basar tan comunes en los sitios de costa. Solo le quedaban tres, en español, una de pequeño formato, y escaso texto, llamada “Sabor a chocolate” de José Carlos Carmona, doctor en Filosofía, que ha sido premiado por la universidad de Sevilla, el autor describe en un mínimo texto con bastante habilidad, muchos acontecimientos de la vida de varios personajes a lo largo de sus respectiva vidas.  Se lee en una hora, y es ameno.

De las otras dos una ya la había leído, era “La Calle de la Vírgenes” de Barbará Wood, buenísima novela sobre los fanatismos religiosos y la gran discriminación de las mujeres en los países islámicos, conflictos políticos y culturales, violencia y abuso sexual, se desarrolla a través de tres generaciones de mujeres. Es muy recomendable, me encantó. Sin duda la leeré otra vez cuando pase un tiempo, tengo costumbre de leer dos veces las que, como se suele decir, nos dejan buen sabor de boca. La única que le quedaba, era de la misma autora, lo que me satisfizo, ya que tanto me había gustado la anterior, por lo que no dude en comprarla.

El titulo es “Domina”, cuenta la historia de una doctora desde su nacimiento, en 1860 en un humilde barrio de Londres. Una infancia un tanto dramática para una niña, la hizo ser fuerte, forzosamente. Su atracción por el dolor físico y gran interés en buscar  formas de paliarlo creo en ella una necesidad de ayudar a los más débiles, (quizás por empatía).  Al ir creciendo, tuvo claro a lo que quería dedicarse el resto de sus días.

En el siglo XIX para una mujer estudiar medicina y además ejercer era casi misión imposible. Se trasladó a Estados Unidos donde tras muchas humillaciones y vicisitudes (que no voy a desvelar) no solo logra su título, también  logra grandes avances en medicina de mujeres, en unos años en los que miles de ellas morían de infecciones al dar a luz, o en abortos clandestinos. En definitiva una novela de una escritora que sabe contar las historias consiguiendo enganchar al lector desde las primeras líneas. Ideal para  pasar los ratos de ocio.

Con el cuarto libro -este fue encontrado de casualidad en un gran centro comercial-, “La aventura del tocador de señoras” de Eduardo Mendoza, autor que consigue sacarme no solo la sonrisa, a veces la carcajada limpia y espontánea. Me encanta su forma de describir al personaje, que es el mismo de la primera de la trilogía, “El misterio de la cripta embrujada” que leí hace un tiempo, le sigue “El laberinto de las aceitunas” esta segunda parte, no la he leído. El autor crea un personaje, “el protagonista”, que  a su vez, es el narrador de la historia.  Con gran habilidad mezcla los pensamientos del protagonista que son de lo más inverosímiles e ingeniosos, con el relato de los hechos un tanto rocambolescos. Esta me ha hecho pasar muy buenos ratos, y eso se agradece en tiempos de crispación continua por el desarrollo de los acontecimientos en este jodido país, de trápalas.

Con esta novela llegamos al término de los días de descanso, o vacaciones austeras como yo  las llamo.

A muchas personas les parecerán aburridas, cada cual tiene una percepción distinta de lo que es pasarlo bien. Yo disfruto solo con mirar al mar, y pasearme por su orilla, perderme en mis pensamientos, leer las historias de los personajes que otros se han inventado, algunos magistralmente bien,  para mí personalmente, han sido muy satisfactorias, será por la edad que ya me apetece mucho más la tranquilidad, que los largos viajes en los que acabas con el cuerpo hecho trizas.

En fin, ¡que “ca” uno es “ca” uno!